Google pone fecha de caducidad a ChromeOS, y no son malas noticias
Los datos llegan desde unos documentos judiciales que han sido desvelados y que, por lo tanto, deberían ser muy fiables.


Google ha puesto por escrito, en material presentado ante un tribunal estadounidense, el horizonte final de ChromeOS. Estos indican que el sistema que impulsa a los Chromebook desde 2011 se mantendrá con actualizaciones hasta cumplir los compromisos adquiridos y después quedará fuera de juego, con 2034 marcado como el año de su retirada efectiva.
La referencia clave es la política de Google de ofrecer hasta 10 años de actualizaciones para los portátiles de los que hablamos. Esa promesa, comunicada oficialmente por la propia compañía y recogida en su blog, implica que los dispositivos lanzados en 2023 deberán recibir soporte, como mínimo, hasta 2033. A partir de ahí, la firma de Mountain View no estaría obligada a prolongar el ciclo de ChromeOS.
Una confirmación inesperada
La confirmación no llegó en una nota de producto ni en una hoja de ruta pública, sino en la fase de remedios del caso Estados Unidos vs. Google sobre el negocio de búsqueda. En ese contexto, los documentos identifican a ChromeOS como una plataforma con vida útil limitada y describen el próximo movimiento estratégico: unificar la experiencia de escritorio bajo una variante de Android que internamente se denomina Aluminium OS.
Para quienes ya tienen un Chromebook, nada cambia de inmediato. Los equipos seguirán recibiendo actualizaciones durante todo el periodo garantizado por su plataforma, que en los modelos más recientes se extiende hasta bien entrados los años 2030. En el entorno educativo y corporativo, esta ventana de soporte ofrece margen para planificar renovaciones y compras sin precipitar migraciones. La novedad es que ahora existe un horizonte temporal concreto para el fin de ChromeOS.

Cómo encaja Aluminium OS
Google confirmó en 2025 que su objetivo es fusionar ChromeOS y Android en una plataforma de escritorio única. Las referencias de los documentos judiciales detallan un despliegue por fases: acceso para commercial trusted testers a finales de 2026 y una disponibilidad completa en 2028, especialmente orientada a los sectores educativo y empresarial. Esta nueva etapa no sería un simple Android en grande, sino un Android adaptado a portátiles y sobremesa, con motor de renderizado de Chrome en el núcleo y soporte previsto tanto para procesadores ARM como X86.
Algo de gran importancia y que aflora en los registros judiciales es que no todo el hardware actual de Chromebook sería apto para Aluminium OS. Por esto, Google tendría que mantener ChromeOS al menos, hasta que caduque el último dispositivo amparado por la promesa de 10 años. Es decir, como mínimo hasta 2033. La consecuencia práctica es que ChromeOS y Aluminium OS convivirán durante varios años dentro de Google, cada uno con su papel definido.

Hay que destacar que en las transcripciones de los documentos se cataloga a ChromeOS y sus variantes como entornos construidos principalmente sobre el navegador Chrome y Linux. Esa descripción técnica explica, en parte, cómo se ha tratado la plataforma en la revisión legal y anticipa por qué el motor de Chrome seguiría siendo fundamental en Aluminium OS. La orientación web del actual sistema operativo de Google -a la que con el tiempo se añadieron aplicaciones Linux y Android- continuaría, pero ahora con base Android y una interfaz de escritorio diseñada para productividad.
El significado de todo esto para los usuarios y Google
Si gestionas un parque de Chromebook, el mensaje práctico es doble. Por un lado, ChromeOS seguirá protegido por actualizaciones hasta cumplir el compromiso de cada plataforma; por otro, conviene empezar a evaluar qué escenarios de transición y formación harían falta ante una eventual migración a Aluminium OS a partir de 2028 en entornos educativos y de empresa. Mientras tanto, comprar Chromebooks sigue teniendo sentido si el ciclo de vida ofrecido encaja con tus políticas; la transparencia del AUE facilita comprobar fechas modelo a modelo.
Es curioso que la cronología de ChromeOS se conozca debido a que un tribunal tuvo que valorar la relación entre el navegador Chrome, los dispositivos que lo integran y el impacto de posibles remedios. Por cierto, la resolución final permitió a Google conservar el navegador, pero dejó claro que el sistema operativo tiene un futuro acotado dentro de la compañía y que su sucesor se apoyará en Android. Ese contexto legal explica tanto la coexistencia temporal como la hoja de ruta hacia un sistema unificado.