Dominion concentra ya la mitad de su negocio en el sector medio ambiental
El grupo ha comprado cuatro empresas de este ámbito en solo un año

El grupo Dominion ha puesto el foco en el sector medio ambiental por las posibilidades de negocio que abre la la transición energética, que obliga a invertir a empresas e instituciones en proyectos de descarbonización y medio ambiente. Un escenario que ha llevado a Veolia a reforzar sus operaciones en España.
Como efecto de esa estrategia, la mitad de los ingresos de Dominion en el primer semestre se concentraron en el sector medioambiental, nucleado en torno a su división GDE, que facturó 221,2 millones. La otra división, GDT, centrada en servicios tecnológicos, aportó unas ventas de un volumen similar, de 221,5 millones.
En solo un año, el grupo con sede en Bilbao ha comprado cuatro empresas relacionadas con la economía circular y la descarbonización. La última operación, hasta ahora, ha tenido lugar este verano. Con la compra del 80% del capital de la compañía Reyuplas.
Con sede en Cuenca y fundada hace 27 años, la nueva filial de Dominion se dedica a la revalorización de residuos industriales. En concreto, realiza el tratamiento de desechos plásticos de las fábricas para convertirlos en materia prima que luego puede ser utilizada en la industria. Por ejemplo, con estos procesos logra polietileno de alta y baja densidad que se utiliza en la producción de bienes de equipo.
Con anterioridad, Dominion compró el 100% del capital de la empresa alemana ZCR a la corporación austriaca Strabag. Con sede en la localidad germana de Bremen, esta participada era el principal competidor del grupo vasco en ese mercado europeo. Aportó clientes y una facturación anual de 26 millones.
Otra inversión fue la adquisición de una planta de tratamiento de aguas industriales en Cartagena (Murcia). Y la tercera, antes de Reyuplas, consistió en la integración en su estructura de la sociedad Ecogestión de Residuos. Ahora filial al 100% y con instalaciones en Arcos de la Frontera (Cádiz). Atesora una trayectoria de más de dos décadas en el ámbito del reciclaje. Su beneficio bruto de explotación (ebitda) alcanza el millón de euros por ejercicio.
Además, Dominion está construyendo un nuevo centro de reciclaje en una de las zonas más conflictivas del planeta, en el estrecho de Ormuz, por la guerra entre Estados Unidos e Irán, que de nuevo se ha reactivado pese al acuerdo de paz alcanzado hace unas semanas. La edificación de las instalaciones, en el Puerto de Fujaira, en Emiratos Árabes Unidos, se está retrasando por la citada crisis, que causa aplazamientos en las obras por el desabastecimiento de materiales. El proyecto consiste en el reciclado de las aguas del puerto, donde los barcos vierten hidrocarburos durante sus maniobras de amarre y cuando zarpan de los muelles.
Las cuatro participadas han pasado a formar parte de la división GDE. El grupo que lidera su CEO Mikel Barandiaran tiene operaciones en 31 países y cuenta con más de un millar de clientes. Su plantilla está integrada por 12.500 trabajadores. Su facturación está por encima de los 1.000 millones, con una recurrencia de negocio del 85%.
Barandiaran y su equipo quieren ganar cuota en el negocio ligado a las transiciones digital y ambiental. Sobre todo en Europa, donde la normativa es más estricta para la industria en relación con la obligación de invertir en procesos de descarbonización para reducir sus emisiones al medio ambiente.
Aurubis
Desde GDE, Dominion ha logrado proyectos para el control de emisiones en Asia. Entre los hitos, un contrato a largo plazo, de cinco años de duración, en servicios de eficiencia térmica en las instalaciones en Alemania del grupo Aurubis. Esta siderúrgica germana, con sede en Hamburgo, es uno de los mayores recicladores de cobre del mundo. Con 7.100 trabajadores, tiene centros en una veintena de países.
GDE también ha captado recientemente pedidos de valorización de residuos industriales en España y Latinoamérica, y ha entrado en este ámbito en Turquía. La división medioambiental de Dominion tiene un margen de rentabilidad del 12,3% sobre el beneficio bruto explotación (ebitda), que al cierre de la primera parte del año los 63 millones.