Ir al contenido
_
_
_
_

Tres ideas de inversión

El crecimiento económico es saludable

Un técnico de Amazon Web Services trabaja en el centro de datos de New Carlise (Indiana) de la compañía, el pasado 2 de octubre.Noah Berger (REUTERS)

Considero tres ideas en renta variable que el inversor puede tratar con su asesor: infraestructura energética, infraestructura digital y mercados emergentes.

En primer lugar, la infraestructura energética -sin energía no hay ni desarrollo económico ni inteligencia artificial-. Actualmente las hostilidades entre EE.UU. e Irán han provocado turbulencias en los mercados energéticos globales, exponiendo una vez más los riesgos de depender de combustibles fósiles de un puñado de productores en áreas geopolíticamente sensibles. Asegurar el suministro energético estable y asequible ha vuelto a lo más alto de la agenda e impulsa una nueva ola de inversión en energías limpias.

Además, hay que tener en cuenta el desarrollo de la infraestructura digital. Los planes de inversión de las grandes tecnológicas para centros de datos de inteligencia artificial (IA) e infraestructura digital este año están estimados en 700.000 millones de dólares. No tiene precedentes, más con el despliegue de IA agencial. Nuestro caso base al respecto es una expansión benigna. que alcance máximos en dos o tres años, pasando a las aplicaciones, para aumentar la productividad. Habrá ganadores capaces de aprovechar mejor esta tecnología, pero se difundirá ampliamente y beneficiará a todos los sectores y regiones. Ahora bien, en lugar de perseguir áreas donde ha habido rentabilidades extremadamente fuertes, las oportunidades están en la cadena de suministro y no se limitan a semiconductores e hiper escaladores, sino que alcanza sectores industriales y servicios públicos, incluyendo mercados emergentes.

La tercera idea es, precisamente, acciones de mercados emergentes. Estas han cerrado los primeros seis meses de 2026 con ganancias superiores al 23 % en dólares, frente a 9 % de las estadounidenses y europeas. Este patrón continuará a corto plazo y sobre ponderamos acciones emergentes sin China. Sus economías disfrutan de crecimiento superior y reformas de gobernanza de las empresas, especialmente en Asia, donde es destacable el ecosistema intrarregional. Han superado la crisis energética, en parte gracias a sus esfuerzos los últimos años por reducir su sensibilidad al petróleo. Además, las tecnológicas asiáticas ofrecen valoraciones atractivas y fuertes perspectivas de crecimiento. La demanda de semiconductores ya ha facilitado que Corea haya sido el mercado regional de mayor revalorización. Sabemos lo difícil que es que el inversor español se interese en esta clase de activos, pero más allá de EE. UU. o Europa, hay empresas con balances muy sólidos y crecimiento de beneficios que son una magnífica oportunidad.

Incluso los indicadores técnicos muestran tendencias favorables para las acciones de emergentes.

El crecimiento económico es saludable

En todo caso, el crecimiento económico es saludable. Las economías desarrolladas crecen a un ritmo inferior al de su tendencia a largo plazo, pero la inversión empresarial sigue aumentando en EE. UU. y Europa.

En cuanto a las economías emergentes, los fundamentales han mejorado significativamente desde la gran crisis financiera global, con menor deuda externa, más sólidas balanzas por cuenta corriente y políticas monetarias más creíbles. Esperamos que crezcan 4,1 % este año, por encima de su potencial a largo plazo, ampliando a 2,5 % su diferencial respecto a las desarrolladas.

Las compañías tienen poco apalancamiento y buenos resultados

Por su parte las compañías tienen poco apalancamiento y muestran buenos resultados, aunque las estimaciones de aumento de beneficios parecen demasiado optimistas y hay que ser selectivos. Las ganancias siguen concentradas en un puñado de grandes tecnológicas y el Índice de Semiconductores de la Bolsa de Filadelfia ha llegado a subir 80 % trimestralmente, aunque hemos visto correcciones recientes de doble digito. Sin embargo, el poder de fijación de precios de las grandes tecnológicas sigue sólido.

En conjunto, hemos rebajado acciones estadounidenses a neutral, ante un posible entorno de tipos de interés más altos, cuando sus acciones son menos atractivas en comparación con otras regiones y el desarrollo de IA se extiende a empresas en otros países. También estamos también neutrales en renta variable de los demás mercados desarrollados. Las acciones japonesas cuentan perspectivas económicas respaldadas por estímulo fiscal y mejora de la demanda interna, pero el yen coquetea con mínimos de 40 años frente al dólar, con fuerte probabilidad de intervención, incluso conjunta, del banco central de Japón y de EE. UU.

Para animar a los inversores se prevé una lluvia de dividendos de empresas españolas en 2026 hasta un récord de casi 46.000 millones.

Inflación a corto plazo

La inflación a corto plazo nos preocupa poco, porque hay crecimiento económico. Más que macroeconómicamente, es un elemento de preocupación para la inversión -pues el dinero en depósitos pierde capacidad adquisitiva-. Efectivamente, a pesar de la volatilidad a corto plazo, seguramente los precios de petróleo se irán moderando.

Aunque hay riesgo de subida de tipos de interés de la Reserva Federal -los mercados han llegado a estimar una entre tres probabilidades este julio-, es factible que los mantenga sin cambios durante el año. Por su parte BCE debe mantenerse cauto, prestando atención a los servicios, la inflación subyacente y el riesgo de efectos de segunda ronda.

De todas formas, la subida de tipos de interés suele ser positivo para las acciones cuando es en reacción a la mejora del crecimiento económico. Aunque el endurecimiento monetario puede afectar a sectores sensibles a los costes de endeudamiento, en los últimos cinco ciclos desde 1987 las acciones estadounidenses han generado 4 a 16% de rentabilidad en doce meses tras la primera subida de tipos.

Por su parte los bancos centrales de mercados emergentes tienen posibilidad de bajada de tipos.

Deuda en moneda local de mercados emergentes

Nuestra preferencia en renta fija es por activos de mayor cupón y vemos oportunidades en deuda en moneda local de mercados emergentes -una de las clases de activos de renta fija más baratos-, a la que favorece que, aunque dólar puede fortalecerse moderadamente a corto plazo, el mundo se hace gradualmente menos dependiente del billete verde.

En deuda de mercados emergentes hay rentabilidades a vencimiento entre 6 y 8 %. Además, la deuda empresarial de mercados emergentes con vencimientos a corto plazo es un activo que no ha tenido ningún año negativo en los últimos 15, con una volatilidad que no llega al 4 a 4,5 %, con compañías de buenos balances y resultados, siendo una alternativa muy interesante.

Alternativos semilíquidos

Además, para diversificar y des correlacionar, el primer paso del inversor debe ser en activos alternativos semilíquidos. Así, es posible invertir en acciones de China mediante una estrategia corto/largo, dejando que el gestor que elija perdedores y ganadores y reduciendo con ello sensibilidad a variaciones del mercado, pues China no es una historia macroeconómica, sino de selección de compañías.

Gonzalo Rengifo, director general de Pictet AM en Iberia y Latam

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_

Buscar bolsas y mercados

_
_