BBVA deja su proyecto de ‘stablecoin’ para unirse al consorcio bancario europeo Qivalis
El banco une fuerzas con CaixaBank, ING y BNP Paribas, entre otros, para crear una moneda estable en euros escalable e interoperable
Los bancos unen fuerzas en su apuesta por las stablecoins. BBVA ha anunciado este miércoles que se suma a Qivalis, el consorcio participado por una decena de entidades financieras europeas, que lanzará su stablecoin ligada al euro en la segunda mitad de 2026, una vez se lleven a cabo los desarrollos técnicos y regulatorios. La entidad, que había anunciado el lanzamiento de su propia moneda estable en octubre del año pasado, deja de lado su proyecto en solitario en un cambio de estrategia que, según ha explicado a este periódico, se debe a la evolución del mercado y a la necesidad de desarrollar una opción que sea escalable e interoperable.
Este consorcio, que se presentó el pasado 2 de diciembre, está formado por doce grandes bancos europeos: Caixabank, Banca Sella, BNP Paribas, Danske Bank, DekaBank, DZ BANK, ING, KBC, Raiffeisen Bank International, SEB, UniCredit y ahora por BBVA. La stablecoin de Qivalis permitirá a los bancos europeos ofrecer a sus clientes nuevas soluciones de pagos y liquidación de activos financieros tokenizados, utilizando la tecnología blockchain, así como facilitar los pagos internacionales inmediatos y de bajo coste, según detallan en un comunicado. Y ponen un ejemplo: un profesional autónomo podría pagar a sus proveedores situados en otros países, o que operan con otras entidades, en menos tiempo y con menores comisiones, utilizando una solución vinculada al euro y directamente integrada en su banco.
“La incorporación de BBVA al consorcio es un paso adelante muy importante. Con su entrada, nuestra red reúne ya a doce bancos europeos comprometidos con la construcción de un marco de stablecoins en euros seguro y conforme con MiCA. Esta creciente alineación refuerza nuestra capacidad para ofrecer una infraestructura en cadena institucional sólida, para empresas y consumidores en Europa y en todo el mundo”, ha afirmado Jan-Oliver Sell, CEO de Qivalis. Ya en la presentación del consorcio en diciembre, destacó la importancia del efecto red de la stablecoin: al ser un activo emitido por un consorcio de bancos, su uso entre los clientes de estas entidades no enfrentará problemas de interoperabilidad. En cambio, si cada banco hubiera emitido su propia stablecoin de manera independiente, habría una fragmentación excesiva, lo que generaría la necesidad de garantizar que sean compatibles entre sí.
Asimismo, esta colaboración da más credibilidad al proyecto y permite aprovechar la base de clientes de estas entidades y asegurar así una mayor adopción de la divisa estable. Por ello BBVA ha optado por cambiar de estrategia y sumarse al consorcio. “El proyecto de desarrollo de una stablecoin propia no continuará en su forma original tras la incorporación a Qivalis. Esta decisión responde a la evolución del mercado, donde han surgido nuevas iniciativas de la propia industria financiera que permiten generar mayor escala, interoperabilidad y valor para los clientes que las soluciones independientes", inciden en respuesta a CincoDías.
El banco vasco, el primero en obtener la licencia MiCA en España, anunció en octubre de 2025 su intención de emitir su propia moneda estable a lo largo de este año. Y lo hizo pocas semanas después de que este consorcio desvelara su proyecto. La iniciativa desarrollada por BBVA se enmarcaba en el proyecto piloto que el banco anunció en otoño de 2024 con Visa. El gigante de pagos anunció una plataforma para que las entidades financieras emitieran tokens respaldados por dinero fiduciario. Desde BBVA aseguran que todo el trabajo hecho hasta ahora con Visa no está perdido. “Ha sido clave desde el punto de vista de aprendizaje y desarrollo de capacidades. Los conocimientos adquiridos en ámbitos como tecnología, regulación, gobernanza y casos de uso de stablecoins suponen un gran aprendizaje para BBVA. En concreto, los casos de uso que estaba previsto realizar con nuestra stablecoin continuarán, pero incluyendo la stablecoin de Qivalis", aseguran.
El mercado de stablecoins ha crecido exponencialmente en los últimos años y ha superado los 300.000 millones de capitalización. La mayoría del valor está concentrado en dos activos, USDT de Tether y USDC de Circle, y los tokens denominados en dólares dominan este mercado, con un peso del 99%. Esta dolarización ha generado temores entre las autoridades europeas, que ahora ven con buenos ojos estas iniciativas ligadas al euro, al considerarlas una alternativa a los activos ligados al billete verde. Los bancos centrales de la eurozona ven con especial interés a las soluciones anunciadas por los bancos, ya que se trata de entidades en las que confían y que ellos mismos supervisan. Pero las stablecoins son solo una de las múltiples vías que están explorando.
El Banco Central Europeo sigue haciendo hincapié en la necesidad de crear un sistema de pagos comunitario para limitar la dependencia del Viejo Continente de Estados Unidos y apuesta especialmente por el lanzamiento del euro digital, una versión virtual del efectivo, que se base en tecnología e infraestructura europeas. El sector privado, en cambio, trabaja en una solución de pagos paneuropea. De hecho, en estos días la banca ha acordado crear un bizum europeo, es decir, una gran plataforma de transferencias gratuitas en Europa, que conecta los sistemas nacionales (de propiedad de los bancos) para evitar la fragmentación del ecosistema de pagos y crear una alternativa europea al dominio de gigantes estadounidenses como Visa y Mastercard. La implementación técnica comenzará en los próximos meses y a lo largo del año se lanzarán los pagos personales transfronterizos. En 2027 se espera abrir a la posibilidad de pagar en comercios electrónicos y puntos de venta físicos.
Con las stablecoins, la gran banca busca irrumpir y competir en el mercado cripto y aprovechar su potencial sobre todo en los pagos transfronterizos, ya que cuesta mucho eficientar la infraestructura actual y las monedas estables aparecen como una posible solución. En Europa hay múltiples proyectos de este tipo. Société Génerale Forge emitió en abril de 2023 EUR CoinVertible (EURCV), vinculada al euro. En España, BBVA y CaixaBank se han sumado a Qivalis, mientras Banco Santander se ha unido a otras entidades internacionales que exploran emitir una moneda estable centrada en las principales divisas del G7. En un estudio publicado este martes, S&P Global Ratings estima que la emisión y el uso de stablecoins europeas crecerán rápidamente, y para 2030 prevé que su valor total estará entre 25.000 millones y 1,1 billones de euros, frente a los 650 millones actuales.