Truman Show Scam, una estafa que usa IA para engañarte en una realidad falsa
Una estafa de lo más sofisticada

La inteligencia artificial se ha convertiudo en un arma muy peligrosa en manos de cibercriminales. El último ejemplo lo tenemos en el último informe de Check Point Research, que ha identificado un nuevo tipo de estafa financiera bautizada como “Truman Show Scam”, un esquema que utiliza IA para crear una realidad completamente falsa alrededor de la víctima y manipular su confianza durante semanas antes de pedirle dinero.
Según los investigadores, este fraude, activo desde octubre de 2025, cambia por completo las normas el juego. No estamos ante un ataque basado malware o parecidos, sino en la construcción progresiva de un entorno creíble, coherente y emocionalmente convincente, donde absolutamente todo está diseñado para reforzar una única narrativa: que la víctima está participando en una inversión legítima y rentable.
Un uso de la ingeniería social que no tiene nada que ver con lo que hemos visto hasta ahora. Pero veamos con detalle cómo funciona esta estafa que han bautizado como Truman Show Scam, y con razones.
Cómo funciona el “Truman Show Scam”
Al igual que en la película, la víctima vive dentro de una realidad artificial cuidadosamente controlada, sin saber que todo lo que ve, lee e interpreta ha sido fabricado para engañarla.
El primer paso suele ser un contacto inicial por suplantación. Las víctimas reciben SMS, anuncios o mensajes que aparentan proceder de instituciones financieras reales. Estos mensajes las invitan a unirse a grupos privados en WhatsApp o Telegram, entornos cerrados donde los estafadores pueden controlar mejor la conversación y reducir la desconfianza inicial.

Una vez dentro, comienza la fase más peligrosa: la comunidad de inversión sintética. En estos grupos participan supuestos expertos financieros y otros inversores que, en realidad, son perfiles generados o gestionados con ayuda de IA.
Simulan conversaciones naturales, análisis de mercado, recomendaciones de trading, ganancias diarias y hasta asociaciones con empresas inexistentes. Todo está diseñado para crear una sensación constante de legitimidad y prueba social.
Cuando la confianza ya está consolidada, llega el siguiente paso, en el que a las víctimas se les pide que instalen una app llamada OPCOPRO, disponible incluso en tiendas oficiales.
La aplicación no realiza ninguna operación real, pero muestra balances, gráficos y transacciones simuladas, reforzando la ilusión de éxito mientras recopila datos personales y anima a realizar depósitos mediante transferencias bancarias o criptomonedas.
Según Check Point Research, las víctimas acaban perdiendo también copias de documentos oficiales, datos de identidad y control sobre su identidad en internet. Esto las deja expuestas a nuevas estafas, extorsiones o usos fraudulentos de su información personal en el futuro.
Aunque el objetivo inicial son individuos, los expertos advierten de que este tipo de estafa puede escalar fácilmente al ámbito corporativo. Así que, conviene estar muy atento, por que está claro que los intentos de estafa son cada vez más sofisticados, y va a ser cada vez más difícil identificarlos.