Apple Watch Series 12 y Watch Ultra 4: reparar estos relojes sigue siendo complicado
Esta nueva generación de relojes de la firma de Cupertino, como en ocasiones anteriores, no sale especialmente bien parada en su sencillez a la hora de ser reparados.


Se ha conocido lo sencillo o complicado que resulta reparar los nuevos relojes Apple Watch Series 12 y Watch Ultra 4. Aunque incluyen algunos cambios internos que facilitan algunas acciones, ambos wearables continúan entre los dispositivos más complejos de desmontar y reparar dentro del catálogo de la firma de Cupertino.
La puntuación lograda por los dos modelos en las pruebas de iFixit es de 4 sobre 10. En el caso del Apple Watch Series 12, esta nota supone un ligero avance respecto a la generación anterior gracias a modificaciones que simplifican el acceso a los componentes internos. Pero esto no permite superar algo que llega heredado de generación anteriores: tener que quitar pantalla pegada al chasis, una operación delicada, para acceder al interior.
Las mejoras del Apple Watch Series 12
Entre los cambios destacados está una nueva pestaña adhesiva para extraer la batería. Este sistema permite retirarla con mayor facilidad -una vez que se accede al interior del reloj-. A modo de recordatorio, antes era necesario hacer palanca sobre el componente, una operación mucho menos cómoda y más delicada.
Apple también ha rediseñado la conexión de la pantalla. El conector ZIF de las generaciones anteriores deja paso a uno de presión de manipulación más sencilla. Este cambio optimiza el acceso al interior para reparar componentes, lo que es positivo.
Un detalle curioso mencionado por iFixit es que cuando se necesita sustituir la pantalla, se tiene que retirar la batería para realizar la operación. Es decir, dos de los componentes más sensibles deben manipularse de forma combinada, lo que no es precisamente una buena idea.
La pantalla se mantiene como el gran obstáculo
El mayor problema de este reloj de Apple es, de nuevo, es que la pantalla está fuertemente adherida al chasis y, por este motivo, actúa como peaje al realizar cualquier tipo de manipulación. El caso es que se indica que se debe aplicar una fuerza considerable para separar el panel, algo que aumenta las posibilidades de daños en el cristal o el cableado.
Y esto es algo que, de nuevo, implica a la batería: si se tiene que cambiar hay que manipular la pantalla, y con lo mencionado está claro que el proceso es complejo a la vez que delicado.

El Watch Ultra 4 apenas avanza en reparabilidad
En el caso de este modelo, iFixit no ha encontrado mejoras respecto a la generación anterior. La batería continúa situada detrás de una pantalla y sellada mediante adhesivos. Por lo tanto, el procedimiento para acceder a ella es el mismo: aplicar calor y utilizar herramientas específicas.
Por otro lado, los cuatro tornillos de la parte trasera tampoco facilitan la tarea. Aunque pueden hacer pensar que permiten un acceso rápido a los componentes internos, lo cierto es que solo dan acceso a los sensores. Además, y esto es importante: manipular esta zona puede afectar a la resistencia al agua del smartwatch.
Un apartado donde tiene que mejorar Apple
Hay que mencionar que iFixit indica que Apple no ofrece en sus smartwatch el mismo nivel de acceso a piezas y cantidad de documentación que con los iPhone, iPad o Mac. Y esto, en muchas ocasiones, deja a los usuarios solo una alternativa de reparación: los servicios técnicos autorizados.
Además, la comparación con otros dispositivos del mercado tampoco juega a favor de Apple. iFixit destaca que otros relojes inteligentes de última generación, como el Google Pixel Watch 5, permiten acceder a componentes clave mediante sistemas menos dependientes de adhesivos. Y, por lo tanto, son más sencillos de desmontar.