Galán pide rebajar la fiscalidad de la luz y eliminar el IVA para los hogares, en línea con Reino Unido
La energética ganó 4.336 millones en el primer semestre, un 22% más, y superó los 7.000 millones de inversión, principalmente en el negocio de Redes


El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, se ha mostrado partidario de rebajar las cargas fiscales que gravan la factura de la luz, en línea con las recomendaciones de la Comisión Europea y la decisión del nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, de suprimir el IVA de la luz para los hogares. Así lo ha declarado en la conferencia de analistas que ha mantenido este miércoles para presentar las cuentas semestrales de la compañía, que se han saldado con un beneficio neto reportado de 4.336 millones, un 22% más que en el mismo periodo del año pasado.
Según palabras de Galán, “la manera más fácil y rápida de reducir el precio de la electricidad al consumidor consiste en eliminar las cargas y los impuestos que se le aplican” y recordó que casi el 50% de la factura eléctrica tiene que ver con tributos y cargas, “algo infinitamente superior a lo que soportan los combustibles fósiles”.
El ejecutivo de Iberdrola ha insistido en achacar toda la responsabilidad del apagón del 28 de abril de 2025 a una “planificación inadecuada” y a una “mala gestión” del operador del sistema, Red Eléctrica (REE), y ha subrayado la necesidad de avanzar hacia una separación más clara entre sus funciones como operador del sistema y transportista en alta tensión, en línea con las advertencias de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). “Existe un conflicto entre el papel que desempeña el operador del sistema y el del transporte, que es una compañía cotizada en Bolsa y que podría sobreestimar las necesidades de infraestructuras para priorizar inversiones donde los retornos sean mayores”, añadió.
En este sentido, recalcó que este modelo de separación funcional ya se aplica en otros mercados donde opera la compañía, como Estados Unidos o Brasil. En su opinión, la operación reforzada que aplica REE desde entonces corrobora que hubo una mala gestión: “Queda muy claro que después del apagón, Red Eléctrica ha decidido modificar la operación del sistema para poder programar las unidades con más seguridad”, indicó.
Apuesta por las Redes
Volviendo a las cuentas de esta primera mitad del año, Iberdrola obtuvo en el primer semestre del año un beneficio neto reportado de 4.336 millones de euros, lo que supuso un 22% más respecto al mismo periodo del año pasado, según ha informado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El beneficio neto ajustado (que excluye las plusvalías por la venta de centrales térmicas en México) ha crecido un 8%, hasta los 3.565 millones.
El beneficio neto de explotación (ebitda) ajustado de Iberdrola alcanzó los 8.050 millones, un 8% superior al primer semestre del año pasado, siendo el principal motor el negocio de Redes, con un aumento del ebitda de Generación y Clientes del 1% interanual. Sin el impacto del tipo de cambio, señala Iberdrola, el ebitda ajustado habría aumentado el 9%.
En cuanto a las inversiones, estas aumentaron un 25% en el periodo, hasta los 7.000 millones de euros, de las que un 70% se concentraron en Reino Unido, Estados Unidos y Brasil (incluidos los minoritarios de Neoenergía). Un 14% de las inversiones se quedaron en España y dos tercios del total fueron a Redes. El grupo instaló 1,6 GW con un importante avance en eólica marina. Y como consecuencia de todo ello, la base de activos regulados (RAB) aumentó un 11%, hasta 55.000 millones.
Con una producción mundial de 61.319 GWh, que aumentó ligeramente, un 0,7%, de los cuales, 45.900 GWh correspondieron a renovables, Iberdrola sigue impulsando la eólica marina, cuya producción aumentó en los seis primeros meses del año un 23%, hasta 4.310 GWh. En España sigue destacando la producción de las centrales de ciclo combinado de gas, que aumenta un 38% en el periodo, hasta 2.958 GWh, por la operación reforzada que aplica el operador del sistema, Red Eléctrica (REE), que consiste en la programación masiva de este tipo de plantas, que son síncronas y controlan tensión.
La energética tiene una capacidad instalada en España de 32.513 MW, que se mantiene estable, con un aumento del 1,8% en el semestre, y las ventas de energía le supusieron en el trimestre 22.469 millones de euros frente a los 22.100 millones del año pasado. Asimismo, cuenta con proyectos maduros para añadir hasta 15.500 MW de potencia entre 2025 y 2030, frente a los 9.500 MW del plan estratégico 2025-2028.
El dividendo de Iberdrola se sitúa en 0,685 euros por acción, de los cuales, 0,427 serán abonados el 27 de julio, hasta 4.500 millones de euros, con un aumento del 12%. Iberdrola mantiene sus previsiones para el año, con un crecimiento estimado del beneficio neto ajustado superior al 8% en el ejercicio. A este respecto, su presidente ha asegurafo que Iberdrola podría “dar buenas noticias después del verano”, en alusión a las previsiones de beneficio. “Hoy ya estamos trabajando para seguir superando nuestras previsionespara los próximos años, gracias a la aceleración de las inversiones orgánicas en redes en Estados Unidos, Reino Unido o Brasil, y también en generación, principalmente en Estados Unidos, con mejoras adicionales en eficiencia y de proceso que tienen que ver con la inteligencia artificial”, dijo.
Ventas y compras
Con una capitalización bursátil de 147.591 millones, el beneficio por acción de la sociedad es de 0,622 euros. La deuda neta de Iberdrola aumentó en 3.790 millones, hasta 53.972 millones, por las nuevas inversiones y la depreciación del real brasileño y el dólar. La compañía cuenta con una liquidez de 21.500 millones, suficiente para 22 meses de necesidades de financiación.
En la primera mitad de este año, Iberdrola cerró la operación de venta de sus activos de gas en México y la compra de las participaciones de los minoritarios en Brasil, con unas plusvalías netas de 953,3 millones de euros.
La energética anunció este mismo martes la compra del 80% de la distribuidora eléctrica finlandesa Caruna, por casi 2.500 millones de euros, y la asunción de deuda que le supondrá un desembolso total de unos 5.000 millones de euros. Sobre la operación de compra de la finlandesa, que supone el 21% de la distribución del país nórdico, el presidente de Iberdrola destacó que responde a la estrategia de otras compras en el pasado en mercados como Reino Unido, Estados Unidos o Brasil, de ser “inversores a largo plazo, industriales, no inversores especulativos”.
Según sus palabras, “nosotros vemos oportunidades que no ven otros, y que nos permiten materializar estas operaciones”. Aunque indicó que se trata de una transacción “relativamente pequeña” en comparación con las cifras de inversión del grupo: entre 40.000 y 50.000 millones de euros anuales.