Brutal: así ha sido el espectacular estallido de un cohete de Blue Origin en Florida
Un vídeo ha captado el momento del siniestro, que es un escollo adicional para la compañía de Jeff Bezos para plantar cara a SpaceX de Elon Musk.


Un cohete de Blue Origin ha explotado en su rampa de lanzamiento en Florida durante una prueba. Las imágenes que se han publicado muestran el cohete estallando en una enorme bola de fuego, envolviendo por completo la zona a su alrededor. Este espectacular -y preocupante- incidente es una piedra en el camino de uno de los proyectos más ambiciosos del multimillonario fundador de Amazon, Jeff Bezos.
Los datos de la explosión del Blue Origin
El suceso se produjo en torno a las 21:00 hora local en las instalaciones de Cabo Cañaveral. Lo que debía ser una prueba estática de encendido de motores, un procedimiento habitual en el que los propulsores se activan a máxima potencia mientras la estructura permanece firmemente anclada a la plataforma, terminó en un tremendo estallido. La fuerza de la detonación fue tal que las casas de localidades cercanas -como Cocoa Beach y los alrededores de la costa espacial-, vibraron con fuerza… y el cielo se tiñó de un color naranja brillante visible a kilómetros de distancia.
A través de un comunicado emitido en sus canales oficiales, la dirección de Blue Origin confirmó que sus ingenieros habían detectado una anomalía grave durante el ensayo. Afortunadamente, y a pesar de la espectacularidad de las imágenes, la empresa aseguró que todo el personal involucrado en la operación se encuentra localizado y fuera de peligro. El servicio de Gestión de Emergencias del Condado de Brevard también quiso tranquilizar a la población civil indicando que no existe ningún tipo de riesgo biológico o químico para los ciudadanos de la zona.
El propio Jeff Bezos se pronunció poco después de ocurrir el siniestro para ratificar que sus trabajadores están sanos y salvos tras este tremendo susto. El magnate reconoció que es muy pronto para conocer cuál ha sido el fallo de origen en los sistemas, pero recalcó que el equipo ya está manos a la obra para esclarecer lo ocurrido. Bezos definió la jornada como un día especialmente duro, aunque se mostró convencido de que conseguirán reconstruir todo lo que sea necesario para regresar a los cielos lo antes posible.
Ya se trabaja para conocer lo ocurrido
Por su parte, la Fuerza Espacial de los Estados Unidos movilizó de inmediato a sus equipos de respuesta para asegurar el perímetro de la rampa de lanzamiento número 36. Actualmente, los técnicos oficiales colaboran con los especialistas de la firma privada analizando los datos de telemetría registrados por los sensores antes del estallido. El objetivo primordial de estas pesquisas es identificar qué componente falló durante la ignición.
La Agencia Federal de Aviación también se ha pronunciado al respecto, aclarando que esta actividad en concreto no formaba parte de las operaciones comerciales que requieren una licencia de vuelo activa bajo su supervisión directa, por lo que el tráfico aéreo civil de la región no se vio afectado. No obstante, este tropiezo llega en un momento delicado para Blue Origin, que precisamente acababa de reincorporarse a la actividad tras sufrir una inmovilización temporal el mes pasado, motivada por otra investigación a raíz de un fallo menor con uno de sus satélites que no alcanzó la altura orbital prevista.
¿Retraso para competir con SpaceX?
Este contratiempo supone un freno para la estrategia de la compañía, que pretende plantar cara de forma inminente a la hegemonía de SpaceX en el mercado de los lanzamientos comerciales pesados y en las redes de internet satelital. El New Glenn es una pieza fundamental para los futuros planes de la NASA, que cuenta con esta tecnología para sus próximas fases del programa de exploración lunar.
El caso es que, después de lo ocurrido habrá que ver cómo reacciona la compañía y, una vez que la investigación arroje luz, conocer cuánto tiempo permanecerá cerrada la única rampa capaz de albergar este coloso de la exploración espacial.