Lufthansa y Air France-KLM pujan en firme por la lusa TAP para colocarse en la fachada atlántica de IAG
La estatal Parpública valorará las nuevas ofertas mejoradas para elevar al Gobierno portugués a mediados de mes su recomendación de venta del 44,9% del capital


El proceso de entrada de un socio industrial en el capital de la aerolínea portuguesa TAP parece encarar la recta final pese a la presión en costes que pesa sobre todo el sector aéreo por la crisis del estrecho de Ormuz. Lufthansa y Air France-KLM han trasladado ofertas mejoradas para adquirir hasta un 49,9%, aunque un 5% de ese paquete se reserva inicialmente a trabajadores de la compañía en venta. La estatal Parpública emitirá un informe valorando ambas pujas, lo que servirá para que el Ejecutivo tome la decisión de venta a mediados de este mes. El otro gran holding de aerolíneas europeas, IAG, salió del proceso ante las dificultades regulatorias que preveía en el camino hacia la integración de TAP, una de las escasas aerolíneas europeas de red que escapa del control de un grupo integrador.
TAP, en la que el Estado se queda con el 50,1% del capital, ofrece el liderazgo en las conexiones con Brasil, además de dominar el tráfico doméstico portugués y conectar los aeropuertos de Lisboa y Oporto con el resto de Europa. Para IAG supondrá la entrada de uno de sus dos mayores competidores, Lufthansa o Air France KLM, en un aeropuerto de conexión (hub) en la fachada Atlántica, como es Lisboa. El grupo que agrupa a British Airways, Iberia y Aer Lingus, es el rival a batir en operaciones de largo radio en Londres-Heathrow, Madrid-Barajas y Dublín. Además, manda en el aeropuerto de Barcelona-El Prat con Vueling y opera la larga distancia desde la infraestructura catalana a través de Level. Estas plazas en el Oeste europeo otorgan a IAG una posición de máxima relevancia en los corredores aéreos hacia y desde América.
Tanto Air France como Lufthansa ya trataron de entrar en Madrid-Barajas a través de la adquisición de la española Air Europa, que terminó por decantarse por Turkish Airlines como segundo accionista una vez que la Comisión Europea tumbó los intentos de adquisición por parte de IAG. Iberia y su grupo ya vieron en esos intentos una clara amenaza para el negocio del largo radio.
El Gobierno luso abrió a primeros de septiembre una ronda de negociación con los dos postores a la vista de que las condiciones ofertadas por ambos presentaban contenido diferente, pero una valoración global muy similar. El rotativo Jornal Económico ha adelantado que Air France-KLM contempla la posible entrada de Portugal en el capital del holding, algo que no parece barajar Lufthansa. El consejero delegado de la primera, Benjamin Smith, ha resaltado que el interés por TAP es “más fuerte que nunca”.
TAP está sintiendo en sus cuentas el golpe por la escalada del fuel, tal y como refleja una pérdida de 99,2 millones de euros al cierre del primer semestre. Sus ingresos y tráfico están en máximos, pero los sobrecostes lastran un resultado que empeora un 40% frente al de un año atrás.
En cada una de las propuestas mejoradas figuran desarrollos para las operaciones de TAP, como son el refuerzo de las instalaciones de mantenimiento y la exploración de nuevas rutas. El aprovechamiento del potencial de negocio en Oporto puede ser una de las claves en la selección, junto al precio.
El traspaso de un 49,9% de TAP es una oportunidad para que el Ejecutivo comience a recuperar parte de los 3.200 millones de dinero público inyectado para que la aerolínea capeara la crisis del covid. El decreto ley que lanzó el proceso de venta en 2025 (92/2025, de 14 de agosto) contempla que el inversor entrante tendrá capacidad de influencia en la gestión. “La venta de una participación minoritaria puede implicar la asignación al inversor de referencia de derechos de participación que, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 24 del Decreto Ley 133/2013, de 3 de octubre, le permiten influir en la gestión de TAP de manera decisiva”, expone la norma. Con todo, el Estado se garantiza la posibilidad de intervenir la gestión en favor del interés público, y las distintas compañías interesadas han tratado de amarrar un escenario en el que la parte pública termine entregando la mayoría en el capital.
El proceso de venta está siendo asesorado para la Administración portuguesa por Bank of America y Caixa Banco de Investimento, contándose con el consejo jurídico de Uría Menéndez Abogados. Parpública, sociedad de participaciones públicas en firmas como Galp, Correios de Portugal, el circuito de Estoril, Aguas de Portugal, la firma de infraestructura naval Lisnave o la inmobiliaria Estamo, tutela el proceso de recepción y análisis de las ofertas por TAP.