Iberdrola mejora un 9,5% su dividendo, que paga el 2 de febrero, hasta los 0,253 euros brutos por acción
Este viernes es el última día en el que las acciones cotizan con derecho a dividendo


El de Iberdrola es uno de los dividendos más esperados de las primeras semanas del año. Como viene siendo habitual, la eléctrica presidida por Ignacio Sánchez Galán, premia a sus inversores en los primeros días de febrero a través de la fórmula del scrip dividend.
Este año, Iberdrola repartirá un dividendo a cuenta de 2025 de 0,253 euros brutos por acción, según lo comunicado hoy a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Este cupón es un 9,5% superior al que la compañía entregó hace justo un año, cuando pagó 0,231 euros brutos por acción.
Los inversores que opten por el dividendo en efectivo recibirán el importe correspondiente el próximo 2 de febrero. La compañía ofrece de nuevo a sus accionistas tres opciones en esta edición de Iberdrola Retribución Flexible: cobrar en efectivo el importe correspondiente al dividendo a cuenta —los 0,253 euros brutos por acción ya mencionados—; vender sus derechos de asignación en el mercado o bien obtener nuevas acciones liberadas del grupo de forma gratuita.
Este dividendo a cuenta del ejercicio 2025 se completará con el dividendo complementario que la compañía prevé abonar en el mes de julio, si así lo aprueba la junta general de accionistas de la sociedad.
Aquellos accionistas que se decanten por la opción de recibir nuevas acciones deberán tener 73 derechos de asignación gratuita para recibir un nuevo título de la sociedad.
Las tres opciones —cobrar el dividendo a cuenta en efectivo, vender los derechos en el mercado o recibir acciones nuevas de Iberdrola— son combinables, por lo que el accionista podría elegir una de las alternativas o combinarlas de acuerdo con sus preferencias.
El sistema Iberdrola Retribución Flexible asigna por defecto la opción de recibir nuevas acciones, por lo que aquellos accionistas que prefieran recibir su retribución en efectivo deberán comunicarlo a su entidad bancaria entre el 12 y el 26 de enero.
Para llevar a cabo esta nueva edición del sistema de retribución, se realizará un aumento de capital con un valor de mercado de referencia máximo de 1.713 millones de euros. Este viernes 9 de enero, es el último día en el que las acciones de Iberdrola cotizan con derecho a dividendo. A partir del próximo lunes 12 se abre el período en el que los accionistas pueden elegir el método en el que desean percibir este pago. Además, se abre el período de negociación de los derechos de asignación gratuita. El 26 de enero es el último día en el que se negocian estos y el fin del período de elección.
Este pago llega en un momento muy dulce para la cotización de la eléctrica, que está en zona de máximos históricos y tras despedir 2025 como una revalorización superior al 40% y cotizando por encima de los 18 euros, lo que ha elevado su capitalización a los 123.369 millones de euros.
Las previsiones de los analistas son muy optimistas con la compañía. El banco de inversión suizo UBS ha mejorado el precio objetivo de la compañía hasta los 20,95 euros (+8 %), y los resultados del ejercicio fiscal 2025 podrían traer otra ronda de revisiones al alza a finales de febrero.
“Sólidas perspectivas de crecimiento gracias a las importantes inversiones en redes, principalmente en el Reino Unido y Estados Unidos”, explica la casa de análisis en un informe en el que se refiere a la presentación que la compañía realizó en septiembre de 2025 en que dio a conocer su plan de inversiones de 58 000 millones de euros, de los cuales dos tercios se destinarán a redes, con especial atención al Reino Unido y Estados Unidos.
“Esto, junto con las importantes inversiones que sigue realizando en energías renovables, debería impulsar un crecimiento anual del beneficio neto ajustado muy por encima de la media, de un dígito alto, hasta 2028″, justifica UBS y que le lleva a prever un 10% anual durante ese periodo, mientras que el consenso se muestra más conservador, con un 7%.
Además, UBS resalta que Iberdrola “tiene un largo historial de promesas moderadas y resultados superiores a lo esperado, lo que nos hace confiar en que podrá seguir haciéndolo en los próximos trimestres”. Entre los aspectos positivos además, a su juicio, las acciones cotizan con “una prima respecto a sus homólogas, incluso teniendo en cuenta la diferencia en el crecimiento de los beneficios entre nosotros y el consenso”.