Lagarde asegura que Europa no se puede permitir quedar atrás en la revolución de la IA
La presidenta del BCE aboga por eliminar barreras a las empresas y aumentar la capacidad para que las firmas con potencial obtengan capital


La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, advirtió de que la región no debe quedarse rezagada mientras la inteligencia artificial transforma la economía mundial. En un discurso en la sede del Foro Económico Mundial en Ginebra, Lagarde señaló que hay señales alentadoras de que las empresas europeas están invirtiendo en esta tecnología y citó datos de una encuesta según los cuales las compañías de la zona euro destinarán este año alrededor del 9% de su inversión total a la IA.
“Europa se quedó en gran medida al margen de la primera revolución digital, ya que los beneficios comerciales derivados de la expansión de las tecnologías de la información y la comunicación se concentraron de forma desproporcionada en otras regiones”, dijo este miércoles. “No podemos permitirnos repetir esa experiencia con la IA, la segunda revolución digital”.
Entre las soluciones, planteó la eliminación de las barreras internas que impiden a las empresas operar y crecer como “empresas europeas” y no necesariamente de un país, y en ese sentido alabó el modelo “EU Inc”, una figura jurídica empresarial voluntaria a escala de la UE que permitiría a una compañía constituirse una sola vez y operar con un único conjunto de normas en todo el espacio comunitario.
Lagarde también hizo hincapié en los problemas que las empresas enfrentan para conseguir capital a medida que crecen. “Según el Banco Europeo de Inversiones, las empresas de rápido crecimiento de la UE y las radicadas en San Francisco (Estados Unidos) captan cantidades aproximadamente similares en sus primeros cinco años de actividad, pero al décimo año, las de la UE han captado un 50 % menos”, mencionó. Así, la economista francesa defendió la idea de integrar más rápido los mercados de capitales de la UE para que las empresas que puedan crecer a escala europea dispongan también de un capital adecuado. Precisamente esta semana el BCE publicó que los ahorradores europeos han invertido 440.000 millones de euros en las grandes tecnológicas estadounidenses.
Lagarde destacó que el modelo de crecimiento de la posguerra se apoyaba en tres pilares que hoy se tambalean: la expansión del comercio mundial, una industria competitiva apoyada en energía barata y un orden internacional estable y basado en reglas. Europa está perdiendo ventajas que durante décadas sostuvieron su crecimiento, y defendió una transformación que elimine las barreras que impiden que las empresas europeas inviertan, innoven y crezcan a escala continental.
La presidenta del BCE destacó que China ha avanzado en la cadena de valor y ahora compite directamente con la zona del euro en casi el 40% de los sectores en los que Europa tiene una ventaja comparativa, frente a alrededor del 25% a comienzos de este siglo. La respuesta a este reto, aseguró, se encuentra en una de las mayores fortalezas que Europa conserva: su mercado interior de 27 Estados miembros y 450 millones de consumidores, con una demanda interna que es el principal motor de crecimiento de la zona.