La ingeniería española aprovecha el tirón en la inversión pública y supera los 12.300 millones en ingresos en 2025
El centenar de empresas de la patronal Tecniberia llega a los 8.050 millones en ventas, un 7% más que en 2024


El tirón de la contratación de servicios de ingeniería por parte de las administraciones públicas en 2025 ha llevado los ingresos del sector hasta los 12.300 millones de euros, con un incremento del 6,9% frente a la cifra agregada de 2024. La estimación parte del Sistema de Análisis de Balances Ibéricos (SABI), según apunta la patronal Tecniberia, cuyo centenar de empresas también se han beneficiado de la mayor actividad para sumar 8.050 millones en cifra de negocio, un 7% más que el año anterior.
Con un peso del 65% sobre la facturación total del sector de la consultoría de ingeniería, Tecniberia incorporó a lo largo del ejercicio nueve asociadas, con lo que se alcanzan los 70.000 empleados bajo el paraguas de este colectivo. La ingeniería viene encadenando años de crecimiento tras el bache de 2020 y 2021, ocasionado por el paso de la pandemia. Los miembros de Tecniberia han pasado de una facturación global de 5.405 millones en 2021, de la que 1.100 millones se registró en España, a la referida magnitud de 8.050 millones, con un peso de las ventas domésticas de 2.415 millones. Otra cuestión es la rentabilidad, lastrada por una contratación pública que prima el precio por encima de los condicionantes técnicos.
La presidenta de Tecniberia, Rosalía Gil-Albarellos, ha hablado de fortaleza y competitividad entre una ingeniería española “capaz de mantener un sólido liderazgo internacional mientras refuerza su actividad en el mercado nacional”. A su juicio, “el importante incremento de la licitación pública constituye una oportunidad para seguir impulsando un sector estratégico para la transformación de nuestra economía, aunque será fundamental garantizar la continuidad de la inversión y apostar por una contratación basada en la calidad, la innovación y el talento”.
Según el informe Diagnóstico y retos globales del sector de la ingeniería española, elaborado por KPMG para Tecniberia, el 85% de las empresas de la asociación tienen presencia en Latinoamérica y el 63% cuenta con actividad en Europa. En este escenario, en el que recogen los frutos del esfuerzo de internacionalización, las ventas domesticas crecieron el pasado año un 10,7%, prácticamente el doble de lo que se incrementó la cifra de negocio obtenida en el exterior (5,5%).
Información extraída de las plataformas de contratación del sector público indica que la licitación púbica dirigida a servicios de ingeniería se disparó un 42% el año pasado, hasta alcanzar un importe de 4.304 millones de euros y rozar las 14.000 licitaciones. El sector venía de disputarse 10.000 concursos en 2024. Este incremento, apunta Tecniberia, se debió en gran medida a la fuerte actividad de la Administración General de Estado (AGE), que prácticamente duplicó su inversión hasta alcanzar los 2.000 millones de euros. Sobre el resto de las administraciones, la inversión aumentó un 4% en Comunidades Autónomas, un 16% en Entidades Locales, superando los 1.300 millones de euros, y un 32% en otras entidades.
Los ministerios con mayor volumen de licitación están encabezados por el de Transportes, con un importe de 1.100 millones de euros, duplicando la inversión de 2024. Por su parte, el Ministerio para la Transición Ecológica redujo la licitación por segundo año consecutivo, bajando un 11%, hasta los 132 millones de euros. El Ministerio de Hacienda se mantuvo en cifras similares a 2024 con 97 millones de euros, y resalta el crecimiento de la licitación en el Ministerio de Defensa, que en 2025 alcanzó un importe de 377 millones, multiplicando por 2,6 la cifra de 2024 (144 millones).
Gil-Albarellos insistió el mes pasado en su primera asamblea como presidenta de Tecniberia en la necesidad de que la Administración pondere las propuestas técnicas en los concursos muy por encima de las económicas, con una relación de 80%-20% frente al práctico equilibrio actual. De este modo, defienden las compañías privadas del sector, se conseguirían ofertas cercanas a los presupuestos de licitación que proponen los órganos licitadores y se evitarían sobrecostes posteriores en la ejecución de las obras.
Pese al buen momento que atraviesa el sector por el incremento de la actividad, preocupan la estabilidad del volumen de la inversión pública cuando finalice la ejecución de los fondos Next Generation; Tecniberia también presiona en favor de una drástica reducción en las adjudicaciones directas a órganos de la Administración, como Ineco y Tragsa, y se reclaman cambios en los mecanismos de contratación para evitar que la guerra de ofertas motive una presión insoportable sobre los márgenes.