Un tribunal de Múnich admite la demanda de un accionista minoritario contra Telefónica Alemania
El fondo Mainberg Asset Management reclama información sobre el ‘cash pooling’, el sistema por el que el grupo centraliza la liquidez de sus filiales


El Tribunal Regional de Múnich ha notificado formalmente a Telefónica Deutschland una solicitud judicial presentada por el fondo de inversión Mainberg Asset Management GmbH. La filial germana de la operadora española dispone de un plazo de tres semanas para pronunciarse legalmente sobre la petición de información relativa a las condiciones económicas de sus acuerdos de gestión centralizada de tesorería (cash pooling) con su matriz, informaron fuentes conocedoras del expediente.
La acción judicial busca obligar a Telefónica Deutschland a revelar detalles financieros que la dirección rehusó facilitar en la junta general de accionistas, citando confidencialidad comercial. El demandante exige conocer los tipos de interés y márgenes aplicados a los depósitos y retiradas, las tasas de referencia utilizadas y las comisiones retenidas por Telfisa Global BV, la entidad bancaria interna del grupo encargada de gestionar el fondo común desde Madrid.
El conflicto legal surge tras la junta general de accionistas celebrada de forma virtual y a puerta cerrada. El encuentro, que se extendió durante más de ocho horas y no contó con acceso para los medios de comunicación, registró un volumen de 250 preguntas formuladas por los inversores independientes. Los accionistas minoritarios criticaron la restricción de acceso a la prensa, al calificarla como una práctica inusual dentro de las principales corporaciones germanas.
El desacuerdo central entre la dirección y los minoritarios reside en el volumen de liquidez diferido hacia la matriz. Según los estados financieros de la firma, Telefónica Deutschland mantenía depositados 221 millones de euros en el fondo centralizado de tesorería al cierre del ejercicio, cifra que representa el 95% de su saldo de caja. Asimismo, las aportaciones mensuales de la filial a dicha caja compartida pasaron de un promedio de 243 millones de euros al mes durante 2024 a una media de 320 millones de euros mensuales en los primeros cinco meses del año siguiente.
Opacidad
Los inversores minoritarios sostienen que la opacidad sobre los datos financieros impide verificar si las transacciones se realizan bajo el principio de plena competencia (arm’s length). El fondo demandante argumenta que la información solicitada es imprescindible para evaluar si la filial recibió compensaciones por eventuales perjuicios financieros derivados del traspaso de fondos, así como para garantizar la protección de los socios independientes tras la exclusión de bolsa de la compañía.
El pronunciamiento formal que Telefónica Deutschland debe entregar ante el Tribunal Regional de Múnich en un plazo de tres semanas determinará si la corte alemana inicia una fase probatoria y ordena la apertura de los libros de contabilidad interna de la operadora.
Telefónica ejecutó la exclusión de Bolsa (delisting) de su filial alemana en 2024, tras elevar su participación hasta el 97% del capital social mediante una oferta pública de adquisición. Desde la liquidación de la operación, los accionistas minoritarios restantes denunciaron una reducción paulatina en los estándares de gobierno corporativo y en los mecanismos de supervisión disponibles para los socios externos.
La controversia sobre los flujos de tesorería del grupo cuenta con antecedentes ante los organismos reguladores. Los informes anuales de Telfisa Global BV confirman que la Agencia Tributaria española realizó una investigación sobre los acuerdos de cash pooling aplicados entre 2018 y 2020. Dicha inspección concluyó con un ajuste fiscal que implicó la reasignación de beneficios hacia España y conllevó un impacto económico reconocido por el grupo de 82 millones de euros.
A la disputa por la tesorería se suman los cuestionamientos de la asociación alemana de inversores SdK sobre los recientes cambios organizativos. El pasado 1 de enero, Santiago Argelich Hesse asumió el cargo de consejero delegado de Telefónica Deutschland tras el cese de Markus Haas. Posteriormente, la corporación redujo la composición de su consejo de administración de siete a seis miembros.
Durante la asamblea anual, los inversores expusieron sus dudas sobre la estructura del Consejo de Supervisión. En particular, la asociación SdK cuestionó la posición de Peter Löscher, quien ejerce la presidencia del Consejo de Supervisión de Telefónica Deutschland en calidad de miembro independiente, al tiempo que mantiene un asiento en el consejo de administración de la matriz, Telefónica SA, en Madrid.
La tensión entre los inversores y el consejo se incrementó semanas después de la celebración de la asamblea. La dirección de Telefónica Deutschland anunció un plan de transformación operativa que prevé la eliminación de hasta 1.100 puestos de trabajo en el mercado alemán. Los representantes de los minoritarios criticaron que este plan de ajuste no fuera mencionado durante las ocho horas de la junta general, a pesar de las reiteradas preguntas de los accionistas sobre las medidas de contención de costes previstas por la administración.
Ante los requerimientos judiciales y las críticas de los minoritarios, Telefónica reiteró su postura oficial. “Todas las operaciones entre empresas del grupo Telefónica se realizan en condiciones de mercado, incluidos los acuerdos de cash pooling, que se remuneran con tipos de interés de mercado”, han señalado desde la multinacional española. “Además, todas esas operaciones, tanto las realizadas entre sociedades del mismo país como las transfronterizas (cross-border), están debidamente documentadas y respaldadas por un informe de un tercero independiente, EY”, añadió la empresa.