¿Habla con una persona o con una máquina? Las nuevas obligaciones de transparencia en IA entran en vigor el 2 de agosto
El incumplimiento de estas directrices puede acarrear multas de hasta 15 millones de euros o el 3% de la facturación mundial anual

El próximo 2 de agosto entrará en vigor una nueva batería de obligaciones para proveedores y responsables del despliegue de sistemas de inteligencia artificial. El Reglamento Europeo (RIA) establece que, a partir del próximo domingo, deberán cumplir con las exigencias en materia de transparencia previstas en el artículo 50 de la ley. El incumplimiento de estas directrices puede acarrear multas de hasta 15 millones de euros o el 3% de la facturación mundial anual.
Entre las principales medidas destaca la obligación de informar claramente a los usuarios cuando interactúan con un sistema de inteligencia artificial. Es decir, los chatbots, asistentes virtuales y otras herramientas deberán identificarse como tales desde el inicio de la conversación para que el cliente sepa que está tratando con una IA y no con un ser humano.
Los proveedores de sistemas capaces de generar texto, imágenes, audio o video deberán incorporar mecanismos que permitan identificar esos contenidos elaborados por IA. La normativa también exige informar a las personas cuando estén expuestas a modelos de reconocimiento biométrico. No obstante, las directrices excluyen algunos supuestos, como secuencias cortas de números, símbolos o letras; código fuente o comunicaciones exclusivamente entre máquinas.
El reglamento prevé una transición para los sistemas introducidos en el mercado antes del 2 de agosto. Por ello, los proveedores y responsables de estos sistemas tienen hasta el próximo 2 de diciembre para implantar estas nuevas obligaciones.
La nueva regulación también pone el foco sobre las deepfakes (o suplantaciones). Estos contenidos deberán identificarse de forma clara cuando se difundan al público. Para clasificar estos productos deben concurrir tres elementos: semejanza elevada con el sujeto representado, referencia a una persona, objeto, lugar, entidad o acontecimiento existente o plausible y capacidad de crear una falsa apariencia de autenticidad o veracidad. Así, un personaje público realizando declaraciones falsas o una clonación de voz serían ejemplos claros de deepfakes, mientras que personajes completamente ficticios o paisajes imaginarios generados por IA no lo son.
Asimismo, Parte de las obligaciones que entraban se han aplazado. Las modificaciones introducidas por el ómnibus digital retrasan hasta diciembre de 2027 la regulación de los sistemas de alto riesgo.