Huawei recupera la rentabilidad en España a costa de reducir el negocio y la plantilla
La filial del gigante chino ha recortado más de la mitad sus ingresos desde el máximo de 2018 mientras se estrecha el cerco regulatorio sobre sus redes


Huawei España cerró el ejercicio fiscal 2025 con un beneficio neto de 22,3 millones de euros, superando los números rojos de 4 millones registrados en 2024 debido a una inspección tributaria. La vuelta al resultado positivo de la filial del grupo tecnológico chino se produce en paralelo a un proceso de reestructuración operativa caracterizado por el descenso continuado de la facturación, la reducción de la plantilla y la contracción de sus principales divisiones comerciales en el mercado ibérico, tras el veto tanto de sus redes como de sus teléfonos móvil por parte de la Administración estadounidense.
La cifra de negocio de la compañía en España se situó en 575,3 millones de euros en 2025, lo que supuso una reducción del 11% en comparación con los 646,8 millones contabilizados en 2024. El dato profundiza la tendencia descendente registrada desde 2018, ejercicio en el que la firma alcanzó su máximo histórico de ventas en el país con 1.320,9 millones de euros. El ajuste acumulado representa una caída del 56,4% en los ingresos en un periodo de siete años.
El saneamiento del balance económico de la filial desde que se produjo el veto estadounidense por su supuesta colaboración en el espionaje con el Gobierno chino ha descansado sobre un recorte en la estructura laboral y en los gastos fijos. A cierre del ejercicio 2025, la plantilla de Huawei en España descendió a 543 empleados, frente a los 667 trabajadores de promedio registrados en 2024 y los 743 contabilizados al término de 2023. La cifra supone una reducción del 54,7% respecto a los 1.200 profesionales que integraban la plantilla en 2019, año en el que se iniciaron las restricciones comerciales internacionales contra la corporación por el veto estadounidense y de los gigantes tecnológicos .
Como consecuencia de la salida de personal, los gastos de plantilla se redujeron a 90,5 millones de euros en 2025, frente a los 117 millones del año previo, lo que representa una disminución del 22,6% en esta partida presupuestaria. Esta reducción de costes permitió a la firma compensar el menor volumen de ingresos operativos y amortizar el impacto de los gastos fiscales extraordinarios del ejercicio precedente.
Repliegue en telefonía
El negocio de terminales móviles y dispositivos de consumo (Consumer Business Group), que llegó a liderar las ventas de telefonía en el mercado español, ha registrado una pérdida de peso dentro de la filial. La división facturó 42 millones de euros en 2025. Aunque el dato refleja una subida interanual del 31,8% respecto al ejercicio 2024, el volumen de ventas representa aproximadamente una décima parte de los máximos históricos alcanzados por la marca en el país antes de perder el acceso a los servicios móviles de Google en 2019.
Por su parte, la división de tecnologías de la información y la comunicación (TIC), centrada en el suministro de infraestructura a operadores de telecomunicaciones y empresas, aportó 485,4 millones de euros en 2025. La cifra supone una caída del 13,6% frente a los 561,8 millones ingresados en 2024. Este repliegue obedece al proceso de sustitución de los equipos de la firma china en los núcleos (core) de las redes móviles de los principales operadores que operan en España.
Entre 2021 y 2025, compañías como Telefónica, MasOrange y Vodafone excluyeron a la firma asiática de la infraestructura más crítica de sus despliegues de tecnología 5G, adjudicando dichos desarrollos a competidores europeos como Nokia y Ericsson, aunque la marca china aún tiene fuerte presencia en las redes de los tres operadores.
Las operaciones de Huawei en España se desarrollan en un entorno de mayor presión institucional. A nivel europeo, la Comisión Europea ha impulsado medidas para restringir la presencia de proveedores considerados de alto riesgo en las infraestructuras de telecomunicaciones. En España, el Real Decreto de seguridad para redes 5G, aprobado en marzo de 2022, incluyó la potestad del Ejecutivo para vetar suministradores sometidos a la injerencia de terceros Estados, si bien la empresa ha mantenido presencia en determinados contratos públicos debido a que el Gobierno español no ha hecho explícito el veto en una lista de fabricantes prohibidos como otros países de la UE.
Entre las adjudicaciones administrativas figura un contrato de 12,3 millones de euros con el Ministerio del Interior para la provisión de servidores OceanStor 6800 V5 destinados al sistema SITEL de interceptación legal de comunicaciones. La adjudicación motivó advertencias por parte del Comité de Inteligencia del Congreso de Estados Unidos acerca de los riesgos para la seguridad en sistemas de aliados de la OTAN.
En paralelo, la Administración rescindió en 2025 un proyecto de 10 millones de euros gestionado por Telefónica para la renovación de la red de fibra del Ministerio de Defensa y varios centros universitarios, que preveía el uso de componentes del fabricante chino. Asimismo, diligencias incoadas por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional incorporaron documentación sobre contratos firmados en años anteriores entre la tecnológica y la mercantil de comunicación Whathefav.
La situación de la filial española coincide con las deliberaciones en Bruselas para endurecer las directivas de ciberseguridad y hacer obligatoria la exclusión de Huawei y ZTE en los Estados miembros. La propuesta del Ejecutivo comunitario choca con la valoración económica de la industria de las telecomunicaciones sobre el coste de retirar dicho equipamiento.
Una sustitución onerosa
La patronal GSMA calcula que sustituir la tecnología de los fabricantes chinos en las redes europeas tendría un coste de 64.000 millones de euros para las operadoras, cifra que triplica la estimación oficial de la Comisión Europea, situada entre 17.000 y 21.500 millones. Según la GSMA, 40.000 millones corresponderían al gasto directo de desinstalación y sustitución de antenas, enrutadores de fibra y red troncal, mientras que 24.000 millones derivarían del aumento de precios motivado por la menor competencia de suministradores. Actualmente, Huawei concentra el 25% del equipamiento de red móvil instalado en la Unión Europea.