La Eurocámara aprueba un reglamento para que las empresas compartan los datos que generen sus productos

El Parlamento Europeo abrirá el acceso de las empresas y usuarios a la información generada por el Internet de las cosas, que en 2026 utilizarán 66.000 millones de productos

Sesión del Parlamento Europeo en Estrasburgo
Sesión del Parlamento Europeo en EstrasburgoPHILIPPE STIRNWEISS (Europa Press)

En Europa hay una nube de datos en desuso. Según estima la Comisión Europea, el 80% de los datos industriales recopilados por las empresas no se llegan a utilizar, pero el Parlamento Europeo, cuyo pleno radica en Estrasburgo, quiere sumarse a la ola de la información a través de la nueva Ley de Datos, aprobada la semana pasada por amplio consenso (500 votos a favor, 23 en contra y 110 abstenciones).

La tendencia a la generación de información está al alza gracias a la tecnología del Internet de las cosas, que permite a los dispositivos cotidianos conectarse a la red y generar información que puede utilizarse para optimizar los procesos. Un informe de Frost & Sullivan estima que en 2026 los productos con estas capacidades alcanzarán los 66.000 millones alrededor del mundo.

La norma permitirá a los consumidores y las empresas tener libre acceso a los datos que generen sus productos merced a esta tecnología. La nueva Ley de Datos, afirman desde el Parlamento, dará mayor poder a los consumidores y empresas sobre los datos que hayan contribuido a generar a través de su uso. La institución estima que, de aquí a 2030, los servicios que se presten mediante el internet de las cosas tendrán un valor de entre 5 y 11 billones de euros en todo el mundo y, solo en la UE, la optimización del uso de datos tendría un impacto sobre el PIB de la UE adicional de 270.000 millones de euros, indican desde Estrasburgo.

Pilar del Castillo, la eurodiputada ponente de la Ley, ejemplifica en una explotación agraria los potenciales beneficios de la nueva ley: “Los sistemas de irrigación, de gestión y control de las cosechas... La ley permitirá conectar todos esos productos y, con los datos obtenidos, se podrá mejorar la producción o innovar en la explotación”. Estrasburgo estima que, gracias a este tipo de aplicaciones, sectores como el transporte, la construcción y la industria generarían un ahorro de entre el 10% y el 20%.

Límites de privacidad

Los usuarios podrán hacer con esos datos lo que estimen oportunos, desde venderlos a cederlos a terceros, pero también permitirá a las empresas evitar cláusulas abusivas de uso de sus datos. Para evitar problemas asociados a la privacidad de la información, la norma establece ciertos límites.

Del Castillo explica que no se podrán utilizar aquellos datos sujetos al secreto industrial, es decir, “los que configuran el diseño del producto. La información que está en el ámbito de poderse compartir son los brutos y, además, se tienen que facilitar de manera que sean comprensibles”, explica.

Del mismo modo, La Ley de Datos permite a los organismos del sector público solicitar datos a empresas privadas en circunstancias excepcionales, como respuesta a una emergencia pública o para prevenirla. La propuesta de Estrasburgo, pendiente de negociarse con el Consejo Europeo, estima que solo serán accesibles aquellos datos que no puedan ser adquiridos en el mercado. Además, los legisladores de la UE restringieron la transparencia a los datos no personales e introdujeron condiciones más estrictas para que las autoridades públicas soliciten acceso a datos de propiedad privada.

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Sobre la firma

Pepe García

Redactor de la sección de Economía de Cinco Días. Estudió Ciencias Políticas y Sociología en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y cursó el Máster de periodismo UAM - EL PAÍS.

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