
La España de ‘El pisito’: cuando la vivienda se convierte en utopía
Alejandro Rosillo Fairén|
Sin un hogar, no puede pretenderse el lógico y razonable ejercicio de muchos de los derechos de los ciudadanos

Sin un hogar, no puede pretenderse el lógico y razonable ejercicio de muchos de los derechos de los ciudadanos

España ha pasado de ser una sociedad de propietarios a ser una sociedad de rentistas

Frenar el desarrollo inmobiliario demonizando la construcción solo agravará el problema. La vivienda hoy no detrae los ingresos de los ciudadanos para alimentar una pirámide de deuda, sino para remunerar la dramática falta de espacio en nuestras ciudades