Asamblea de CEOE
El presidente del Gobierno a su llegada a la asamblea de la CEOE.
El presidente del Gobierno a su llegada a la asamblea de la CEOE.

Rosell a Rajoy: las empresas necesitan menos impuestos, menos leyes y de más calidad

Pallete alerta de que habrá un déficit de tres millones de profesionales STEM en 2020

Rajoy se muestra firme en el cumplimiento del déficit

Hay que hablar mucho y bien de la clase política de los últimos 40 años aunque algunos lo quieran empobrecer y cuestionar”. Con este guiño a la clase política ha arrancado hoy el presidente de la patronal CEOE su discurso ante la Asamblea General anual de su organización, que cumple este año su 40 aniversario y que, por este motivo, ha contado con la presencia del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

Dicho esto, Rosell ha pasado a enumerar ante el presidente del Gobierno las críticas de los empresarios a la labor gubernamental y, al mismo tiempo, su carta de peticiones. Las principales quejas empresariales se han centrado en lo que consideran una elevada fiscalidad y un exceso de regulación que, según el presidente de CEOE , “no favorece la competitividad de las empresas”.

En materia tributaria Rosell se ha quejado de los más de 200 cambios experimentados por la fiscalidad empresarial desde 2008. Y ha reprochado a Rajoy la forma en la que aprobó la última reforma del impuesto de sociedades en 2016. “Sería imprescindible que cualquier medida tributaria se debería adoptar con el tiempo suficiente y con vocación de permanencia”. Casi 200 cambios desde 2008.

Pero “además de mejorar la fiscalidad de las empresas” el Gobierno debería “coordinar las medidas tributarias de las distintas administraciones”, ha añadido Rosell ante Rajoy.

Acto seguido ha llegado otro reproche al Gobierno. En concreto, tras enfatizar que el Ejecutivo debería aumentar las medidas contra el fraude fiscal, “y ahí nos tendrán a los empresarios al lado de cualquier iniciativa” -ha dicho-, ha criticado que España haya puesto en marcha algunas de las medidas antifraude recomendadas por la OCDE, “sin esperar a la Unión Europea, y eso ha generado pérdida de competitividad a las empresas”.

Continuando con las demandas empresariales a Rajoy, el líder patronal ha hecho hincapié en que “Hay que mejorar el nivel de regulación, que es muy elevado y muy exigente”. E insistió en que “la asfixia regulatoria es preocupante y nos resta décimas de crecimiento. Según ha detallado, el pasado año, incluso en ausencia de Gobierno, se generaron 436 normas nuevas; y, en la actualidad, existen 163.000 normas en vigor. “Eso es una barbaridad”, ha dicho.

Pero las críticas empresariales han ido más allá del número de leyes y Rosell ha arremetido contra su calidad. Así, citó las recientes sentencias europeas y españolas sobre la venta de preferentes, las cláusulas suelo y el impuesto de plusvalías. “Demuestran que algo no funciona” en la legislación, se ha quejado. Y ha añadido, “tenemos mucha legalidad y a veces se aparta de la realidad. El mundo va más rápido que las leyes”.

No obstante, ha confiado en que el ritmo de creación de empleo “no va a decaer”, pero ha añadido que “el déficit y el endeudamiento siguen siendo un gran problema para la economía española”.

Por su parte, el presidente de Telefónica, José María Álvarez Pallete, que ha actuado como anfitrión de los empresarios, que ha celebrado su Asamblea en la sede de la compañía de telecomunicaciones centró sus reclamaciones al presidente del Gobierno en el ámbito de la formación. Ha considerado que “España debe acelerar su proceso de transformación digital” y para ello ha reclamado tanto la contribución privada como la pública.

Y ha añadido: “si no hacemos nada, en España habrá un déficit de tres millones de profesionales con conocimientos STEM (formados en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas) en 2020”.

Rajoy responde

La respuesta de Rajoy no se ha hecho esperar y ha recogido los guantes tendidos por los empresarios, admitiendo que lo hecho por el Gobierno “como bien se ha oído hoy aquí, no ha sido suficiente”.

Por ello, en su intervención ante la asamblea patronal ha ensalzado en varias ocasiones la labor de los empresarios en los últimos 40 años: “Sin la CEOE la Historia de España no habría sido la misma y tengan la seguridad de que con su existencia la han hecho mucho mejor”, ha dicho el presidente del Gobierno.

Sin embargo, junto a estas alabanzas, Rajoy se mostró firme en sus objetivos, al indicar que España “no se puede permitir ningún error” en tres materias: “no hay que dar marcha atrás en ninguna de las reformas que se han puesto en marcha, porque han funcionado”, “no se pueden frenar las próximas reformas”, y no se puede olvidar a las personas a las que aún no ha llegado la recuperación económica.

A esto ha añadido la robusta intención del Ejecutivo de cumplir con el objetivo de déficit del 3,1% este año y dejarlo por debajo del 3% en 2018. “Saben que con esto nos jugamos la confianza del país”, ha señalado ante los empresarios.

La mayoría de estos objetivos marcados por Rajoy requieren mantener o incluso aumentar los ingresos tributarios. Por ello, sin rechazar explícitamente la petición patronal de reducir la fiscalidad de las empresas y, en general, sus costes, sí se puede interpretar que el líder del Ejecutivo no se mostró especialmente receptivo a las exigencias tributarias de los empresarios.

En cualquier caso, Rajoy ha avanzado que las perspectivas de la economía española son buenas. Y, en consecuencia, ha anunciado que el Gobierno aprobará el Consejo de Ministros de la próxima semana una revisión al alza de tres décimas de las previsiones de crecimiento del PIB, que este año avanzará un 2,7%, en lugar del 2,5% estimado previamente.

Esta revisión al alza está en concordancia con las últimas realizadas por el FMI y el servicio de estudios de BBVA Research, que han situado esta semana el crecimiento del PIB español en el 2,6% y 3% este año, respectivamente.

 

CEOE abandona los números rojos y cobrará más a sus asociados

La patronal CEOE-Cepyme ha aprobado hoy también sus cuentas cerradas de 2016 y su presupuesto para 2017. Según lo comunicado por la secretaria general de CEOE, Ana Plaza, a los asistentes a la Asamblea General de estas organizaciones, el pasado año, por primera vez en la crisis, la patronal ha abandonado los números rojos. En concreto, obtuvo un resultado de explotación positivo de 66.000 euros en 2016, frente a unas pérdidas de 65.000 euros en 2015. Para el presente ejercicio, los empresarios han diseñado unas cuentas "prudentes" que prevén mantener el saldo positivo en 39.000 euros. Estas cuentas incluyen los costes de una plantilla de 88 personas, tras los ajustes de los últimos años y una partida de 400.000 euros para gastos extraordianrios, fundamentalmente, la organización de eventos relacionados con el 40 aniversario de la patronal que se celebra este año.

Asimismo, Plaza informó de que en 2017 aumenta el coste de la vocalía (cuota de participación de las organizaciones empresariales en CEOE) un 1,5% hasta los 9.400 euros. Estas cuotas estaban congeladas desde 2011.

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