Banco Popular
Emilio Saracho, presidente del Banco Popular, durante la Junta de Accionistas de la entidad.

Bankia y BBVA son los mejor posicionados para comprar Popular

Guindos confirma que la entidad que preside Goirigolzarri se ha interesado por el banco

Las acciones del banco caen un 24% desde enero

La venta de Banco Popular parece que ya no tiene marcha atrás. Varias fuentes financieras aseguran que incluso el propio ministro de Economía, Luis de Guindo, ha pedido a los cinco primeros bancos españoles que se animen a presentar una oferta inicial por la firma que preside Emilio Saracho.

Santander, BBVA y Bankia así han presentado lo que se denomina una muestra de interés tras haber mantenido unos días antes un primer intercambio de información con ellas. CaixaBank y Sabadell se han descolgado de este proceso. Pese a estas ofertas, que no comprometen a nada, solo BBVA y Bankia parece que estarían dispuestas a la compra de Popular, aunque el interés de la entidad nacionalizada está impulsado por Economía.

CaixaBank, por su parte, se encuentra inmersa en el proceso de absorción del luso BPI y no tiene ningún interés en la compra de la entidad que preside Emilio Saracho, según apuntan varias fuentes. Sabadell también está en pleno proceso de integración informática de su filial británica TSB, razón por la que no está ahora interesado en su compra. Además, considera que si se necesita, como aseguran los analistas, entre 4.000 millones a 6.000 millones de euros podría poner el riesgo al propio banco, explican expertos del sector.

Bankia también está inmersa en un proceso de fusión con BMN. Pero el tamaño de la entidad que preside Carlos Egea es tan pequeño que puede perfectamente absorberlo mientras asume la compra de Popular, si es que finalmente se decide por pujar en la segunda fase del proceso y ganar.

La entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri, de momento, es la opción preferida de Guindos, según reconocen varias fuentes. Además, es la única, que si no hay posibilidades de alcanzar un acuerdo con otra entidad para su venta Bankia podría hacerse cargo de Popular al tener capital público.

Esta vía permitiría salvar al banco que preside Saracho a la vez que destruiría menos empleo que si lo adquiere otros bancos, a no ser que sea un extranjero. Además, diluiría la participación que tiene en la actualidad el Estado en Bankia, que se eleva al 65%, y aumentaría considerablemente su base de accionistas.

A ello se uniría el hecho de que el Estado tiene previsto vender en unos meses paquetes de esta entidad aprovechando el interés que tienen los fondos de inversión en entrar en su capital al considerarlo un valor interesante, como aseguró su consejero delegado, José Sevilla en la presentación de resultados del primer trimestre. De esta forma podría solucionarse la situación de Popular y la privatización de Bankia, de ahí el interés de Guindos por impulsar esta operación si no hay otro banco interesado en su compra. Pero la cúpula de la entidad no está muy dispuesta a enredarse en esta compra si le puede suponer un disgusto en sus cuentas y solvencia, aunque le convierta en líder en el mercado nacional.

Guindos aprovechó su visita al salón Automóbile Barcelona para anunciar que Bankia analiza la compra de Popular. El ministro resaltó que Popular “será lo que quieran los accionistas”, ya que es una decisión del equipo de gestión y los accionistas, y remarcó que el Banco de España y el BCE aseguran que los niveles de solvencia de la entidad están por encima de lo requerido.

Además, confirmó la capacidad de Bankia para adquirir Popular al declarar que la entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri es una entidad “muy saneada, que tiene mucho capital y un equipo de gestión”, y que está analizando la situación como están haciendo otros bancos.

Santander tampoco parece muy dispuesto a adquirir Popular, según apuntan fuentes financieras, pese a ello está dispuesta a estudiar los números de la entidad, pero nada más.

De esta forma, el banco que parece más interesado es BBVA. Está compra le daría la hegemonía en banca comercial en España, además, ya tiene experiencia en compras. Adquirió CatalunyaCaixa y Unnim en España tras la crisis de las cajas de ahorros. Al parecer también se ha invitado a un banco extranjero a la subasta, pero parece que tiene pocas probabilidades.

La idea de JPMorgan, que dirige el proceso de venta, y de Popular, es que la segunda fase de este proceso de venta se inicie entre el 10 al 15 de junio, aproximadamente, fechas en las que una vez visto el interés despertado por las entidades pedirá ya una oferta concreta, y poder vender el banco, si al final hay acuerdo en el precio antes de que finalice junio. El objetivo es tener cerrado el proceso antes del 30 de ese mes.

