Sector financiero
cláusula suelo
Protesta de afectados por las claúsulas suelo, en Madrid.

La cláusula suelo complica la venta de carteras crediticias de la banca

Los fondos piden descuentos adicionales para cubrirse del riesgo judicial

La judicialización de las cláusulas suelo hipotecarias se ha convertido en un pesado lastre en la carrera de la banca por ir rebajando su carga inmobiliaria mediante la venta de grandes carteras de crédito a fondos de inversión. Estos han comenzado a reclamar mayores ajustes de precio, o a exigir que la entidad cargue con cualquier factura judicial futura, para comprarlas. Un pulso que ya ha paralizado alguna gran operación.

La falta de transparencia en la comercialización de cláusulas suelo hipotecaria por parte de al menos una parte de las entidades financieras parece una fuente inagotable de quebraderos de cabeza para toda la banca. Además de obligar al sector a provisionar más de 3.300 millones para hacer frente al riesgo potencial de tener que devolver unos 5.000 millones cobrados por ellas, la judicialización de las cláusulas suelo ha comenzado a complicar las ventas de grandes carteras de crédito que realizan las entidades para ir saneando su balance. Entidades, consultores y abogados confirman que los fondos han empezado a apretar más en las condiciones que exigen para adquirir determinados paquetes de hipotecas ante el riesgo de que incluyan una factura judicial oculta por estas condiciones.

Un temor de los inversores que se ha visto incrementado en las últimas semanas por la sentencia contraria a la banca del Tribunal de Justicia de la UE, que acaba de hacer suya el Tribunal Supremo español exigiendo la devolución con retroactividad total de lo cobrado por cláusulas opacas, y que se ve materializado en fallos como el de la Audiencia Provincial de Barcelona, revelado ayer por este diario, que archiva una ejecución hipotecaria al considerar que se basa en una cláusula suelo abusiva. Dicha sentencia es paradigmática ya que afecta a uno de los créditos de Catalunya Banc que fue adquirido por el fondo Blackstone. Fuentes del sector financiero revelan que los desencuentros entre bancos y fondos por este tema han paralizado ya alguna operación de calado.

Cifras clave

3.300

millones de euros en provisiones ha admitido haber realizado la banca por las cláusulas suelo tras el fallo del Tribunal de Justicia de la UE.

4.700

millones de euros es el impacto potencial reconocido por el sector.

10%

del valor nominal de los créditos problemáticos pasan a ofrecer los fondos por algunas carteras afectadas por cláusulas suelo, reduciendo en un tercio sus ofertas iniciales.

“Los bancos venden carteras de crédito con riesgos de todo tipo: cláusulas suelo, pero también gastos de constitución de la hipoteca y otros… Los fondos no estaban muy al día de estas cosas. Todos los despachos hemos hecho una labor de pedagogía con ellos, les hemos ido pasando y explicando las sentencias y muchos están pidiendo una protección especial al banco para comprar”, explica Jorge Vázquez, socio del departamento mercantil el bufete Ashurst, que asesora habitualmente en este tipo de operaciones.

“El fondo normalmente busca comprar solo el riesgo de impago del crédito, no otros riesgos que son más propios del negocio del banco. Pero algunos bancos buscan vender toda la posición de la cartera. Los fondos pueden ser más proclives a aceptar más riesgos si tienen información suficiente para valorar su impacto. O se pacta por escrito que el banco se hará cargo del coste, si se producen esos riesgos, o se pide más información al banco antes de comprar la cartera, para que el fondo pueda hacer su propio análisis del riesgo que se le pide asumir y calcular el ajuste que debe aplicar al precio que están dispuestos a pagar”, detalla.

Así, la rebaja en el precio de compra o la inclusión de cláusulas que aclaren que cualquier responsabilidad judicial será asumida por el banco vendedor, están siendo las fórmulas para llegar a acuerdo, coincide Francisco José Bauzá, socio responsable de banca del despacho internacional de abogados Baker & McKenzie.

“Son carteras donde hay un tira y afloja en el tema de precio y las cláusulas suelo, con todo lo que ha pasado en los últimos días”, expone Bauzá en referencia a las recientes sentencias de la justicia europea y española, “tienen un impacto directamente en precio”.

“Eso no va a imposibilitar la venta, se va a seguir vendiendo pero tendrá un impacto negativo en precio. Decir en qué porcentaje sería muy aventurado, dependerá de la composición de cada cartera. En residencial el impacto será mayor, pero la cartera nunca es pura”, expone, recordando que las entidades suelen incluir varios tipos de activos en cada paquete.

Las fuentes consultadas señalan, sin embargo, que el descuento ofrecido por los fondos puede llegar a ser muy relevante, de un tercio de la oferta inicial sobre el valor nominal de una cartera. De hecho, fuentes de la banca de inversión señalan que los descuentos que están reclamando los fondos se hacen difíciles de aceptar par la banca mediana.

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