Tubacex aspira a que su negocio nuclear aporte hasta 250 millones en dos años
La siderúrgica participa a través de EDF en la construcción de la mayor planta de Reino Unido

Tubacex continúa con la diversificación de su negocio original, centrado en la producción de tubos sin soldadura para los pozos de extracción de gas y de petróleo. El grupo ha extendido sus operaciones a los sectores aeroespacial, de automoción y nuclear. Esta fuente de generación ha cobrado fuerza en Europa como un elemento de soberanía energética, que de paso reduce la dependencia del suministro de materias primas de países de fuera de la UE.
La actual situación geopolítica ha disparado las importaciones de Gas Natural Licuado (GNL) de Estados Unidos, sobre todo desde la invasión de Ucrania por Rusia y el veto a la compra de petróleo procedente del país que preside Vladimir Putin.
Con este escenario, Tubacex, que esta semana celebra su junta de accionistas, quiere aprovechar las oportunidades de negocio que ofrece el ámbito nuclear. Aspira a ingresar hasta 250 millones en los dos próximos años por esta vía de generación (el 34,75% de sus ventas en 2025).
Son proyectos a largo plazo con los que captaría un negocio recurrente durante muchos años. Para conseguirlo, la siderúrgica de Laudio/Llodio (Álava) se ha consolidado como proveedor de referencia de multinacionales como EDF y Westinghouse.
Además, Tubacex puja por contratos de suministro de equipos a las plantas SMR, que son pequeños reactores nucleares, de hasta 300 MW de capacidad. Estados Unidos quiere impulsar la construcción de este modelo de instalaciones para cubrir la demanda de los macro centros de datos que se instalarán en el país y que son intensivos en el consumo de energía.
El negocio de mantenimiento asociado a estos pedidos también es muy relevante, tanto en volumen de ingresos como en margen de beneficios. Un servicio a aplicar tanto a las nuevas instalaciones como a la extensión de la vida útil de las que están en operación.
De las 25 fábricas de Tubacex repartidas por más de treinta países, tres de ellas han logrado la certificación ISO 19443 que les permite la producción y venta de componentes para centrales nucleares.
En esta línea, el grupo vasco participa, a través de EDF, en la construcción de la que será la mayor central nuclear del Reino Unido. Denominada Hinkley Point y con ubicación en la localidad inglesa de Somerset, es la primera que se edifica en las islas en los últimos 20 años. Supone una inversión de unos 13.000 millones de libras esterlinas (equivalente a más de 15.000 millones de euros). Podrá producir hasta 3.200 MW al año.
Los analistas estiman que la generación nuclear es una opción “baja en emisiones, estable y clave para garantizar la seguridad de suministro”. Una opción para afrontar con éxito la descarbonización de la economía mundial, en su opinión.
Francia lleva años apostando por la producción nuclear. Desplegará una red de seis nuevos reactores EPR2 (con capacidad unitaria de 1.600 MW), un programa con un presupuesto de 73.000 millones en el que Tubacex quiere participar.
No es el único actor de referencia en este sector. La multinacional Westinghouse tiene sus propios planes nucleares para Polonia y Bulgaria. Y corporaciones como GE, TerraPower y X-Energy cuentan con miles de ingenieros investigando para conseguir el mejor modelo de reactor SMR. En Alemania, el Partido Verde ha dado un giro a su política pacifista y ahora se muestra a favor del sector nuclear como elemento disuasorio, ante la retirada de soldados de EE UU de sus bases en el país germano.
La filial Tubacex Tubos Inoxidables (TTI) ha sido la que ha recibido la tercera certificación ISO 19443 del grupo, otorgada por la agencia DNV, uno de las principales del mundo en la expedición de homologaciones de calidad a la industria. Ainhoa Salaverria, directora de DNV, entregó recientemente la certificación a Celestino Danis, director corporativo comercial y de operaciones de Tubacex.
Danis ha manifestado que este hecho “supone un hito estratégico” en los 63 años de trayectoria de la siderúrgica alavesa. Ha añadido que “refuerza nuestro compromiso con los más altos estándares de calidad y seguridad en un sector tan exigente como el nuclear. Lo que consolida nuestra capacidad para seguir acompañando a los clientes en proyectos críticos a nivel global”.
Dividendo de 0,5 euros brutos
Pendiente de su aprobación, Tubacex propondrá en la junta de este jueves un dividendo de 0,5 euros brutos por acción con cargo a los resultados de 2025, cuyo abono pudiera producirse el próximo julio. El beneficio de la sociedad individual fue de 56,83 millones, aunque el consolidado registró una pérdida de 31,27 millones por el deterioro del valor de activos. Un ajuste contable que no implicó la salida de caja y que por tanto permite la citada retribución.
Por primera vez, Tubacex ofrecerá la opción de cobrar el dividendo en metálico o con nuevas acciones. Un modelo de pago flexible que implicará la puesta en marcha de una ampliación de capital liberada y reservada a los actuales accionistas. Sin prima de emisión y por un importe de más de 6 millones de euros. En paralelo, la siderúrgica procederá a una reducción de capital en la misma cuantía, con amortización posterior de los títulos para que no se diluya la inversión de los accionistas.