Chrome va a recibir una mejora crucial: acelerará la carga de páginas más pesadas
Este cambio, muy esperado por los usuarios, es un gran avance para el navegador desarrollado por Google.


Muchas páginas web actuales tienen un cuello de botella en lo que tiene que ver con la carga que no se debe al texto ni en el diseño, sino en la cantidad de recursos multimedia que intentan descargarse a la vez. Y ahí es donde entra la próxima novedad que Google está probando para el navegador Chrome: la ampliación del lazy loading (carga diferida) a los elementos de vídeo y audio.
Hasta ahora, la carga diferida en el mencionado desarrollo de la firma de Mountain View estaba integrada de forma nativa para imágenes e iframes, lo que ha permitido que muchas páginas se utilicen mucho más rápido -sin esperar a que se cargara todo-. Pero, hasta la fecha, los elementos <video> y <audio> no habían recibido el mismo trato y empezaban a descargarse en cuanto abrías la página (aunque estuvieran muy por debajo del primer pantallazo y aunque nunca llegases a hacer scroll hasta ellos). Pero esto va a cambiar.

Qué va a cambiar en Google Chrome
La función que se está probando apunta a ser operativa en la versión 148 del desarrollo de Google, e introduce la posibilidad de que el navegador retrase la carga de vídeos y audios fuera de pantalla, justo hasta que el usuario se acerque a esa zona al desplazarse. Dicho de otro modo: el navegador deja de gastar tiempo y datos en recursos multimedia que, en ese momento, no aportan nada a la lectura o a la interacción inicial con la página.
El beneficio será evidente: la web en cuestión responderá antes. Al reducir lo que se descarga e inicializa inicialmente, el navegador puede mostrar el contenido visible con más rapidez y reservar lo pesado para cuando realmente haga falta. Esto, por cierto, encaja con un objetivo que se repite cada vez más en navegadores actuales como, por ejemplo, Opera: mejorar el rendimiento que perciben los usuarios y, además, se reduce el consumo de ancho de banda en páginas especialmente cargadas.
Por otro lado, es importante destacar que la carga diferida de vídeo y audio se habilitaría para todos los usuarios cuando llegue, tanto en escritorio como en móvil. Y el despliegue que se espera para mediados de abril, teniendo en cuenta que al tratarse de un desarrollo en proceso de desarrollo puede sufrir algunos retrasos.
Algunas páginas se benefician más (y otras casi nada)
Con esta actualización, no todas las webs van a cambiar de la noche a la mañana. La mejora está pensada para contenidos incrustados mediante las etiquetas HTML <video> y <audio>. Eso es habitual en medios digitales, blogs con reproductores propios o artículos que integran clips directamente en el código. Sin embargo, no todos los vídeos de internet se comportan igual.

Por ejemplo, los embeds de YouTube suelen ir dentro de iframes, y esos ya se benefician desde hace tiempo de lazy loading nativo en navegadores basados en Chromium (como Edge o Chrome de Google). Por eso, este cambio no debería notarse en los vídeos típicos de YouTube insertados en una página. Además, hay una condición decisiva: la mejora depende de que los sitios la adopten. No es una varita mágica que seaplique automáticamente a todo el contenido existente en la web; el impacto llega sobre todo en páginas donde los desarrolladores incorporen el soporte necesario.
Efecto dominó de esta llegada
Como suele ocurrir con todo lo que tiene que ver con Chromium, lo que se integra en el motor nativo termina llegando a otras opciones más allá de la propia de Google. En las publicaciones que han seguido esta prueba se menciona que navegadores como Microsoft Edge o Vivaldi también se beneficiarán, precisamente por compartir el mencionado desarrollo. La verdad es que este es el tipo de mejora que no cambia el aspecto del navegador, pero sí puede mejorar segundos (o al menos fricción) en el uso diario, especialmente en webs con una carga multimedia intensa.
Y, de paso, con este avance se refuerza una idea: las optimizaciones pequeñas acumuladas suelen ser las que más se agradecen. Si Google Chrome consigue que el primer contacto con una página sea más rápido, el usuario lo percibirá, aunque no sepa explicar el motivo.