Grifols inicia la construcción de su nueva planta en Barcelona, con una inversión prevista de 160 millones
La compañía farmacéutica prevé que el nuevo centro, ubicado en Lliçà de Vall, esté operativo en 2030


La compañía de hemoderivados Grifols ha iniciado este miércoles la construcción de una nueva planta en España, que se ubicará en la localidad barcelonesa de Lliçà de Vall, y en la que la farmacéutica prevé una inversión inicial de 160 millones de euros. El objetivo es que la nueva planta, que estará operativa en 2030, permita “ampliar la capacidad de fraccionamiento de plasma de la compañía en tres millones de litros anuales para cubrir la demanda de los más de 300.000 pacientes europeos que dependen de estos tratamientos”, señala la empresa en un comunicado. La nueva planta reforzará también la capacidad industrial de Cataluña en la red de instalaciones que Grifols tiene en el mundo.
Al acto de colocación de la primera piedra de la nueva planta en Lliçà han asistido el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el ministro de Industria, Jordi Hereu, y la consejera de Investigación de la Generalitat, Núria Montserrat. Estas nuevas instalaciones, que no quedan lejos de la sede central de la compañía en Sant Cugat del Vallès, se unirán también al complejo que Grifols tiene en Parets del Vallès, con lo que se creará un hub biotecnológico de 25 hectáreas que contará con más de 3.700 empleados, 400 de los cuales de nueva creación. “Esta nueva planta nos permitirá ampliar nuestra capacidad de producción de medicamentos derivados del plasma en Europa y contribuir a reforzar la autonomía estratégica y la autosuficiencia del continente”, expresa Raimon Grifols, vicepresidente de la compañía, en el comunicado.
Grifols, con una plantilla de más de 25.000 personas en 30 países y regiones, cuenta con más de de 400 centros de donación de sangre en Norteamérica, Europa, África y Oriente Medio, y China, y a partir de la recolección fabrica, en 15 centros de producción en todo el mundo (dos de ellos en España, al que se sumará el de Lliçà) hemoderivados como el plasma, clave en la industria médica y farmacéutica en seis áreas terapéuticas: inmunología, neurología, neumología, hematología, hepatología y cuidados intensivos. Los medicamentos de Grifols, derivados de la medicina transfusional y el plasma, se venden a 110 países.
El nuevo centro contará con una planta de fraccionamiento de plasma, operaciones logísticas, un laboratorio de análisis y almacenes, detalla la compañía. También en Lliçà habrá un espacio para Grifols Engineering, centrada en el diseño y desarrollo de maquinaria e instalaciones de fabricación.
El proyecto de Lliçà ha sido designado como estratégico por la Generalitat de Cataluña, lo que acelera los plazos y los trámites. La compañía destaca que la planta se concibe como un referente para la sostenibilidad, con el 100% del consumo hecho a partir de energía renovable, entre otros aspectos.
En España, Grifols cuenta actualmente con más de 4.700 empleados y genera más de 16.000 puestos de trabajo indirectos, con una contribución estimada de más de 1.500 millones de euros a la economía española. En el primer trimestre de este año, Grifols registró unos ingresos de 1.700 millones de euros y un beneficio neto de 73 milloens de euros, un 21,9% más.