Deutsche Boerse: la expansión del negocio y la volatilidad llevan la acción a récord
El gestor de la Bolsa alemana acumula un alza del 43% en el año. La fuerte contratación en el área de derivados, la compra de Allfunds y los nuevos productos convencen al mercado

Deutsche Boerse ha tocado máximo histórico, es una de las compañías del Euro Stoxx que más sube en el año (43%) y tiene potencial para prolongar el rally: el 65% de las recomendaciones son de compra y el 30% de mantener, según Bloomberg. Su escalada comenzó en octubre de 2023 (gana el 115% desde entonces), pero el último tramo de 2026 está siendo especialmente favorable para la cotización, que ya ha alcanzado una capitalización superior a los 58.500 millones de euros.
El gestor de la Bolsa alemana acaba de presentar los resultados al cierre del tercer trimestre, que han superado las expectativas de los analistas. También, la dirección ha mejorado las previsiones para el conjunto del ejercicio. En este sentido, Deutsche Bank contempla una corriente favorable del negocio “a medida que las iniciativas estructurales dan sus frutos y el entorno cíclico se mantiene positivo para el cuarto trimestre, respaldado por una elevada contratación en Eurex [Bolsa de derivados propiedad del grupo] y unos tipos más altos por parte de los bancos centrales”. “Los volúmenes extraordinariamente sólidos registrados en Eurex en octubre —tanto en renta variable como, en particular, en derivados de renta fija— refuerzan la posibilidad de volver a superar ligeramente las proyecciones”, aseguran los expertos.
A futuro, el banco alemán observa otra palanca sobre Deutsche Boerse: la compra de Allfunds anunciada a principios de este año y que está prevista que se materialice en el primer semestre de 2027, una vez que cuente con la aprobación del organismo regulador. “Prevemos que la operación se cierre con éxito; Allfunds podría incrementar el beneficio por acción sobre el 10%”; asegura.
Bank of America coincide en que esta operación “constituirá un catalizador clave para la valoración de Deutsche Boerse”. La firma mantiene la recomendación de compra y le da una valoración de 305 euros, que está por debajo su precio y de la media del consenso del mercado (318 euros); JP Morgan y Mediobanca valoran la compañía en 347 y 350 euros por acción, con potencial del 10%.
La lectura que realiza Barclays sobre los últimos resultados es que Deutsche Boerse “mantiene los ejes clave expuestos en el Día del Mercado de Capitales” –celebrado el pasado diciembre– como son el crecimiento en inversiones alternativas o la innovación en productos. “También se están materializando factores de crecimiento a largo plazo, destacando especialmente la SIU (Savings and Investments Union), [una iniciativa de la Comisión Europea para canalizar los ahorros de los particulares hacia inversiones productivas dentro de la UE para impulsar su crecimiento económico, la creación de empleo y la competitividad global ] y la tokenización”. El pasado abril, Deutsche Boerse adquirió una participación en Kraken, una de las principales plataformas de compraventa de criptomonedas, una operación que responde a su objetivo de posicionarse como actor relevante en la infraestructura de los activos digitales.
Mientras, Morningstar considera que Deutsche Boerse sigue beneficiándose de “fuertes impulsos estructurales de crecimiento que aseguran un rendimiento consistentemente bueno”. Destaca que en el último trimestre la actividad de negociación y compensación se vieron principalmente impulsadas por una elevada facturación en el área de derivados financieros (30%) y de liquidación de fondos (19%)”.
Morningstar confía en que Deutsche Boerse logre los nuevos objetivos de ebitda e ingresos para el cierre de 2026. “La externalización de fondos y la creciente demanda de gestión de garantías son motores estructurales que apoyan tasas de crecimiento saludables en todos los segmentos de negocio. Además, tanto la ciclicidad, como los niveles de actividad y la volatilidad de los mercados sigue siendo alta”, resalta.
Jefferies, por su parte, se centra en su último análisis en la valoración alcanzada por la compañía. “El PER ha experimentado un reajuste al alza superior al 40% desde mediados de febrero, dejándola vulnerable ante una posible desaceleración en los volúmenes”. La firma concreta que desde finales de junio, las acciones han cotizado con un ratio prácticamente a la par con el de CME (Chicago Mercantile Exchange), y que bajo una perspectiva más amplia, es algo que “resulta inusual”. “Actualmente, la volatilidad en los tipos de interés, las materias primas y los índices bursátiles favorecen los volúmenes diarios promedio en derivados —incluyendo, según nuestras estimaciones, a EEX (European Energy Exchange)—”. Advierte, no obstante, que hay que “estar atentos por si este viento a favor comienza a debilitarse o a revertirse; el segundo semestre nos ofrece un ejemplo de lo que puede ocurrir con la valoración de la acción (una contracción del PER de aproximadamente el 25%) cuando el impulso de los beneficios se estanca, incluso sin llegar a registrar un retroceso”.