IAG, la aerolínea europea que mejor resiste ante las turbulencias del petróleo
La cobertura de precios del combustible y los vuelos transatlánticos sostienen el apoyo de los analistas. El 96% aconseja comprar

La guerra en Irán ha empujado la cotización del petróleo por encima de los 100 dólares el barril de Brent generando un mar de incertidumbres a las economías. Todos los negocios, de una forma u otra, están afectados por el incremento de costes y de una oferta deprimida por el cierre del estrecho de Ormuz.
El caso de las aerolíneas se torna especialmente preocupante, con un fuel para aviación que ha duplicado su precio y cuando el sector turístico se encuentra a un paso del inicio de la temporada alta. Algunas han comenzado a tomar medidas para mitigar la presión en los márgenes. Por ejemplo, Easyjet ha rebajado previsiones y Lufthansa ha cancelado 20.000 vuelos hasta octubre para ahorrar 40.000 toneladas métricas de combustible. KLM, Transavia, la low cost de Air France y Cathay Pacific también han ajustado sus vuelos y Easyjet ha rebajado sus previsiones. “Los resultados del sector empeorarán exponencialmente cuanto más dure el conflicto”, advierte Goldman Sachs.
IAG publicará las cuentas del primer trimestre el 8 de mayo. Será un momento para chequear el negocio y los mensajes de la dirección, así como sus perspectivas. De momento, el grupo está aguantado mejor en Bolsa que la mayoría de sus homólogas: desde el estallido de la guerra de Irán ha caído el 10,6% y en el año pierde el 10%. Otras aerolíneas como Easyjet, Lufthansa y Air France han bajado entorno al 20% o más en los dos últimos meses. Yago Serrano, de XTB, explica esta diferencia de comportamiento: “El impacto de la escalada del crudo depende en gran medida de la cobertura de combustible de cada compañía, que es elevadas en el caso de IAG y Ryanair, y de la estructura de rutas”.
La política de cobertura actual que sigue IAG a través de instrumentos financieros para protegerse de la volatilidad del coste del queroseno se sitúa entre el 75% y el 80% de las necesidades previstas a corto plazo; la de Ryanair oscila entre el 60% y el 80%.
Los analistas aguardan noticias sobre IAG, que aglutina a British Airways, Iberia, Vueling, Level y Aer Lingus, con un tono optimista: la acción tiene un 96,4% de recomendaciones de compra y presenta un potencial de revalorización del 29% ante un precio objetivo del consenso del mercado de 5,57 euros.
Los expertos de Bank of America estarán atentos a los costes del combustible y la cobertura, el dinamismo de la ruta transatlántica, la demanda corporativa y de ocio, las reservas anticipadas y las perspectivas del coste unitario sin combustible. Mientras tanto, “en tiempo de volatilidad como el actual” ha situado al grupo como su preferido en Europa ante su decisión de “priorizar la solidez del balance”. La firma estima unos ingresos para el primer trimestre de 7.060 millones y un ebit de 283 millones, mientras que en el caso de Air France KLM, Lufthansa, Easyjet, Rynair y Wizz éste sería negativo. La capacidad ASK (asientos disponibles por kilómetro por sus siglas en inglés) aumentaría el 1,9%, con un factor de ocupación del 82% (0,5 puntos porcentuales inferior al del año anterior).
Bank of America destaca que con un PER de 6,4 veces para 2026, las acciones de IAG “parecen baratas” ante un crecimiento anual compuesto de las ganancias por acción (CAGR) del 8% para el periodo 2025-2028, un margen ebit de aproximadamente el 14%, una rentabilidad sobre el capital invertido (ROIC) superior al 15%, un balance sólido, y un potencial para una rentabilidad anual para el accionista superior al 9%.
El grupo ha decidido elevar el 8,9% el dividendo de 2025 con una distribución final por título de 0,098 euros, cuyo último pago de 0,05 euros hará efectivo el próximo 29 junio. Igualmente, ha puesto en marcha un nuevo programa de recompra de acciones por hasta 1.500 millones de euros en un plazo máximo de 12 meses.
Recientemente, Goldman Sachs reiteró el consejo de compra sobre IAG argumentando que “los fundamentales (márgenes altos, balance sólido, operaciones en rutas atlánticas consolidadas) serían lo suficientemente fuertes como para seguir generando un flujo de caja libre elevado y rentabilidad para los accionistas mientras persista esta crisis, aunque temporal, en los precios del combustible”.
Para Divacons Alphavalue, uno de los puntos fuertes de IAG es “el liderazgo transatlántico, una característica distintiva y un factor diferenciador clave que contribuye a que el grupo supere sistemáticamente al sector aéreo en general”. Para los analistas, constituye una fuente principal de beneficios para IAG, registrando una fuerte demanda y un crecimiento de los ingresos unitarios, especialmente en las cabinas premium, que son menos sensibles a las condiciones macroeconómicas adversas”, como es el escenario del momento.
Por otra parte, la firma añade “la fortaleza del grupo como doble centro de operaciones en Londres (Heathrow) y Madrid (Barajas), que ofrece ventajas estratégicas y flexibilidad operativa”.