La guerra en Oriente Próximo deriva en la batalla por el gas natural: los metaneros cambian de ruta y ponen rumbo a Asia
Dos barcos de gas natural licuado que iban a Europa han virado hacia puertos asiáticos

La escalada de los precios del gas natural licuado (GNL) derivada de la guerra en Oriente Próximo está teniendo ya impacto en su distribución. Al menos dos metaneros que transportaban gas natural hacia Europa se han dado la vuelta y han puesto rumbo a puertos asiáticos.
El metanero Simsimah, de bandera estadounidense y localizado cerca de las islas Bermudas, y el BW Brussels, con bandera de Singapur y localizado en aguas cercanas a Nigeria destino a Francia, habrían cambiado de ruta, según datos portuarios y de seguimiento de embarcaciones recopilados por Bloomberg y Kpler. Unos movimientos que se justifican porque el repunte de los precios ha convertido a Asia en un destino más rentable que a Europa, aseguran fuentes de Spark Commodities citadas por Bloomberg.
“Con los mercados asiáticos altamente expuestos a los producción de Qatar y el aumento de los precios tanto en Asia como en Europa, es probable que se produzcan más desvíos de cargamentos no comprometidos”, han añadido los analistas de Kpler.
Qatar, el segundo exportador de gas licuado del mundo, paralizó el martes las entregas después de que los ataques iraníes obligaran a cerrar la mayor terminal del mundo, Ras Laffan y afectaran a las instalaciones de la ciudad de Mesaieed, responsables del 20% de la oferta mundial. Unos ataques que también sufrió la refinería de petróleo de Ras Tanura, la mayor de Arabia Saudí. La paralización de la producción de gas natural de Qatar afecta especialmente a los países asiáticos, que supusieron el 80% de las exportaciones totales de GNL de Doha en 2025. China, la India, Taiwán, Pakistán y Corea del Sur fueron los principales consumidores de gas natural qatarí el año pasado.
Este miércoles, la empresa estatal QatarEnergy ha reconocido causas de fuerza mayor para detener la producción de gas natural en el país, así como otros productos asociados. Un movimiento al que ya se recurrió en el estallido de la pandemia del Covid-19 y en el comienzo de la guerra en Ucrania que tiene como objetivo evitar tener que afrontar sanciones por el incumplimiento de contratos de entrega.
La referencia para el coste del gas en Europa, el contrato de futuros TTF negociado en Países Bajos, ha pasado en tres jornadas de los 32 euros a superar los 51. Una subida mayor que la registrada por el petróleo y que hace temer que si el conflicto no se enquista y va más allá de un par de semanas derive en una escalada inflacionista que dañe las economías.
A la subida del precio del gas se suma la escalada de los fletes. Las tarifas de envío para alquilar un buque de gas natural licuado en el Atlántico son las más altas desde diciembre de 2022, al dispararse hasta los 278.250 dólares por día, según Spark. En el Pacífico, las tarifas casi se han duplicado hasta 207.500 dólares diarios.