El fabricante de armas francoalemán KNDS retrasa su salida a Bolsa de 12.000 millones
La empresa, que prevé colocar el 20% del capital, deja la operación para otoño alegando malas condiciones de mercado

El fabricante francoalemán de armamento KNDS ha decidido posponer su oferta pública inicial (OPI) para cotizar en las Bolsas de París y Fráncfort “ante la actual volatilidad del mercado en el sector de la defensa europea”. En este sentido, la empresa de sistemas de defensa terrestre ha indicado la intención de sus accionistas de reanudar el proceso una vez que las condiciones del mercado sean más favorables. “KNDS y sus accionistas seguirán vigilando de cerca las condiciones de los mercados de capitales y estarán preparados para reanudar el proceso en cuanto las condiciones del mercado lo permitan”, ha asegurado en un comunicado.
La decisión de la firma franco-alemana llega después de que ‘Financial Times’ apuntara las dificultades que la compañía estaba encontrando para convencer a los inversores de que respaldaran una valoración de más de 12.000 millones de euros. KNDS había confirmado la semana pasada sus planes para llevar a cabo una OPV 20% de sus acciones en las Bolsas de París y Fráncfort, mientras que el Estado francés y el alemán se quedarían con un 40% cada uno del capital social. El grupo preveía llevar a cabo colocaciones privadas entre inversores institucionales en diversos países europeos, sin tramo destinado a minoritarios.
La operación de salida se ha topado con un sector de la defensa con señales de agotamiento después de varios años de fuertes subidas. Las acciones de su competidor Rheinmetall, que muchos inversores consideran el mejor punto de referencia para KNDS, habían caído de más de 1.900 euros por acción en febrero a menos de 1.200 euros por título a mediados de junio, sobre todo, después de que el Ministerio Federal de Defensa de Alemania paralizara los planes para la construcción de seis nuevas fragatas para la Armada alemana. Otras firmas del sector, como la italiana Leonardo o la francesa Thales, también bajan en el año, al igual que las últimas salidas a Bolsa en la industria militar europea.
De acuerdo con el diario económico alemán Handelsblatt, en el sector financiero se señala como otro factor que resta atractivo a las acciones de KNDS la participación estatal prevista del 80%, repartida entre Alemania y Francia. Los círculos industriales y financieros también ven como perjudiciales los derechos de veto de los Gobiernos y el escaso porcentaje de acciones libremente negociables.
A pesar del aplazamiento de la salida a bolsa de KNDS, el Gobierno alemán mantiene su intención de adquirir una participación en la empresa. El Ministerio de Economía indicó que se respeta la decisión de la empresa de suspender la salida a bolsa, pero que Alemania sigue “mostrando interés en conducir a la empresa hacia un futuro próspero junto con los socios franceses”. Asimismo, explicó que en las negociaciones con Francia y la familia accionista ya se ha alcanzado un acuerdo sobre los puntos clave de la participación. “Este acuerdo garantiza unos derechos de influencia equilibrados para ambos países y protege los intereses de seguridad mutuos en igualdad de condiciones”.
No obstante, la participación del Estado no se hará efectiva hasta la salida a Bolsa. Y es que el precio exacto que el Estado está dispuesto a pagar por el paquete de acciones está vinculado al precio de emisión de las mismas, con un recargo por el paquete y un posible suplemento si los títulos suben tras la cotización inicial. El importe máximo ascendería a unos 7.200 millones de euros. Las negociaciones entre el Ministerio de Economía alemán y las familias propietarias se prolongaron hasta junio y bloquearon una salida a Bolsa más rápida.
El Ejército alemán tiene previsto encargar en los próximos años varios miles de nuevos vehículos blindados del tipo Boxer, que KNDS fabrica junto con Rheinmetall. Para aumentar la producción lo antes posible, KNDS está negociando acuerdos en Alemania. Por ejemplo, en Görlitz se ha hecho cargo de la fábrica de vagones del fabricante ferroviario Alstrom y está negociando actualmente con Mercedes para adquirir una planta en Ludwigsfelde en la que fabricar carros de combate.