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Cellnex, entre un gran potencial y la losa de la subida de tipos

La torrera es el segundo valor con peor desempeño en el Ibex 35, con una caída del 15%, pero los analistas confían en su capacidad para remontar hasta un 60%

Torre de telecomunicaciones​ de Cellnex situada en Cracovia, Polonia.

El aumento del coste de financiación es la espada de Damocles de Cellnex. La compañía de torres de telecomunicaciones acumula una elevada deuda neta de casi 20.800 millones que ejerce de losa a la que se aferra su comportamiento en Bolsa. Sus acciones caen un 15% en lo que va de año, lo que convierte a la compañía en la segunda con peor desempeño del Ibex 35. Las subidas en los tipos de interés han dado la puntilla a una sociedad cuyos pasivos superan a su valor bursátil, pero pese al incierto escenario, los analistas confían en su remontada y le dan un potencial de hasta un 60% en los próximos 12 meses.

A pesar de la corrección de más del 60% que acumula desde sus máximos históricos, de agosto de 2021, el 78% de los especialistas recopilados por Bloomberg aconsejan comprar acciones de Cellnex, que se sitúa en mínimos de 2019. Barclays, entre las que recomienda hacerse con títulos de la compañía, no niegan ninguno de los factores que merman la cotización de la compañía —su elevada deuda neta, un entorno de consolidación en mercados como Francia y la renovación de los contratos de alquiler de las torres—, pero creen que se exageran y que están “más que descontados en el precio”, por lo que prefieren atenerse a los resultados de la empresa: la empresa va reduciendo poco a poco sus pérdidas, mientras que las ventas aumentan a un ritmo del 5% anual.

También insiste en la compra de sus títulos Deutsche Bank, que le da un potencial de revalorización del 80%, aunque ha rebajado recientemente su precio objetivo —de 42,5 a 40 euros por acción—. Los analistas del banco alemán ponen el foco en la capacidad de la empresa de mantener el crecimiento de sus ingresos a largo plazo. Entre las firmas que optan por mantenerse neutrales sobre el valor está Morgan Stanley, que con un consejo de ponderación de mercado ha optado esta semana por reducir su precio objetivo de 36 euros a 29 euros por acción.

Cellnex salió a Bolsa en 2015, pasando de ser la división de telecomunicaciones de Abertis a una sociedad independiente. Hasta entonces, cada empresa de telecomunicaciones solía tener sus propias torres, pero el paradigma cambió. Las telecos necesitaban reducir deuda, financiar el despliegue del 5G y mejorar sus rentabilidades, por lo que empezaron a deshacerse de esta infraestructura. Cellnex apareció entonces para aprovecharlo.

La compañía pasó de tener 25.000 torres en 2018 a más de 130.000 cuatro años después, convirtiéndose en el mayor operador europeo de infraestructuras de telecomunicaciones. Financiaba estas adquisiciones endeudándose, aprovechando una época con tipos de interés del 0%. Su deuda neta, 20.763 millones de euros, es seis veces su beneficio operativo. Un 23% de ese pasivo es a tipo variable, por lo que el actual ciclo de subidas de tipos de interés daña su rentabilidad, según apuntan los analistas de UBS. Tampoco ayuda el castigo que vive el mercado de deuda, que ha llevado al bono de EE UU a una década a superar el 5,2%.

El negocio de las torreras consiste en alquilar su infraestructura a operadoras móviles. Barclays apunta a que en Europa —donde Cellnex concentra todo su negocio— “se esperaba una densificación del 5G mucho mayor de la que finalmente se ha visto”, con las empresas de telecomunicaciones recortando su presupuesto en redes. Pero los analistas de la entidad británica se muestran positivos de cara al futuro, ya que perciben un cambio de paradigma, después de años con el foco puesto en rebajar los precios: “El marco regulatorio y las políticas de la Unión Europea se están volviendo más favorables para la inversión en redes”. Los legisladores europeos, según apuntan desde Barclays, están poniendo más énfasis en la calidad y en la competitividad estratégica.

En este sentido, mejorar la competitividad pasa en muchos casos por promover un escenario de consolidación. La fusión de grandes operadoras perjudicaría gravemente a torreras como Cellnex, ya que, por las sinergias, podrían necesitar muchas menos instalaciones. Es el caso de Francia, el mayor mercado de Cellnex, que podría pasar de cuatro a tres operadoras. Este ha sido uno de los motivos por los que UBS rebajó su recomendación sobre la compañía. Sin embargo, en Barclays ven una oportunidad, ya que cuanto más grandes sean los potenciales clientes, más capacidad de financiación tendrán, con el impulso de las políticas europeas. Para la entidad británica, los riesgos de fusiones en Francia e Italia, primer y segundo mercado de la compañía respectivamente, son “manejables”. Su conclusión es que el mercado está descontando mucha más destrucción de valor de la que probablemente se produzca.

Además, el mercado vislumbra que, cuando se renueven los contratos de alquiler de las torres, las nuevas tarifas se cerrarán a precios más reducidos. UBS apunta a renovaciones con un 5% de descuento de media. La suma de infrafinanciación, consolidaciones empresariales y renovaciones en los acuerdos de servicios ha provocado lo que los analistas de Barclays definen como una “tormenta perfecta”.

Cellnex, por su parte, está tratando de impulsar el precio de su acción con recompra de acciones. La entidad liderada por Marco Patuano ha finalizado un plan de recompra por 500 millones y ha aprobado una adicional de otros 200 millones. Además, ha ofrecido jugosos dividendos, 500 millones en 2026, para atraer a los accionistas e incluso ha estudiado en los últimos meses la opción de ser excluida de Bolsa o aliarse con uno de sus competidores, GD Towers, la filial de infraestructuras de Deutsche Telekom. Entre sus mayores competidores están Vantage, Totem y la estadounidense American Tower, líder mundial del sector.

Unos movimientos que por ahora no se han concretado mientras la empresa no ha dejado de perder valor en Bolsa; cerca de un 6% esta semana penalizada por la subida de las rentabilidades de la deuda. A lo largo del año, algunos gigantes financieros con gran influencia en el mercado se han cansado de esperar una recuperación. Los analistas de JP Morgan aseguran en su último informe que, a pesar de su corrección en Bolsa, siguen sin encontrar “una razón de peso para comprar”, por lo que mantienen una posición neutral. Goldman Sachs rebajó su recomendación a vender este mes de septiembre.

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