Maximilian Kunkel (UBS GWM): “El Ibex sacará partido este año del tirón de los bancos y las eléctricas”
El directivo considera que la tecnología seguirá siendo clave para la Bolsa en 2026 y afirma que la intervención de Trump en Venezuela tendrá un impacto mínimo en los mercados
No hay burbuja en la tecnología sino un auténtico bum con bases sólidas, las Bolsas mundiales todavía gozan de potencial y el Ibex cuenta con la banca y las eléctricas como aliadas para continuar su escalada este año. Estas son algunas de las ideas clave para 2026 de Maximilian Kunkel (Buenos Aires, 1982), Chief Investment Officer Global Family e Institutional Wealth de UBS GWM, que considera que la intervención de EE UU en Venezuela no tendrá un impacto relevante ni en los balances globales de petróleo ni en los mercados financieros internacionales.
Las ...
Para seguir leyendo este artículo de Cinco Días necesitas una suscripción Premium de EL PAÍS
No hay burbuja en la tecnología sino un auténtico bum con bases sólidas, las Bolsas mundiales todavía gozan de potencial y el Ibex cuenta con la banca y las eléctricas como aliadas para continuar su escalada este año. Estas son algunas de las ideas clave para 2026 de Maximilian Kunkel (Buenos Aires, 1982), Chief Investment Officer Global Family e Institutional Wealth de UBS GWM, que considera que la intervención de EE UU en Venezuela no tendrá un impacto relevante ni en los balances globales de petróleo ni en los mercados financieros internacionales.
Las bajadas de tipos continuarán en Estados Unidos, lo que devaluará aún más el dólar, hasta las 1,2 unidades por euro, y, aunque el experto considera que el riesgo de que Trump provoque un nuevo terremoto en los mercados es bajo, apuesta por el oro como refugio, que continuará batiendo sus máximos.
Pregunta. Las Bolsas están en récords a nivel global de la mano de la inteligencia artificial (IA). Pero cada vez hay más avisos sobre una posible burbuja. ¿La hay?
Respuesta. En los últimos dos años, el sector tecnológico ha estado impulsado en gran medida por inversiones en IA, y pensamos que este auge va a continuar con más de cuatro billones de dólares de inversión adicional hasta 2030. Pero aquí se ha producido un cambio. En las últimas seis semanas, el mercado está pasando de valorar el capex [las inversiones] a valorar los flujos de caja. Es decir, ya no premia niveles crecientes de inversión si estos no van acompañados de señales claras en la rentabilidad.
P. Los índices mundiales están globalmente en récord y con valoraciones exigentes. ¿Es sostenible esta situación?
R. Cierto, el Standard & Poor’s 500 cotiza a uno de los niveles más altos de valoración de los últimos 40 años, pero ahora el índice está dominado por empresas con más margen y crecimiento. Y las siete magníficas [Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet, Meta, Nvidia y Tesla] se pagan a 30 veces los beneficios, muy por debajo de las 50 veces de la burbuja tecnológica de 2000. Además, debemos tener muy presente que estamos en un ciclo de recorte de tipos a nivel global que no se veía desde la caída de Lehman Brothers y que los beneficios de las empresas están ampliándose y fortaleciéndose.
P. Pero algunos miembros del Banco Central Europeo (BCE) ya anticipan que el futuro será de subidas, no de bajadas…
R. No creemos en subidas para 2026, básicamente porque la inflación, a nuestro parecer, va a bajar del 2%, ya que vemos que el crecimiento de los salarios está desacelerándose. No esperamos ningún movimiento por parte del BCE, creemos que está en una situación confortable. Puede rebajar tipos, pero no lo necesita, y no está bajo presión para aumentarlos.
P. ¿Puede reducir tipos?
R. Exactamente. Si se produce una situación económica más difícil, el BCE cuenta con el margen y la posibilidad de reducirlos.
P. Y, en Estados Unidos, ¿qué hará la Reserva Federal?
R. Esperamos un recorte más, muy probablemente a finales del primer trimestre, porque a corto plazo vemos un alza de la inflación en Estados Unidos a causa de los aranceles. Hay que tener en cuenta que su efecto llega unos cinco o seis meses después, y los últimos se anunciaron e implementaron en agosto. Lo que pasará después va a depender muchísimo de la composición de la Fed, que en principio será más partidaria de bajadas.
