Las claves: las fábricas chinas echan humo, pero sus ciudadanos no compran
China crece siete décimas menos de lo esperado durante el segundo trimestre


China creció un 4,3% en el segundo trimestre, siete décimas menos que en el primero, su peor dato desde finales de 2022, y por debajo del 4,5% que esperaban los analistas y el Gobierno. El crecimiento chino se basa en las exportaciones: la producción industrial y tecnológica va a gran ritmo. En cambio, las ventas minoristas apenas suben un 1,3% en el semestre, después de haber caído en mayo. La inversión en activos fijos se hunde un 5,7%, y la privada, un 8,5%. El ladrillo se desploma un 18%.
Que la demanda interna no despegue no es casual. En 2024, Pekín destinó 1,3 billones de euros a sanear las cuentas de los gobiernos locales. La idea era que sobrara para invertir. Pero el capital fue a pagar deudas y ni siquiera resolvió el problema. Ahora el dilema está en seguir limpiando balances o incentivar la demanda. Las señales apuntan a lo segundo: el Consejo de Estado acaba de presentar su primer plan quinquenal de consumo, que fija como meta elevar las ventas minoristas para 2030. Pero implica un crecimiento anual del 3,7%, menos que el 5% de los últimos años. Una ambición bastante moderada.
La caída de IBM por el desarrollo de la IA siembra el pánico en el sector del ‘software’
La caída de IBM puede no ser la última. La histórica compañía vivió hace dos días su mayor desplome bursátil desde 1968. La fuerte demanda de memoria y almacenamiento para el desarrollo de la IA ha encarecido estos componentes y ha dejado a las empresas con menos presupuesto para invertir en software. De hecho, mientras IBM se hundía, subían fabricantes de chips como SK Hynix y AMD. Puede que, como confían algunos analistas, la solidez de IBM sea aún superior a la de muchas fulgurantes start-ups de IA. De lo que podemos estar (casi) seguros es de que IBM no será la última empresa de software en desplomarse.
Hay que construir casas para los que empiezan un proyecto de vida en España
Por primera vez, los trabajadores latinoamericanos afiliados a la Seguridad Social superan a los europeos, sin contar a los españoles. El sorpasso se veía venir, y la regularización extraordinaria del Gobierno ha dado el último empujón. La inmigración es, según un reciente informe del Banco de España, uno de los grandes motores del notable crecimiento económico de España.
Además, el documento concluye que no hay evidencia de que la llegada de inmigrantes haya reducido el empleo o los salarios de los trabajadores nacionales. Hay que celebrar que más de un millón de latinoamericanos elijan España para construir su proyecto de vida. El desafío pendiente es ampliar la oferta de vivienda y reforzar los servicios públicos, saturados por el aumento de la población.
La frase del día
Yo inicié la apuesta de Berkshire por Alphabet. Greg Abel no toma ninguna decisión que yo no apruebe, y viceversa. Es más probable que Google salga ganador de la carrera de la IA, a juzgar por su trayectoria, que probablemente el 90% o el 95% de lo que se vende en Wall Street”Warren Buffett, fundador de Berkshire
X goza de buena salud como red ‘insocial’, también entre quienes abominan de ella
Twitter no se hundió, como preveían los detractores de Elon Musk, cuando este la compró y la transformó en X, con un enorme sesgo hacia la desinformación y la ultraderecha. Muchos se fueron, pero muchos otros se quedaron: entre ellos, políticos importantes que abominan de esta red insocial, pero que la siguen utilizando como altavoz. Irónicamente, que X les guste a personajes dictatoriales o autocráticos facilita que la sigan usando para comunicarse grupos como los palestinos. En Occidente se usa sobre todo para pelearse (verbalmente), y de vez en cuando soltar algún chiste ingenioso sobre algún tema inocuo. El balance de su impacto conduce a la melancolía, pero parece imposible colocar una palanca para darle un giro a su existencia.