El jefe de Instagram lo tiene claro: en 2026 ya no podremos confiar en las imágenes

Durante años, una foto bastaba para demostrar que algo había ocurrido, y un vídeo cerraba cualquier discusión. Pero ese contrato implícito entre imagen y realidad está a punto de romperse, si no lo ha hecho ya. Al menos así lo ve Adam Mosseri, director de Instagram, que ha aprovechado el cierre de 2025 para lanzar una reflexión sobre como la IA generativa va a cambiar el mundo.
Y su diagnóstico es claro:la autenticidad se está volviendo infinitamente reproducible, un detalle que cambia por completo las reglas de internet.
Las imágenes y vídeos por IA protagonizarán 2026
Como explica Mosseri en una demoledora publicación de Año Nuevo, durante la mayor parte de su vida, explica, pudo asumir que fotos y vídeos eran capturas razonablemente fieles de lo que había pasado. Hoy esto ha cambiado, ya que la IA genera imágenes y vídeos indistinguibles de los reales.
¿el resultado? Vamos a dejar de asumir que lo que vemos es real por defecto. El nuevo punto de partida será el escepticismo. Preguntarnos quién comparte algo y con qué intención será tan importante como el contenido en sí. No será cómodo, advierte Mosseri, porque estamos biológicamente predispuestos a creer en nuestros ojos.
Y ojo, que esto afecta directamente a los creadores de contenidos en redes como Instagram. Todo aquello que los hacía únicos, como tener una voz particular, ser muy originales, ahora puede imitarse con herramientas al alcance de cualquiera.
Y, según Adam Mosseri, este cambio democratiza la creación de contenidos, pero pone contra las cuerdas a miles de creadores de contenidos que van a ver el resurgir de competidores en muy poco tiempo. ¿La clave para seguir siendo competitivo? La autenticidad.
Parte de esa búsqueda de autenticidad ya está ocurriendo. Según Adam Mosseri, el Instagram clásico con feeds llenos de fotos pulidas, maquillaje perfecto y paisajes impecables lleva años muerto. La gente dejó de compartir su vida real en el feed y se refugió en los mensajes privados, donde sí que envían fotos borrosas, vídeos movidos y escenas cotidianas sin filtrar.
Y hasta ahora, estas imperfecciones son las que están venciendo al contenido generado por IA, que siempre es perfecto. El problema es que esa ventaja será temporal, ya que la IA también aprenderá a imitar lo imperfecto.
Es cierto que Adam Mosseri asume que las plataformas podrán identificar contenido generado por IA, pero cada vez lo harán peor a medida que la tecnología mejore. Por eso plantea que será más eficaz certificar lo real que perseguir lo falso.
El resumen de Adam Mosseri es claro: las imágenes y vídeos generados por IA van a ser cada vez más realistas en 2026. Y habrá que estar adaptados a este cambio de paradigma.