Jaime Siles denuncia “negligencias” en la venta del Estudiantes y estudia medidas legales
El ejecutivo de IFM, que pujó por el club de baloncesto, afirma que los fondos del comprador, Diego Megía, “proceden de un paraíso fiscal”


La venta del histórico Club Estudiantes de baloncesto, anunciada el pasado viernes tras notificar un acuerdo con el inversor Diego Megía, fundador de la gestora de fondos Taula Capital, amenaza con pasar de la cancha al terreno legal.
Así lo anticipa Jaime Siles, director ejecutivo de IFM Investors, fondo accionista de Naturgy. Este, de manera particular y junto al empresario Dimas de Andrés, trasladó la semana pasada una oferta para adquirir una participación de control del club, que desde hace cinco años compite en la segunda categoría del baloncesto español, y del que se declara aficionado desde la adolescencia, según explica en declaraciones a este periódico. Su propuesta fue descartada en favor de la de Megía, cofundador de la fundación Cris contra el Cáncer, pese a que Siles defiende que la suya es la mejor.
Esta contemplaba, en un primer momento, el pago de 7,2 euros por acción, un 20% sobre el valor nominal, que después incrementó a 9,3 euros, una prima del 55%. Ese precio valoraría el 100% del capital en 6,8 millones de euros. A ello se sumarían dos millones de inyección directa, un millón de forma inmediata; y otros 20 millones en inversiones por la vía de los patrocinios de las empresas Lasanta, Albaluz y Medcap Real Estate, estas dos últimas vinculadas a Dimas de Andrés, en los próximos tres años.
“El presidente del Estudiantes, Ignacio Triana, pasó por encima nuestra primera oferta en la reunión del consejo que se celebró el jueves por la tarde”, explica Siles, que este lunes ha enviado una carta a accionistas y aficionados del Estudiantes en la que asegura que se ha incumplido “el deber de todo consejero de anteponer el interés de la entidad a cualquier interés particular”.
El ejecutivo señala, en concreto, al presidente y uno de los principales accionistas del club, Ignacio Triana, fundador de la cadena de fitness Forus. El viernes por la mañana, día después de la reunión del consejo, Siles explica que se reunió con él.
“Me explica que le encanta la propuesta, que tiene un plan muy trabajado y un punto emocional, y que no tiene nada que ver con la otra. Pero me dice que esa tiene una prima mayor, y me pide más detalles sobre los patrocinios”, explica. Tras ello, su socio y él trasladan la oferta final, con una prima del 55% “para que no hubiese dudas”, y cartas de patrocinio irrevocables. “A partir de ahí, ya no hay respuesta. Y por la tarde vimos el comunicado de prensa con el acuerdo con la otra oferta. Tratamos de hablar con ellos, pero no nos contestaron”.
El comunicado del Estudiantes publicado el viernes no detalla las condiciones acordadas con Megía. El medio especializado 2PlayBook habla de una oferta de 6,6 millones por las acciones, que implica una prima del 50%; y de una aportación de 15 millones vía ampliación de capital.
“Es una propuesta económica con fondos que vienen de un paraíso fiscal”, asegura Siles. Este se refiere al hecho de que Megía, al igual que su fondo Taula, tenga su residencia fiscal en la isla de Jersey, según consta en la documentación disponible en la Companies House, el Registro Mercantil británico.
Dicho territorio no está considerado un paraíso fiscal por la OCDE, pero sí cuenta con condiciones impositivas favorables. “No entiendo por qué se decantan por una oferta mucho peor. Y por qué en el momento en el que mejoramos la nuestra, aceleran para firmar con la otra parte. Por eso hablamos de que son circunstancias extrañas”, dice Siles, que también subraya “faltas flagrantes y negligencias”.
Este dice estar estudiando medidas legales, entre ellas la impugnación de los acuerdos del consejo de administración. También recuerda que la venta de más de un 25% de una sociedad anónima deportiva (SAD) debe recibir la aprobación del Consejo Superior de Deportes. “Ellos tendrán que ver si esa oferta es lo mejor para la SAD. Aquí se está perjudicando a los minoritarios, a los empleados...”.
Proceso rápido
La venta del Estudiantes, que tiene a Movistar como su principal patrocinador y pilar financiero fundamental, ha seguido un proceso fulgurante. Según explica Siles, el entorno de los principales accionistas (Ignacio Triana y Vicente Olivenza) les traslada una intención de vender la entidad, pero que solo activarían tras la Final Four de ascenso a la liga ACB que se disputó hace dos semanas. El Estudiantes perdió la final tras llegar a tener una ventaja de 15 puntos, condenándose a otro año en la segunda categoría.
“Preparamos la oferta y el miércoles pasado nos reunimos con Triana y un representante de Olivenza. Les pasamos la oferta de manera formal, y el jueves reunieron al consejo”, describe Siles. La urgencia está en un pago inminente que el Estudiantes debe abonar a la Agencia Tributaria, al que se sumará otro en octubre para liquidar una deuda histórica que hoy ronda los dos millones de euros.
“Según se liquide, la deuda con Hacienda estará a cero. Pero luego habría que ver si hay sorpresas. El club solo va a estar saneado si juega en ACB. Hoy ingresa casi cinco millones en patrocinios porque es un equipo histórico, que vive de unas rentas históricas, pero que se va destruyendo por cada año que no juega en ACB. Y como no suba el año que viene, no va a estar saneado”.