Planeta facturó 2.200 millones en 2025, impulsada por los libros y sus centros de educación privada
El grupo editorial y de comunicación mantiene “conversaciones avanzadas” para adquirir el sello barcelonés Juventud


El grupo Planeta, un conglomerado empresarial que tiene editoriales, medios de comunicación, librerías y centros educativos, continúa creciendo y recortando deuda pese a la incertidumbre global. En 2025, el grupo presidido por José Creuheras facturó unos 2.200 millones de euros, un 5,4% más que el año anterior, lo que supone de nuevo, como el año anterior, un récord en la cifra de negocios para el grupo. Este crecimiento está impulsado por áreas como la de la educación, que es la que más crece y que incluye centros formativos y universidades privadas, y que ya supone el 25% del volumen de negocio.
Pese al incremento de la facturación, la parte de audiovisual sufrió una disminución en la rentabilidad, y por este motivo el resultado bruto operativo (ebitda) del grupo apenas creció un 0,5%, hasta los 410 millones de euros. Así lo ha explicado este miércoles el presidente de Planeta, en un encuentro con periodistas económicos tras la rueda de prensa de presentación de los finalistas para la 75ª edición del Premio Planeta, cuyo ganador se conocerá este jueves.
El grupo, fundado en 1949 en Barcelona por José Manuel Lara, y con unos 16.000 empleados en 24 países, no cotiza en Bolsa y por este motivo sus resultados no son públicos hasta que se inscriben en el registro mercantil. Creuheras ha compartido algunas magnitudes, pero no otras, como el resultado neto del ejercicio o el desempeño concreto de cada área de negocio. El accionariado de Planeta se divide entre las diferentes ramas de la familia Lara, y aunque una de estas quiso vender su parte, no se encontró comprador y la situación no ha cambiado, tal como ha confirmado el presidente de la compañía este miércoles.
Según ha explicado, la empresa ha logrado tener la deuda bajo control después de haber pasado por un bache financiero hace unos años. En 2018, el pasivo era de 1.400 millones de euros, y el grupo tuvo que vender su filial francesa Editis a Vivendi para reducir la deuda. Hoy, la ratio de deuda es de menos de una vez el ebitda, y la refinanciación del pasivo se completó con éxito. “El negocio va bien, y este año 2026 también está yendo bien”, ha explicado Creuheras, quien ha vaticinado que el negocio crecerá un 7%. La compañía ha acumulado desde 2018 un crecimiento de su volumen de negocio del 22,8%, y la intención es seguir mejorando en sus tres áreas de negocio: editorial, educación y audiovisual.
En el negocio editorial, que aporta el 25% de la facturación del grupo, Planeta controla buena parte de la cadena de valor: tiene más de 70 sellos editoriales, cuenta con la mayor distribuidora de España, Logista, y suma una extensa red de librerías, con 80 establecimientos de Casa del Libro —siete más que el año anterior, y el año que viene abrirá ocho más—. “Seguimos liderando los mercados, con 4.500 novedades publicadas este año y 30 millones de libros vendidos”, ha dicho el presidente.
Antes, Jesús Badenes, director del área de libros de Planeta, ha explicado que desde 2013 el negocio de los libros ha crecido un 56%, con un acelerón especialmente en los últimos cinco años, gracias a los mayores hábitos de lectura entre los jóvenes.
La novedad es que el grupo ha decidido emprender un sello editorial en Francia, que se llamará Éditions Planeta, y que empezará a publicar originales a partir del verano de 2027. “Nos sirve para editar autores españoles en Francia, pero no renunciamos a autores locales. Queremos que el proyecto crezca poco a poco, cualitativamente”, ha expresado.
Creuheras también ha confirmado que están en conversaciones con la centenaria Editorial Juventud para adquirir este sello barcelonés, que cuenta en su catálogo con, entre otros, colecciones como la de Tintín: “Tiene obras muy importantes, que complementarían nuestro catálogo y que se acercan a un público más infantil y juvenil”, ha dicho. De esta manera, Planeta continúa expandiéndose en el negocio editorial comprando sellos —el año pasado se hizo con Periscopi— de forma “cualitativa”, como ha insistido Creuheras.
El área de negocio de la educación, que aporta otro 25% en la facturación, es la que más deprisa crece (un 8% este año) y es en la que el grupo está invirtiendo más. Cuenta con 22 instituciones y más de 170.000 alumnos en ocho países y 38 campus. El proyecto “más importante”, en palabras del presidente, es la universidad UNIE, en Madrid, donde el grupo ha invertido “decenas de millones de euros”, sin especificar la cuantía.
Creuheras ha rechazado que los proyectos de educación de Planeta entren en la descripción de lo que el Gobierno denomina como “chiringuitos educativos”, universidades y centros privados que operarían con bajos estándares de exigencia académica. El Gobierno intentó endurecer los requisitos para abrir un centro privado mediante un decreto que sin embargo fue tumbado la semana pasada por el Tribunal Supremo. “Nuestros proyectos son grandes y muy comprometidos, las inversiones y nuestros campus muestran nuestra vocación. Y creo que hay que estudiar caso por caso. Hay muchos proyectos que no por ser pequeños son chiringuitos”, ha dicho Creuheras.
Finalmente, el área de audiovisual —en la que Planeta es propietario de medios como La Razón, Atresmedia, Onda Cero o Europa FM— aporta el grueso de la facturación del grupo, un 46%, algo menos que el año anterior, por la competencia que las plataformas están haciendo a las televisiones tradicionales. El grupo ha incorporado recientemente a Atresmedia el canal Clear Chanel, y ha vendido su participación en la plataforma de eventos Fever, que ha dado lugar a una plusvalía de 270 millones de euros. ç
Sobre el sector audiovisual, Creuheras ha reconocido que la competencia de las plataformas es un reto, pero ha expresado que “la televisión en abierto se estabilizará”. También le ha restado importancia a la competencia que le puede hacer el nuevo canal La Séptima: “Nos afectará como a todos, porque es un actor más, pero nosotros tenemos muy clara nuestra línea de programación, y tenemos un público muy fiel”, ha dicho el presidente, quien ha subrayado el compromiso del grupo que preside por “seguir siendo el accionista de referencia” de Atresmedia.
Al igual que el año pasado, Creuheras ha dicho que “no está encima de la mesa” el debate de devolver la sede social del grupo a Barcelona, y que Planeta sigue activa en materia de operaciones corporativas, aunque solo si las operaciones encajan en sus líneas de negocio.