Banco Popular
El presidente del Banco Popular, Emilio Saracho. EFE/Archivo EFE

El mercado apunta a una futura venta de Banco Popular a un gran banco

La entidad niega que exista "riesgo de quiebra del banco"

Desmiente que "haya encargado su venta urgente"

Como un tiovivo. Así son las acciones de Banco Popular. Las especulaciones sobre los contactos que mantiene el presidente de la entidad, Emilio Saracho, con los principales bancos españoles para una posible venta de la entidad alimentan en la actualidad la volatilidad. La contratación de JPMorgan y otros bancos de inversión como asesores para decidir la estrategia de futuro de Popular también. 

Las especulaciones son tan intensas que el banco tuvo ayer que remitir un comunicado a la CNMV desmintiendo algunas informaciones que apuntaban su quiebra el encargo de su venta “urgente”. “Banco Popular desmiente categóricamente que haya encargado la venta urgente del banco” o que “exista un riesgo de quiebra del banco”, afirma rotundamente la entidad. Y añade que desmiente que “el presidente del consejo haya comunicado a otras entidades financieras la necesidad inminente de fondos ante una fuga masiva de depósitos”.

Los títulos de la entidad se desplomaron ayer en Bolsa, frente a la destacada subida de un día antes. El grupo bancario se anotó una caída del 6,6% un día después de liderar los ascensos del IBEX. El miércoles lograba una subida del 9% que acercó los títulos a los 0,9 euros por acción. Este jueves cerraron, sin embargo, a 0,78 euros por acción.

En el comunicado a la CNMV el banco mantiene que sigue con su proceso de desinversión de activos no estratégicos, como analizando una “potencial” ampliación de capital o “una operación corporativa”, para lo que se han contratado a asesores especializados.

Popular vale en Bolsa algo más de 3.300 millones, una cifra factible para su compra por uno de los grandes bancos, pero sus necesidades de nuevo capital para sanear la entidad se aproxima, según los analistas, a los 4.000 millones. Varias fuentes financieras aseguran que la venta es la opción más factible, ya que la ampliación de capital parece más complicada dada la desconfianza que hay en el mercado sobre este valor.

La venta, así, parece la única alternativa viable para el futuro del banco si finalmente el Banco Central Europeo (BCE) no le amplia el margen para reponer su ratio de solvencia a partir de 2018, fecha en el que necesitará más capital, como el resto de los bancos sistémicos. Ahora el banco, como dice a la CMV, cuenta con un ratio de capital del 11,91%, “por encima de las exigencias regulatorias”.

Fuentes financieras afirman que Popular tiene hasta el tercer trimestre para comunicar al BCE las palancas que ha conseguido para mejorar su capital.

De momento, Saracho personalmente, como ya lo hiciera su antecesor Ángel Ron, ha contactado en las últimas semanas con los máximos responsables de las principales entidades financieras para conocer el interés de estas firmas por Popular. Algunas fuentes de estos bancos contactados reconocen que han vuelto a analizar la operación. BBVA, Santander, CaixaBank, Sabadell, Unicaja o Ibercaja son entidades con las que Popular ya ha mantenido alguna conversación en los últimos 24 meses. Con Unicaja, de hecho, llegó a negociaciones “muy avanzadas”, según fuentes conocedoras de estos acercamientos. Pero al final, los números no salían.

En esta ocasión Saracho ha contactado con los cinco grandes bancos españoles para su posible venta. Fuentes financieras aseguran que Santander parte como favorito, pero no descartan a BBVA, que en noviembre fue el más interesado en su compra, ni a Bankia, aunque esta entidad descarta su adquisición al ser pública y estar en pleno proceso de fusión con BMN.

Hace solo unos días, el pasado 5 de mayo, el consejero delegado de la entidad, Ignacio Sánchez-Asiaín, aseguró en la presentación de resultados del primer trimestre que “no estamos sondeando a nadie porque no tenemos preparada ninguna ampliación de capital”. Pero sí reconoció que estaban manteniendo conversaciones “de almuerzo” con otras entidades para su fusión.

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