Las claves: las restricciones a Anthropic dañan al negocio pero a la vez generan expectación
La creadora de Claude no debería extrañarse de que el Gobierno considere peligrosos sus modelos
Cada vez que lanza un nuevo modelo de lenguaje, Anthropic promociona sus enormes capacidades, pero también advierte de su peligrosidad. Así que no debería extrañarse de que el Gobierno de Estados Unidos le haya vedado dar a los extranjeros acceso a Fable, la última versión de Claude. Como la medida es casi imposible de ejecutar con bisturí, Anthropic ha optado por bloquearlo para todo el mundo mientras resuelve sus cuitas con la Casa Blanca. Las tensiones públicas entre la compañía dirigida por Dario Amodei y el Ejecutivo ya son habituales, pues también han chocado sobre el uso de sus inteligencias artificiales en la guerra.
Amodei, como antes Elon Musk, ha pedido una moratoria en el desarrollo de la IA; también Sam Altman, de OpenAI, se ha mostrado inquieto por los riesgos de esta tecnología. Pero una moratoria, de darse, tendría que ser colectiva, para no dejar a ninguna de las empresas descolgada. Como ninguna quiere ceder, todas siguen avanzando a su endiablado ritmo, algunas con la mente puesta en salir a Bolsa. En ese sentido, al menos, no está claro que una restricción las perjudique, o incluso genere más expectación.
La locura hotelera llega a las cinco cifras
Marriot se ha convertido en la primera cadena en llegar a los 10.000 hoteles. El que la llevó a esa cifra está en India, aunque por su progresión –abre 1,2 hoteles al día– ya habrá otro nuevo en alguna parte del mundo. Le sigue muy de cerca Hilton, que pronto llegará al mismo número de inmuebles, y cuyo ratio diario –1,6– es todavía mayor. Los inversores han visto en los hoteles un activo muy atractivo por los retornos que aportan y las expectativas de crecimiento futuro. La explosión turística se disparó tras la pandemia, y no da señales de estancamiento. Lo único que puede frenarla es el hartazgo de los residentes que quieren vivir tranquilamente.
Optimismo de burbuja con las autopistas
Veinte años después de su inauguración, las autopistas de peaje del rescate siguen lejos de ser rentables. Concebidas y adjudicadas bajo el Gobierno de José María Aznar y abiertas al tráfico entre 2003 y 2007, llegan a la madurez sin acercarse a la demanda prometida. Hoy son un activo público que sobrevive con rebajas del 30%, tramos gratis o barreras levantadas de madrugada. Fue una mezcla de optimismo de burbuja y un error de cálculo: se sobrestimó el tráfico futuro y se subestimó cuánto detesta el conductor pagar cuando tiene alternativa gratuita. Eran concesiones privadas, pero el contrato acabó socializando la inversión. Una carretera no tiene por qué ser rentable, puede defenderse como servicio público; pero en este caso fallaron como negocio y como solución de tráfico.
La frase del día
El impuesto a las compañías digitales lo decidieron los europeos, varios países lo han puesto en marcha y forma parte de nuestro derecho. No es Estados Unidos el que decide por el derecho de los europeos ni de los francesesEmmanuel Macron, presidente de Francia
Las redes sociales son los nuevos cigarrillos
El Reino Unido prohibirá a los menores de 16 años usar redes sociales. Sigue el modelo que Australia implementó el año pasado y que el Gobierno español anunció en febrero (pero la ley languidece en el Congreso). Aún es pronto para conocer la efectividad de la medida. No es tan fácil limitar el acceso a estas plataformas, como ha demostrado el incremento en el uso de VPN para esquivar las restricciones al porno en el Reino Unido. Casi todos los gobiernos coinciden en que las pantallas son a los cerebros adolescentes lo mismo que el tabaco para los pulmones. Lo ideal sería apostar por la vida saludable más que por prohibir fumar. Pero eso no es fácil, y tampoco está solo en manos de las autoridades. Así que estas, por el momento, intentan hacer algo para frenar la adicción a las plataformas.