Popular, mientras, celebrará consejo extraordinario mañana jueves, en el que se analizará este proceso y la salida de algunos consejeros, entre otras cosas.

En la muestra de interés las entidades que han presentado su oferta han tenido que poner precio al que están dispuestos a adquirir el banco y la estructura para llevar a cabo la operación (a través de una opa, con ampliación de capital en dinero o en acciones, entre otras fórmulas). De momento, el consejo pidió en noviembre 1,2 euros por acción. Ayer cerró a 0,70 euros, tras caer otro 1,13%. Desde enero el valor ha caído cerca de un 24%.

En la actualidad, el BCE se encuentra inspeccionando a Banco Popular en una revisión definida por la institución europea como “ordinaria”. Los representantes del BCE aún no han concluido su análisis de la entidad que preside Emilio Saracho, por lo tanto no ha llegado a conclusiones finales. Un portavoz del BCE dijo que “la inspección, como parte del programa de examen de supervisión está en marcha y no ha concluido”. “Cualquier suposición sobre su resultado final es incorrecta porque no se ha llegado a conclusiones”, añadió el portavoz.

Esta inspección coincide en el tiempo con el análisis que están realizando los bancos de inversión JP Morgan y Lazard para ver las alternativas que tiene Popular, como su venta, una ampliación de capital, la venta de sus activos no estratégicos o pasar una temporada tutelado por el BCE, y que sea esta institución la que decida gran parte de la estrategia del banco hasta que resuelva sus debilidades, afirman fuentes financieras.

Ayer la agencia de calificación Fitch explicó que considera que la venta de activos no estratégicos de Popular para aumentar su capital en el corto plazo puede ser "insuficiente" para que el mercado gane confianza respecto a la entidad.

En concreto, señaló que esta iniciativa del banco presidido por Emilio Saracho "puede ser insuficiente para recuperar la confianza del mercado, restaurar la solvencia y acelerar el problema de la disponibilidad de activos".

"Emitir capital social podría ser inevitable", añade la agencia de calificación crediticia en un informe sobre la gran banca española, en el que indica que el ratio de CET1 de Popular era "un muy bajo 7,3%" en marzo.

La agencia de calificación indicó también en su informe que las medidas de control de costes tomadas en 2016 por las grandes entidades españolas "comenzaron a repercutir en el primer trimestre de 2017" y espera que este año "los bancos aprueben planes para recortar plantillas y ramas de negocio".

En general, Fitch considera que la "tendencia positiva" de reducción del stock de activos problemáticos por parte de los bancos españoles "continuará en 2017". Además, espera que los volúmenes de préstamos sean "ampliamente planos" este año.

Por otra parte, la agencia señala en su informe que Santander y Sabadell son las entidades "más expuestas" al impacto de la salida de Reino Unido de la Unión Europea a través de sus filiales británicas. No obstante, indica que "cualquier consecuencia económica a medio plazo para España y la volatilidad en los mercados de capital podría afectar a todos los bancos".

La casi descartada vía de la ampliación de capital

Banco Popular explicó a ayer en un hecho relevante comunicado a la CNMV que “la información que se derive de estas indicaciones (las muestras de interés que presenten los bancos) no tendría carácter vinculante, pero permitiría a la entidad continuar avanzando en el análisis de sus opciones”.

La firma que preside Emilio Saracho asegura en la comunicación a la CNMV que sigue “desarrollando sus planes, negociando la realización de activos no estratégicos, preparando el reforzamiento de su capital y recursos propios, y haciendo prospección de posibles combinaciones de negocios con otras entidades”. Pese a esta declaración, el mercado asegura que es casi imposible que ahora pueda realizar una ampliación de capital, ya que se da por hecho su venta, y porque le supondría un abanico de posibles demandas por los antiguos accionistas, que pueden ascender a 1.500 millones de euros en el peor de los casos.

Fuentes financieras aseguran que desde hace unas semanas la salida de fondos y depósitos del banco se ha acrecentado, algo que han detectado sus competidores que están viendo más entradas de clientes y dinero procedente de Popular de lo tradicional.

El banco espera que a finales de este mes pueda ya entregar al Banco Central Europeo (BCE) su plan de capitalización en el que se incluirá o su venta o menos probable ampliación de capital.

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