“De abogado a diputado”: el ICAM activa una vía para canalizar las reclamaciones de los mutualistas
La iniciativa busca movilizar a la abogacía ante la votación parlamentaria del próximo 20 de mayo sobre la futura regulación de la pasarela al RETA

En plena fase final de la aprobación de la ley que creará una pasarela al RETA para miles de mutualistas atrapados en unas jubiliciones irrisorias, el Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) ha habilitado una plataforma a través de la cual los afectados pueden remitir directamente a los diputados del Congreso una carta en la que se reclama una solución “urgente, completa y garantista” para los mutualistas alternativos.
La campaña impulsada por el Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) ante la próxima votación parlamentaria sobre la futura regulación de la pasarela al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) el 20 de mayo. La iniciativa busca trasladar directamente a los grupos parlamentarios la realidad de miles de abogados y abogadas mutualistas que, tras décadas de ejercicio profesional, afrontan hoy pensiones insuficientes o incompatibles con unas condiciones mínimas de subsistencia y dignidad. El colectivo lucha para que no quede nadie atrás, en concreto los abogados mutualistas que ya están jubilados cobrando pensiones que, en algunos casos, no llegan a los 400 euros.
Entre los testimonios que forman parte de esta campaña destaca el de un abogado que a lo largo de sus 35 años de ejercicio profesional al frente de su propio despacho, Nicolás R.L. ha intervenido en guardias penales, de violencia de género, menores o familia y ha prestado asistencia letrada a miles de personas sin recursos como abogado del Turno de Oficio. Tras toda una vida ejerciendo como mutualista alternativo, calcula que su futura pensión apenas rondará los 400 euros mensuales.
Otro de los testimonios es el de Montserrat D.S., abogada del ICAM con 37 años de ejercicio profesional, quien ha desarrollado buena parte de su trayectoria en la defensa de consumidores y afectados en procedimientos complejos, incluidos casos vinculados a las preferentes. En su testimonio recuerda que, cuando se incorporó a la profesión a finales de los años ochenta, el sistema mutualista era la vía por la que muchos abogados iniciaban su actividad: “Yo en el 89 tenía 23 años, yo venía de una familia que nadie era abogado, mi familia eran comerciantes y yo estudié Derecho y no había opción de ser autónoma”. Los testimonios reflejan situaciones distintas, pero una misma preocupación: que la futura regulación no alcance a todos los afectados o quede en una respuesta parcial. “La solución no puede ser parcial ni insuficiente, la pasarela al RETA será un éxito solo si es justa”, advierte Montserrat.
La misma dimensión de servicio público atraviesa el testimonio de Pilar M.B., abogada del ICAM con 40 años de trayectoria en el turno de oficio. A lo largo de su carrera ha asistido a miles de personas y ha intervenido, entre otros ámbitos, en el turno especializado de violencia de género, prestando asistencia letrada a decenas de mujeres víctimas y a sus hijos. “Después de haberme dedicado tanto a favorecer a los demás, me voy a encontrar que voy a necesitar yo ayuda”, resume en uno de los vídeos de la campaña.
“Yo ahora mismo lo que cobro son 350 euros con 45 céntimos”, explica Carmen, con 45 años de ejercicio profesional dedicados a defender derechos con firmeza, humanidad y profunda vocación de justicia. “Evidentemente, no puedo dejar de trabajar porque no me da ni para la luz. Bueno, para la luz sí, pero para poco más”, afirma.
Por su parte, Pilar M.B. expresa el temor con el que muchos mutualistas afrontan hoy su jubilación tras décadas de ejercicio profesional: “Si tengo la mala suerte de durar muchos años, llegará un momento en que no tendré pensión para vivir”.
Eugenio Ribón, decano del ICAM, explica que “el ICAM ha estado desde el primer momento al lado de los abogados mutualistas, impulsando propuestas, abriendo vías de interlocución institucional y poniendo todos sus recursos técnicos y jurídicos al servicio de una solución justa, viable y urgente. Esta campaña es un paso más en ese compromiso. Detrás de esta reivindicación hay compañeros y compañeras que han dedicado su vida profesional a defender derechos, a atender a ciudadanos y a contribuir cada día al funcionamiento de la justicia. Ahora son ellos quienes necesitan ser escuchados”.