Agbar acelera su diversificación y comercializará energía eléctrica
El grupo Agbar quiere entrar en el sector eléctrico aportando oficinas de venta para comercializar energía. La compañía, participada por Endesa, también potenciará su actividad de generación, que ya produce a través del reciclaje de residuos en siete plantas de compostaje y tratamiento de biomasa.
El grupo Aguas de Barcelona (Agbar) ha esperado el desenlace de la fallida fusión entre Endesa e Iberdrola para potenciar su entrada en el sector eléctrico. La compañía de servicios del ciclo integral del agua prevé estrenarse en la comercialización de electricidad a través de su red de oficinas de venta de servicios. Para ello tendría que aliarse con un operador del sector. "Lo normal sería que nos asociáramos con Endesa, aunque no tenemos prohibido llegar a acuerdos con grupos internacionales", argumentó el presidente de Agbar, Ricard Fornesa. El grupo eléctrico español cuenta con una participación del 11,6% en el capital de Agbar a través de Endesa Diversificación.
Fornesa afirmó: "Somos conscientes de nuestra dimensión, pero asociados no sería un disparate. Ha habido un cambio de expectativas enorme después de que no se haya producido la fusión Endesa-Iberdrola". Paralelamente, la compañía pretende potenciar la generación de electricidad que ahora realiza de forma modesta en siete plantas de compostaje de residuos sólidos y de técnicas de biomasa.
El máximo responsable de Agbar remarcó que en el sector eléctrico "no todo son grandes generaciones. También existen pequeñas estaciones eléctricas que son rentables, que descongestionan la red y ahorran costes de transporte".
Esta política de expansión es un paso más en el proceso de diversificación de Agbar realizado en los últimos años. La previsión de inversiones para este año ronda los 100.000 millones de pesetas (601 millones de euros), tanto en España como en su crecimiento en el extranjero.
El nivel de endeudamiento financiero se ha situado en 190.000 millones (1.141 millones de euros) en diciembre pasado. Sin embargo, Fornesa descartó plantear una ampliación de capital para reducirlo "si no se trata de una gran adquisición".
En la división tradicional del ciclo integral del agua (aporta el 35% de la facturación), la compañía centrará sus preferencias en México, "donde existen poblaciones con un gran potencial turístico, especialmente en la zona del Caribe". Brasil es otro de los polos de crecimiento.
Agbar cerró el pasado ejercicio con un beneficio neto de 20.352 millones (122 millones de euros), con un aumento del 20,9%. Ricard Fornesa admitió que para el presente ejercicio la "previsión moderada" es aumentar los resultados un 10,5%.
Cespa crecerá en residuos industriales
Uno de los mayores potenciales de expansión para el grupo es la gestión de residuos sólidos e industriales. En esta última rama de negocio, la filial Cespa se ha adjudicado junto a Basf y Comsa la gestión de la planta incineradora de residuos de Constantí (Tarragona), cercana a la de la petroquímica. "Es una de las plantas más modernas de Europa en su categoría", indicó Fornesa.
En residuos sólidos, acaba de inaugurar una planta de tratamiento en Santa María de Palautordera (Barcelona), con un proceso de ósmosis inversa, "con tecnología puntera", remarcó. La división de residuos sólidos supone el 15% de las ventas.
Agbar sigue a la espera del reglamento que desarrollará la liberalización del sector de inspección de vehículos (ITV). Ante este panorama y la paralización del proceso de privatizaciones de este sector en Brasil, la empresa ha potenciado su crecimiento en Estados Unidos con la reciente adquisición de Keating Technologies, grupo líder en la gestión del control de emisión de gases contaminantes de los vehículos.
Esta operación se saldó con el desembolso inicial de 11.000 millones de pesetas (66,1 millones de euros). Esta división representó el 10% de la facturación de Agbar durante el pasado ejercicio.