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La banca se conjura ante la irrupción de los neobancos y la eclosión de la inteligencia artifcial

El BBVA destaca su fuerte crecimiento en pymes desde 2020

El CEO de Santander España, Ignacio Juliá.Pedro Puente Hoyos (EFE)

El mercado bancario se calienta. Tras meses de guerra en hipotecas y con eventuales subidas de tipos en el visor, la lucha por el cliente bancario se recrudece. Los bancos tradicionales, como el Santander, el BBVA o el CaixaBank, se miden el cobre en un momento de expansión para el sector. El último en pronunciarse ha sido el consejero delegado del Santander en España, Ignacio Juliá, quien ha presumido del crecimiento de la enseña en el país que pilota, así como lo fundamenta en la revolución que ha impuesto en la entidad en los casi dos años que lleva en el cargo.

En su intervención en un foro bancario organizado por IESE y FTI Consulting, Juliá ha puesto el foco en la transformación que ha impuesto en la entidad, con el objetivo de tener una visión más de cliente y evolucionar de ser “un banco de producto y de red” para pasar a ser “un banco de relación con potencia de red”. Y en cómo esto ya se refleja en las cifras de la entidad. Ha afirmado que es la enseña líder en banca privada en nps (un índice que mide la satisfación del cliente) y que en banca de particulares ha recortado al líder nueve puntos en esa magnitud en un año.

Conviene reseñar, en este aspecto, que el año pasado el Santander robó a CaixaBank buena parte de su equipo de banca privada, incluido a su responsable, Víctor Allende. Además, el negocio en España es uno de los motores del Santander en sus cuentas. Por ejemplo, en el primer trimestre, incrementó las ganancias en el país en un 12%.

“Nos hemos transformado para tener una visión más de cliente”, ha defendido, para apuntar cuál es la clave del crecimiento del banco: “Adaptarnos a las necesidades de los clientes y no al contrario”, así como la apuesta decidida por la digitalización. “Las ventas a través de canales digitales están explotando. En los productos mas difíciles hemos subido un 45%“, ha explicado.

Todo ello impone una reorganización interna en la entidad. “Hemos hecho bastante revolución”, ha asegurado, poniendo como ejemplo una distinción de los trabajadores “más por grupos”, lo que supuso mover a 2.400 empleados. Esta reorganización fue reevaluada recientemente por el consejo de administración y su conclusión fue que han multiplicado por cuatro la rapidez con la que ponen innovaciones en el mercado, como sucede con todo lo que trabajan vinculado a la inteligencia artificial.

El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar. había respondido de alguna manera al envite de forma anticipada, dado que intervino en este mismo foro un día antes. Puso el acento en la necesidad de crecer de las entidades, que, según recalcó, es su “prioridad absoluta”. “Si no creces es difícil pensar que tienes mejores servicios y productos”, ponderó. Su respuesta, en realidad, llegaba después de que interviniesen los dos mayores competidores de los bancos tradicionales, la de Ignacio Zunzunegui, de Revolut, y de Antón Díaz Tubet, de N26.

Por el lado del tercer gran actor en el campo de batalla financiera, el BBVA, su responsable en España, Peio Belausteguigoitia, ha intervenido en este evento después de Juliá en la mañana de este jueves. El banquero se ha referido también a la ofensiva de las nuevas entidades online. Frente a ello, ha resaltado la propuesta de valor del BBVA, basada en la omnicanalidad, así como ha puesto el acento en el hecho de que estos nuevos bancos no están presentes en segmentos como el pasivo y lo tienen más difícil en negocios como la banca privada.

En este sentido, también ha reivindicado la importancia de la escala, el principal argumento que el banco esgrimió para defender la opa hostil que el banco lanzó en primavera de 2024 sobre el Sabadell y que acabó sin éxito a finales del año pasado. En este sentido, ha esgrimido la necesidad de incrementar los costes fijos en tecnología, lo que resulta más rentable para servir a una base de clientes mayor, así como ha destacado el papel del tamaño global. “Los bancos locales hacen propuestas de valor relevantes, pero cada vez les será más difícil por los costes de tecnología, que serán cada vez mayores”, ha asegurado.

En concreto, Belausteguigoitia ha incidido en el crecimiento del BBVA en pymes, un área donde el Sabadell es especialmente fuerte. A este respecto, ha explicado que la entidad ha acelerado la inversiones en digitalización de este segmento de negocio, tal y como hizo en los años anteriores con la banca de particulares. Como ejemplo, ha señalado que, entre diciembre de 2020 y marzo de 2026, el balance de crédito a pymes de BBVA ha crecido un 30%, hasta superar los 75.000 millones.

“Hemos trasladado el modelo de omnicanalidad al mundo empresarial con 300 personas, con trabajo transaccional remoto con clientes y hemos puesto mucho foco en invertir en canales digitales”, ha expuesto.

Por su parte, la consejera delegada de Bankinter, Gloria Ortiz, también se ha referido en su intervención a la competencia creciente de los neobancos. En su opinión, tienen que aprender en cuanto a experiencia de usuario, pero también ha apuntado que en su caso compiten gracias a la interacción entre el talento y la tecnología. A eso se le suma la aportación de valor, que, según ha defendido, los bancos deberían pensar en “ponerla en precio”, así como la confianza que genera entre los clientes la certeza de tratarse de un banco que ya ha navegado con éxito por diversas crisis.

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