Estos cambios en Android Auto harán que lo personalices al máximo
La sensación que tendrás una vez que utilices estas opciones, es que el desarrollo de Google es mucho más adecuado para ti.


Durante mucho tiempo, Android Auto ha sido visto como una alternativa funcional, pero menos pulida, frente a otras plataformas de infoentretenimiento. Sin embargo, en los últimos tiempos ha dado un paso importante hacia la personalización, permitiendo ajustar muchos más aspectos de la interfaz y del uso diario. Lejos de limitarse a mostrar mapas y música, ahora ofrece opciones a cambiar si pasas muchas horas al volante y quieres un sistema adaptado a tus preferencias.
Hay que decir que Android Auto ha apostado por una filosofía más abierta. No todo es evidente a primera vista, ya que muchas de estas opciones están algo escondidas en los ajustes, pero bien aprovechadas permiten cambiar la experiencia. Desde el aspecto visual hasta la colocación de los controles, el sistema se ha vuelto mucho más flexible con el paso del tiempo.
Cambios para personalizar Android Auto
Uno de los cambios más agradecidos llega con la gestión del Modo oscuro. Android Auto permite forzar el modo nocturno de forma permanente para las aplicaciones de navegación, algo especialmente útil si conduces con frecuencia en condiciones de poca luz -o simplemente te resulta molesto el brillo elevado de los mapas durante el día-. Al activar esta opción, aplicaciones como Google Maps o Waze resultan más cómodas de consultar de un vistazo, reduciendo la fatiga visual sin perder legibilidad en la interfaz.

Otro ajuste que ha sorprendido a muchos usuarios para bien es la posibilidad de personalizar el Fondo de pantalla. Durante años se pensó que Android Auto no permitía ir más allá de los fondos predefinidos, pero ahora el sistema puede mostrar el mismo fondo que utilizas en tu móvil. El resultado es un salpicadero mucho más personal, con un aspecto más parecido entre el teléfono y la pantalla del coche. Eso sí, el sistema solo utiliza imágenes estáticas -y las muestra principalmente en el lanzador de aplicaciones, no en todas las vistas del sistema-.
Esta sincronización del fondo no solo es estética. Para muchos conductores, reconocer rápidamente el entorno visual ayuda a orientarse mejor dentro del sistema, sobre todo cuando se cambia entre distintos vehículos compatibles con Android Auto. Aunque no permite elegir un fondo exclusivo solo para el coche, el enfoque resulta sencillo y práctico, sin configuraciones complejas.
Otras opciones que se deben conocer
La evolución de Android Auto también se nota en la distribución de los elementos en pantalla. Por defecto, los controles multimedia aparecen en el lado derecho, lo que obliga a muchos conductores a alargar el brazo innecesariamente. Ahora es posible cambiar el diseño para que los controles de música y podcasts aparezcan más cerca del conductor. Esta opción, pensada para mejorar la ergonomía, se puede ajustar desde los propios ajustes de Android Auto y se adapta tanto a pantallas horizontales como verticales.
Este cambio en la disposición no solo afecta a la música. También influye en cómo se muestran los paneles informativos, haciendo que la navegación o el contenido multimedia queden en primer plano según tus prioridades. Es una mejora no muy importante sobre el papel, pero muy notable en el uso diario.

La limpieza del lanzador de aplicaciones es otro de los grandes avances. Android Auto muestra automáticamente todas las apps del móvil que son compatibles, lo que genera listas interminables donde se mezclan herramientas útiles con otras que raramente se usan en el coche. Ahora puedes decidir qué aplicaciones aparecen y cuáles no, simplificando el acceso a las que realmente necesitas durante la conducción, como mensajes, mapas o música.
Este ajuste reduce distracciones y hace que la pantalla iteración con el sistema sea más ágil. Menos iconos en pantalla implica menos tiempo buscando la app adecuada y más atención en la carretera, un objetivo clave en la filosofía de Android Auto desde su origen.

Un detalle final: algunas funciones menos conocidas, como la reproducción de vídeo cuando el coche está estacionado mediante aplicaciones compatibles, refuerzan la sensación de que Android Auto ha madurado. No está pensado para usarse en marcha, pero demuestra hasta qué punto el sistema se ha vuelto más flexible frente a generaciones anteriores, ampliando su uso más allá de la simple navegación o la música. Y, con unos cuantos ajustes bien elegidos, el sistema puede transformarse en un entorno más cómodo, visualmente atractivo y pensado para cada conductor.