La fusión de Tesla y SpaceX recobra fuerza con el avance de la OPV de la empresa espacial
La nueva compañía tendría una capitalización de 3,5 billones y operaría en la actividad espaciales, conectividad satelital, IA, chips, fabricación de robots y producción de coches


La posible futura fusión de SpaceX y Tesla vuelve al debate en los mercados financieros. El principal accionista de ambas compañías, Elon Musk, está considerando una integración de ambas tras la esperada salida a Bolsa de SpaceX, prevista para el 12 de junio, que puede ser la mayor de la historia, según la cadena CNBC.
La operación generaría una empresa con una valoración cercana a los 3,5 billones de dólares, al considerar la actual capitalización bursátil de 1,6 billones de Tesla y el valor de entre 1,8 y dos billones que puede alcanzar SpaceX en su salida a cotización. En los mercados ya hay quien habla de una fusión el año que viene.
La nueva empresa, que tendría 30.221 Bitcoins y 61.000 millones de dólares en liquidez, incluiría actividades y negocios como el lanzamiento de vehículos espaciales, las comunicaciones vía satélite, los robots humanoides, los vehículos autónomos, la producción de baterías y chips, el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), la instalación de sistemas de energía solar y almacenamiento de energía, el establecimiento de centros de datos en el espacio, y la fabricación de camiones, entre otros.
Según la CNBC, Musk ha analizado con sus colaboradores sobre la posibilidad de fusionarlas. Un empleado actual de Tesla declaró a CNBC que muchos trabajadores de la compañía de vehículos eléctricos esperaban desde hace tiempo que esta transacción se concretara y que el tema se discute abiertamente internamente. Otra persona cercana a la empresa afirmó que los desafíos comunes relacionados con las limitaciones de energía y procesamiento han propiciado colaboraciones frecuentes.
Ambas compañías comparten consejeros, entre los que destaca el propio Musk, además del inversor de capital riesgo Ira Ehrenpreis, fundador de DBL Partners. Su hermano Kimbal es actualmente miembro del consejo de Tesla y anteriormente fue consejero de SpaceX. A su vez, Antonio Gracias y Steve Jurvetson, miembros del consejo de SpaceX, también formaron parte con anterioridad del consejo de Tesla. Charles Kuehmann, que tiene un papel clave en los diseños, es vicepresidente de ingeniería de materiales de Tesla y SpaceX, empresa a la que se incorporó procedente de Apple hace una década.
De igual forma, Tesla y SpaceX comparten distintas actividades. De hecho, en su folleto de OPV (Oferta Pública de Venta) registrado la semana pasada, la empresa de satélites incluye un capítulo sobre las relaciones con el fabricante de automóviles eléctricos, bautizado como “Colaboración con Tesla”.
Entre otros puntos, destaca que Tesla invirtió 2.000 millones de dólares a principios de este año en la ronda Series E de xAI, la empresa de IA promovida por Musk, que pasó a integrarse en SpaceX en el mes de febrero, dentro de la reorganización emprendida por el magnate en su imperio empresarial.
Además, SpaceX declara en su folleto informativo que adquirió sistemas de almacenamiento de energía de baterías Megapack de Tesla por valor de 697 millones de dólares entre 2024 y 2025 para alimentar los centros de datos propiedad de xAI. SpaceX también anunció que invirtió 131 millones de dólares en Cybertrucks de Tesla en 2025, adquiridos al precio de venta sugerido por el fabricante.
Entre las transacciones previas entre ambas compañías se incluyen la venta de equipos solares y autopartes a SpaceX por parte de Tesla, el uso de aviones privados de SpaceX por parte del fabricante de vehículos y la colaboración de Tesla con SpaceX para el desarrollo de una aleación especial para su Cybertruck.
Musk ha impulsado también un proyecto conjunto para el desarrollo y producción de chips para Tesla y SpaceX, bautizado como Terafab, destinado a aliviar la posible escasez futura de chips y optimizar el rendimiento computacional. La firma espera que Terafab sea la mayor planta de fabricación de chips del mundo. “Nos hemos asociado para construir Terafab con el fin de impulsar el crecimiento de dos tipos de chips: un tipo optimizado para la computación perimetral terrestre y la inferencia, que se utilizará principalmente en los robots y vehículos Optimus de Tesla, y otro tipo optimizado para el entorno espacial, que se utilizará en nuestra infraestructura informática orbital”, dice SpaceX en su proyecto.
Otra de las áreas de colaboración previstas es el proyecto de IA Macrohard, destinado a la ejecución tanto en procesadores de última generación como en procesadores Tesla de próxima generación, rentables y eficientes en costes, “una ventaja crucial de nuestra integración vertical”.
Entre los beneficiados de la fusión estaría el propio Musk, que vería más cercanos los objetivos para acceder a las remuneraciones multimillonarias de ambas empresas. En el caso de Tesla, que aprobó una retribución cercana al billón de dólares para el magnate a finales de 2025, uno de los hitos es que la empresa alcance una capitalización bursátil de 7,5 billones de dólares, que la situarían como la mayor empresa el mundo, por delante de Nvidia, que actualmente capitaliza 5,3 billones. No lo tendría tan fácil en SpaceX, donde ha incluido hitos para acceder a su remuneración, como la construcción de una ciudad en Marte, con un millón de habitantes, o la explotación minera en asteroides.
Lo cierto es que las cuentas de ambas empresas son muy diferentes. En 2025, SpaceX registró unos ingresos consolidados de 18.674 millones de dólares con unas pérdidas operativas de 2.589 millones, mientras que Tesla alcanzó unos ingresos de 94.827 millones, con unos beneficios de casi 3.800 millones.
También debería convencer al resto de accionistas de Tesla, especialmente porque la empresa absorbería las múltiples pérdidas que está registrando SpaceX en el ámbito de la IA, derivadas de la citada integración de xAI. El negocio de IA de la compañía de Musk acumula unos números rojos operativos de 11.889 millones de dólares en los últimos tres años.
La posible operación debería animar a Tesla en Bolsa, tras el aletargamiento que han vivido en la primera parte del año, en medio de una subida histórica de los valores tecnológicos, especialmente los vinculados a la IA. Sus acciones subieron ayer un 1,78% y en la preapertura de este miércoles avanzan cerca de un 1,5%.