La CNC alerta de una crisis en la obra pública con 1.900 contratos desiertos o con una sola oferta en el primer semestre
Ayuntamientos y comunidades autónomas son las administraciones más afectadas, ante lo que la confederación de la construcción reclama la revisión de precios en los pliegos


El incremento de costes en la obra pública, por el encarecimiento de materiales básicos y de la energía, está dejando centenares de licitaciones desiertas en España. El presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), Pedro Fernández Alén, ha presentado esta mañana un informe que aflora una media de 180 concursos sin concurrencia mes a mes desde que comenzó el año. La totalidad de estos concursos fallidos alcanza los 1.130 y la suma de sus presupuestos es de 707 millones de euros, con una media de 625.000 euros de presupuesto por proyecto.
“El problema está muy por encima de lo que ya vivimos entre 2022 y 2023 por la guerra en Ucrania, con un 16% más cada mes en licitaciones desiertas y una cifra de presupuesto solo en seis meses, con 707 millones, cercana a los 882 millones que se registró en un año entero de entonces”, ha señalado el representante del sector constructor.
Desde la CNC se pone en duda la ejecución de la oleada de concursos que se avecinan en vivienda protegida o los que el Ministerio de Transportes va a licitar para el refuerzo de firmes en carreteras por más de 1.600 millones de euros. A las constructoras no les salen los números, se insiste también desde las asociaciones Anci y Seopan. Detrás de la fuerte subida de costes a pie de obra está la crisis motivada por el conflicto en Oriente Próximo.
Las más de 1.100 licitaciones desiertas se reparten en un 80% entre administraciones locales y comunidades autónomas, a lo que se suman 747 contratos entre enero y junio por los que ha pujado un solo licitador. Son 1.877 procedimientos en la primera mitad del año sin concurrencia o con una sola oferta, “lo que puede indicar que deberían implantarse cláusulas de revisión de precios”, reclama Fernández Alén. Esta crisis en la obra pública alcanza especialmente a pequeñas y medianas constructoras, a la vista de que predominan las licitaciones desiertas con presupuestos inferiores a los 500.000 euros.
El sector de la obra pública se ve afectado desde el 28 de febrero por una fuerte subida en el precio de materiales básicos y de la energía, lo que está generando fuertes sobrecostes en proyectos en ejecución y la referida situación de obras que no pueden ser adjudicadas. “En los contratos por debajo de 500.000 euros no se requiere la clasificación como contratista, por lo que no hay barrera alguna de entrada en los concursos. Que queden desiertas esas licitaciones llama mucho la atención”, ha subrayado el presidente de la CNC.
Señales de alarma
Los registros que maneja la organización sectorial indican que un 33% de las licitaciones de obra pública en España se saldan con una única oferta, lo que está 18 puntos porcentuales por encima de la media de la UE, donde las autoridades ven insatisfactorio que se supere el 20%. “Algo estamos haciendo mal en la contratación pública”, ha aseverado Pedro Fernández Alén. La Comisión Europea leen en la falta de concurrencia señales de alarma. Detrás pueden darse barreras de acceso en forma de altos criterios de solvencia, falta de atractivo económico de los contratos e incluso favoritismo o colusión.
Además de cientos de obras pequeñas que se quedan sin constructora, la CNC tiene registrados proyectos por encima de los 30 millones de euros de presupuesto que también han fracasado al salir a concurso, como “la construcción de una nave en El Prat por 48 millones; la Ciudad de la Justicia de Valladolid, con un presupuesto de 35 millones; depósitos y conducciones de combustibles en Cádiz, por los que se presupuestaban 32 millones; o un proyecto canario de vivienda protegida valorado en 30 millones”, ha enumerado el representante de las constructoras.
Las Comunidades Autónomas más afectadas por el problema de las licitaciones desiertas en el primer semestre han sido Andalucía (284), Cataluña (199), Comunidad Valenciana (177) y Extremadura (106 concursos sin ofertas).
Antes del conflicto en Oriente Próximo, y tomando índices oficiales, los costes en la edificación habían subido ya entre un 31% y un 35% entre 2016 y diciembre de 2025 (dependiendo de la tipología de obra y de la intensidad de uso de materiales); el alza de costes en proyectos de carreteras se movía entre el 36% y el 43%; en la obra hidráulica se ha daba una subida del 28% al 34%; el aumento de costes era del 30% al 37% en el ferrocarril, y estaba entre el 30% y el 36% en proyectos de urbanización. “Si al incremento de costes de los materiales se suma el alza del IPC, cada contrato es un problema para su constructora si no incluyen la cláusula de estabilización”, sentencia el presidente de la CNC.
El sector urge a las administraciones locales y autonómicas que incluyan la revisión de precios en las licitaciones, figura que saltó de los pliegos en la crisis financiera con la Ley de Desindexación. Las constructoras dicen estar atenazadas por la inestabilidad económica y geopolítica, que impacta en los costes en proyectos con largos plazos de ejecución. Los trabajos se llevan hasta 60 meses en el ferrocarril, 72 meses en metro y tranvía, y alcanzan los 48 meses en una obra aeroportuaria, en puertos y centros sanitarios.