Bajo la superficie, una nueva serie de Netflix llena de terror que es todo un acierto
Con un guion muy solvente, tensión a raudales y un buen reparto, esta es una gran sorpresa que merece la pena darle una oportunidad.


Si eres de los que disfrutan pasando un rato de tensión frente al televisor, hay una novedad en Netflix que es perfecta para ti. Hablamos de Bajo la superficie, una creación que mezcla de forma bastante acertada criaturas marinas y misterio.
Esta es una miniserie canadiense de seis episodios que rescata la esencia de las viejas historias de monstruos y, además, las combina con dramas familiares muy reales -y una evidente preocupación por el cambio climático-. Con esta creación de Netflix el espectador es llevado a un enclave remoto y helado donde el peligro acecha en el agua… y en las decisiones del ser humano.
Qué ofrece Bajo la superficie
El arranque de la serie es brutal: ambientado en el año mil novecientos ochenta y seis -en la provincia canadiense de Terranova-, una familia intenta trasladar su casa flotante en una barcaza por la bahía, pero una misteriosa tragedia provoca que tanto la vivienda y como el padre se hundan en las aguas heladas. Cuatro décadas después, uno de los supervivientes, Calvin Penney, se coloca en el centro de la historia.

Este es un trabajador que intenta salir adelante en Snook’s Arm, un pueblo pesquero en clara decadencia. Aquí, la pesca comercial ha sido prohibida, por lo que los vecinos sobreviven recolectando hielo flotante para venderlo a una destilería local de vodka… o alquilando habitaciones a visitantes ocasionales. No hay más.
Pero toda la rutina salta por los aires para el protagonista. Por un lado, la presión del gobierno para reubicar a la población mediante indemnizaciones divide a los residentes. Por otro, la aparición en el puerto de un gigantesco iceberg contaminado -con un olor insoportable a amoníaco- será el inesperado inicio de una pesadilla: la estructura congelada es en realidad una enorme membrana mucosa. Y, como se decía hace años, hasta aquí puedo leer…
Una serie muy entretenida
Uno de los principales atractivos de Bajo la superficie es su capacidad para combinar el suspense clásico con una ambientación rural muy creíble. La serie no busca abrumar con sobresaltos constantes, sino que prefiere cocinar el horror a fuego lento. Desapariciones inexplicables, restos humanos que aparecen y problemas con los animales del lugar…. Todo mezclador siembra una sensación de agobio para el espectador. Además, la dirección de fotografía firmada por William Baldy es excelente, y consigue capturar una belleza melancólica pocas veces vista antes del paisaje de Terranova. Es brillante en este apartado.

¿Cuáles son los motivos para ver esta serie? Uno de ellos es su reparto principal, que está mucho mejor de lo que se espera inicialmente. Encabezado por un convincente Josh Hartnett en el papel de un padre atormentado, este demuestra que está llegando a una madurez interpretativa que da para más a poco que le dejen. La química de este y Charlie Heaton (sí, el de Stranger Things), que interpreta a su impulsivo hijo, aporta un entorno familiar muy genuino que ayuda a conectar con la historia.

Además, la presencia de Mackenzie Davis aporta un contrapunto científico sólido que recuerda a los grandes clásicos del cine de los años ochenta. Mención especial merece la secuencia del submarino, donde varios personajes quedan atrapados en un espacio reducido y que transmite una claustrofobia angustiosa.
Eso sí, no todo es perfecto. Existen apartados en los que la ficción podría ser un poco mejor. Uno es el acabado visual de la criatura y de los efectos generados por ordenador… que quizá no están a la altura de los tiempos que corren (pero que encajan con el aire ochentero que destila la serie). Además, algunas tramas secundarias quedan un poco desdibujadas y restan agilidad al ritmo global. Este es un mal ya casi endémico en las series que se lanzan… y que se debería cambiar.
Una muy buena forma de pasar el rato
Si buscas una historia de terror con monstruos marinos que respeta la inteligencia del espectador y ofrezca momentos de tensión, esta propuesta de Netflix es una opción muy recomendable… incluso para una maratón.
A pesar de contar con pequeños tropiezos, su buen reparto, una atmósfera opresiva y un guion bastante aceptable, hacen a esta serie toda una sorpresa de esta temporada en Netflix. Su formato, además, resulta perfecto para mantener el interés sin alargar innecesariamente el misterio.