Corea del Sur, en alerta por una oleada de ciberataques contra su sector financiero
Las autoridades del país detectan 19 direcciones IP de 12 países distintos que usaron la IA en su ofensiva

Las autoridades de Corea del Sur han elevado la vigilancia sobre el sector financiero después de identificar 19 direcciones IP procedentes de doce países vinculadas a una reciente oleada de ciberataques contra entidades del país, en los que se sospecha del uso de herramientas de inteligencia artificial (IA). La investigación coincide con nuevos avances contra los grupos internacionales de ciberdelincuencia, después de que Japón haya detenido y extraditado a Alemania a un ciudadano ruso considerado una figura clave del grupo de hackers Qilin.
El Equipo de Análisis de Riesgos Digitales del Servicio de Supervisión Financiera surcoreano (FSS, por sus siglas en inglés) ha detectado que los atacantes recurrieron a servidores internacionales para ocultar su rastro y dificultar la identificación del origen de las operaciones, según la agencia Yonhap.
De las 19 direcciones IP localizadas, cinco corresponden a Estados Unidos, mientras que Japón, Suecia y Alemania concentran dos cada uno. La investigación también ha detectado conexiones desde Corea del Sur, España, Hong Kong, Singapur, Vietnam, Tailandia, Malasia y Letonia.
Los ciberatacantes habrían aprovechado distintas vulnerabilidades en los sistemas de las compañías para tratar de hacerse con información personal de sus clientes. Entre las entidades afectadas figuran Shinhan Bank y el banco digital Toss Bank, que han registrado intentos de intrusión relacionados con esas direcciones IP desde enero.
Ante la amenaza, el supervisor financiero ha distribuido la lista de direcciones sospechosas entre las entidades del país y les ha exigido completar sus inspecciones internas y aplicar las correspondientes medidas correctivas antes del 8 de octubre. El organismo también ha pedido revisar los activos informáticos expuestos y comprobar los sistemas de autenticación susceptibles de convertirse en vías de acceso para los atacantes.
Aunque Seúl todavía no ha atribuido oficialmente la ofensiva a ningún país, a la espera de que concluya la investigación policial, fuentes del sector de la ciberseguridad citadas por Yonhap apuntan hacia un posible origen chino. Las sospechas se apoyan en el hallazgo de rastros de una herramienta de pruebas de penetración basada en IA y en idioma chino, lanzada el pasado julio.
El aumento de la presión sobre las organizaciones de ciberdelincuentes también ha dejado novedades en Japón. Las autoridades niponas han detenido a un ciudadano ruso de 28 años presuntamente vinculado a Qilin, un grupo señalado por numerosos ataques informáticos. El sospechoso fue entregado el pasado viernes a Alemania, donde está siendo investigado por extorsión, según informaron NHK y el diario Asahi Shimbun.
Qilin reivindicó el ataque de ransomware sufrido por la compañía japonesa de bebidas Asahi en septiembre de 2025. El incidente expuso los datos de alrededor de dos millones de personas y obligó a la empresa a detener la distribución de sus productos y, durante meses, a gestionar manualmente los pedidos, incluidos envíos tramitados por teléfono o fax.
El impacto acabó trasladándose también a las cuentas de la compañía. El ciberataque contribuyó a una importante escasez de bebidas alcohólicas y Asahi cerró el ejercicio fiscal de 2025 con una caída del 37% de su beneficio neto respecto al año anterior y un impacto económico de 40.000 millones de yenes, unos 215 millones de euros.