El autobús absorbe cada vez más viajeros, pero acusa una falta de 6.000 conductores
La feria FIAA se celebrará del 22 al 24 de septiembre en Ifema Madrid. El evento servirá para hablar de innovación, descarbonización y escasez de mano de obra


El autobús podría ser el hermano mediano de los transportes, uno de esos hermanos humildes y silenciosos que, sin darse demasiada relevancia, hace todo el trabajo importante. No genera tantos conflictos como su hermano mayor (el tren) ni es capaz de alcanzar la eficiencia de su hermano pequeño (el metro), pero es el mayor responsable de que los ciudadanos lleguen a tiempo a donde tienen que ir. Al menos, eso dicen los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE): el autobús absorbió el 62% de los trayectos que se realizan en transporte colectivo en España. Casi 3.600 millones de viajeros.
Del 22 al 24 de septiembre se celebra en Ifema Madrid la Feria Internacional del Autobús y el Autocar (FIAA) para explorar las últimas tendencias y analizar las oportunidades y los retos que acechan a este sector. El evento tiene prevista una afluencia de al menos 11.000 profesionales de decenas de países y más de 100 empresas sectoriales que se repartirán en 40.000 metros cuadrados de espacio expositivo. Fabricantes como Iveco, Irizar o Daimler acompañarán a empresas de carrocería, operadores, empresas tecnológicas, gestores de flotas, Administraciones y asociaciones sectoriales.
Rafael Barbadillo, presidente de la Confederación Española de Transporte en Autobús (Confebus), defiende la feria como punto neurálgico para el sector. “Es el escaparate donde se puede ver todo lo que hacemos”, asegura en una entrevista telefónica. La cita servirá de escaparate para mostrar las soluciones que han desarrollado fabricantes, operadores y Administraciones para los grandes problemas: la electrificación de las flotas, el despliegue de infraestructuras de recarga, la digitalización de la gestión de rutas y vehículos, la financiación de las inversiones necesarias para renovar los autobuses y la incorporación de nuevas tecnologías capaces de mejorar la eficiencia de los servicios.
Sostenibilidad
También tendrá un papel destacado la entrega de los Sustainable Bus Awards 2027. Los finalistas reflejan con bastante precisión hacia dónde se dirige la industria. En el transporte urbano compiten modelos como el Solaris Urbino 18 Hydrogen New Generation, impulsado por hidrógeno; el Mercedes-Benz eCitaro NMC4, una nueva generación de autobuses eléctricos de batería, o el Irizar ie bus Efficient, orientado a mejorar la autonomía y la eficiencia energética de las flotas. En el transporte interurbano y de larga distancia aparecen el Mercedes-Benz eIntouro y los modelos eléctricos BYD B12.b HF y Yutong IC12E, diseñados para recorridos de media distancia.
Para Fabrizio Toscano, director general de Iveco Bus España y Portugal, la transición energética será uno de los grandes temas de la feria. “La electrificación seguirá ganando protagonismo, pero cada vez será más evidente que esta transformación no puede apoyarse en una única tecnología”, afirma. El directivo aboga por una estrategia basada en la “neutralidad tecnológica y la multienergía” porque, explica, “cada operación requiere una solución diferente”.
La falta de trabajadores cualificados es uno de los grandes escollos para el sector en medio de un crecimiento constante de la demanda. En España hay un déficit de 6.000 conductores que afecta al transporte discrecional, el turístico y el de ámbito rural, de acuerdo con Confebus. El 81% de los operadores españoles declara tener problemas severos o muy severos para cubrir vacantes de conductores, y la edad media de la plantilla está en los 49 años.
La demanda, sin embargo, sigue al alza. La patronal prevé más de 30 millones de desplazamientos en autobús durante este verano, dentro de una operación estival en el que la Dirección General de Tráfico (DGT) calcula más de 104 millones de viajes por carretera. “Estamos viendo un mercado muy dinámico, impulsado por la recuperación de la demanda de transporte de viajeros y por la necesidad de renovar unas flotas que deben ser cada vez más eficientes y sostenibles”, sostiene Toscano.
Nuevas tecnologías
- Digitalización. Buena parte de la innovación se está produciendo en la relación con el usuario y en la gestión de las operaciones. La compra digital de billetes, los sistemas de pago sin efectivo, la información en tiempo real sobre rutas y horarios o las aplicaciones móviles forman ya parte del día a día de los operadores. A ello se suman nuevas herramientas de análisis de datos, inteligencia artificial y sistemas de gestión que permiten optimizar rutas, mejorar la ocupación de los vehículos y reducir costes.
- Descarbonización. La reducción de emisiones se ha convertido en una de las grandes prioridades de fabricantes y operadores. El autobús eléctrico ha logrado una penetración superior especialmente en entornos urbanos, donde las necesidades de autonomía son más reducidas. Al mismo tiempo, las empresas exploran alternativas como el biometano, el biodiésel o los motores diésel de última generación para servicios de media y larga distancia.
- Seguridad. Los nuevos autobuses incorporan sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS), alertas de salida involuntaria de carril, detección de obstáculos, frenado de emergencia o monitorización del entorno del vehículo para reducir accidentes y proteger a conductores, pasajeros y peatones. La próxima frontera está en una mayor automatización de determinadas funciones y en el uso creciente de IA para gestionar flotas, anticipar incidencias y mejorar la eficiencia del servicio.