Si se produce una situación económica más difícil, el BCE cuenta con el margen y la posibilidad de reducir los tipos"
P. En renta variable, ¿qué sectores recomiendan?
R. Ya hemos hablado de la tecnología, donde no solamente tenemos que centrarnos en los semiconductores, sino en las aplicaciones. También apostamos por sectores que se benefician de las tendencias que vemos en la IA, como la electrificación, y aquí no hablamos solo de centros de datos, sino de toda la cadena de valor: desde las materias primas, como el cobre y el aluminio, pasando por la generación, el almacenamiento y la distribución de electricidad, llegando hasta su uso final. Es decir, las utilities. Siguiendo con la vinculación a la IA, nos gusta todo lo que tiene que ver con el sector salud, que muestra valoraciones deprimidas y menos incertidumbre. Somos optimistas, además, con el sector financiero por la mayor actividad en los mercados y la aceleración de la economía.
P. En Europa, es complicado encontrar compañías de tecnología…
R. No hay muchas, pero son muy buenas; son las grandes que conocemos [Maximilian Kunkel no puede dar nombres de empresas], que serán ganadoras estructurales. También apostamos por el sector industrial en Europa, impulsado por la automatización, la robótica y la defensa. Además, están las ya mencionadas utilities y, en cuanto a apuestas cíclicas, destacamos el sector bancario.
P. ¿Qué países son los preferidos de UBS GWM?
R. Alemania, donde en los últimos seis meses el Dax se ha quedado rezagado y el índice de las compañías medianas, el MDAX, no ha hecho nada en seis años.
P. China es otro de sus países elegidos. ¿Por qué?
R. Tenemos una combinación bastante poderosa en China. La política apoya la economía en las áreas correctas, como el sector inmobiliario, los mercados de capitales y el consumo, y los beneficios vuelven a crecer, especialmente en tecnología, donde esperamos un alza del 37% para 2026.
P. ¿Cuál es la previsión para España?
R. Dos de nuestros sectores preferidos, bancos y utilities, están muy bien representados en el Ibex. El selectivo sacará partido este año de su tirón. Y, obviamente, con los bajos tipos de interés también vemos ganador al sector inmobiliario, aunque no tenga un gran impacto sobre el índice.
P. ¿Qué podemos esperar después de la abrupta intervención de Trump en Venezuela?
R. La situación en Venezuela sigue siendo altamente volátil. El embargo petrolero estadounidense continúa vigente, lo que mantiene paralizada la producción y exportación de crudo. Si bien el país cuenta con vastas reservas, la recuperación del sector energético exigirá años de inversión y reconstrucción. En el corto plazo, no prevemos un impacto relevante ni en los balances globales de petróleo ni en los mercados financieros internacionales. Los activos venezolanos tienen una presencia marginal en los índices de deuda y renta variable emergente, y la reestructuración de la deuda será un proceso complejo y prolongado.
P. ¿Qué postura deben adoptar los inversores ante la previsible inestabilidad?
R. Desde la perspectiva de los mercados financieros, los eventos geopolíticos suelen tener solo un impacto pasajero. Sin embargo, existen tres coberturas clave frente a riesgos geopolíticos. La primera es la renta fija de alta calidad, con preferencia por duraciones de cuatro a siete años. La segunda es el oro, sobre el que mantenemos una visión positiva ante la expectativa de tipos reales más bajos y un dólar débil, que prevemos alcance las 1,2 unidades por euro. La tercera es el petróleo: si surgen problemas en Oriente Medio, su precio tenderá a subir.
P. En deuda, ¿mejor soberana o corporativa?
R. Los países no van a devolver su deuda, la cuestión es cómo la sostendrán, y, dado que es difícil subir impuestos o recortar gastos, la solución será una mezcla de lo que nosotros llamamos represión financiera. Es decir, el regulador obligará a bancos, aseguradoras y fondos de pensiones a comprar más deuda soberana a tipos de interés en términos reales muy bajos o negativos. Apostamos por la deuda de calidad con las duraciones mencionadas, ya sea soberana o corporativa.
P. Cada vez se recomiendan más las inversiones alternativas, como el capital riesgo. ¿Cuál es su consejo?
R. Lo primero que hay que decir es que el private equity no es para todos, este tipo de inversiones sufre de un riesgo evidente de iliquidez. Hay sectores en los que no se necesita, puesto que en Bolsa ya existen opciones más que suficientes, como ocurre con los semiconductores. Pero hay otros en los que no es tan sencillo, como los casos de las pequeñas biotecnológicas que emplean la IA.