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Repsol garantiza el suministro de queroseno gracias a los 1.500 millones invertidos desde marzo y un excedente del 25%

En una junta marcada por la crisis de Ormuz, el presidente, Antonio Brufau, dice que el reconocimiento por su modelo de refino “llega tarde, pero bienvenido sea”

El presidente de Repsol, Antonio Brufau (a la derecha) y el consejero delegado, Josu Jon Imaz,durante la junta general de accionistas de Repsol.ZIPI ARAGON (EFE)

En su discurso en la junta general de accionistas, el presidente de Repol, Antonio Brufau, ha sacado pecho al asegurar: “Somos una compañía de hidrocarburos; de hidrocarburos, de electricidad y de renovables”. Brufau criticó “las incoherencias de las políticas europeas” y pidió sentido común y que se acepte “que todas las energías son necesarias”, no solo la eléctrica renovable, sino los combustibles renovables. Solo así, subrayó, se conseguirá que Europa recupere “la relevancia que tuvo en el pasado” y pidió “relanzar los lazos transatlánticos”.

En una intervención marcada por la crisis energética derivada del conflicto de Oriente Próximo y el bloqueo del Estrecho de Ormuz, el presidente de Repsol, señaló que “España está mejor que el resto de Europa” por su modelo de renovables, sus infraestructuras de gas natural y su sistema de refino, “gracias a Repsol”, que dan mayor seguridad. En este último caso recordó la inversión (“privada”) de 15.000 millones de euros que la compañía ha abordado en los últimos años, lo que “permite producir queroseno, vital para la economía y el turismo”.

Según Brufau, ahora hay voces que se congratulan de ello, “un reconocimiento que llega tarde, pero bienvenido sea”. Frente a la estrategia a contracorriente de Repsol, en Europa se han cerrado 35 refinerías, se ha prohibido la exploración de hidrocarburos, el coste del CO2 no es competitivo y la fiscalidad es excesiva, ha criticado Brufau.

Preguntado por una accionista sobre el riesgo para el suministro de queroseno en España, el consejero delegado del grupo, Josu Jon Imaz, ha respondido que gracias a la inversión de 1.500 millones de euros que ha realizado la compañía desde el pasado 1 de marzo, están “preparados para suministrar todo lo que necesiten” los clientes, pues cuentan con “un excedente de entre el 20% y el 25%” frente “a un cierto déficit” en el inicio del conflicto. Estas inversiones se han destinado a inventarios, logística y procesos de producción. Todo ello les permite estar “mejor preparados y tener el queroseno que necesita la economía española este verano y a lo largo de todo el año”.

Según Imaz, Repsol puede duplicar la oferta, “por ejemplo, para un avión Glasgow-Málaga, que puede tener producto en Málaga, pero no en Glasgow”. Y añadió: “¿Estamos protegidos? No, pero hemos hecho un esfuerzo, hemos hecho los deberes". Con más de 100 millones de turistas al año, el consumo de queroseno es muy superior a la producción: 160.000 barriles/día frente a 120.000 barriles/día.

El presidente y el CEO de Repsol subrayaron que la falta de suministro por la crisis de Ormuz es algo inédito, tanto en volúmenes (entre 11 y 12 millones de barriles al día) como en el porcentaje mundial (11%) y no había ocurrido ni durante la crisis del petróleo de 1973. Europa es deficitaria, solo Francia importa más que lo que producen las cinco refinerías de Repsol. Imaz aludió a la complejidad de la situación, al asegurar que incluso si se recuperase ya el flujo por Ormuz, el suministro no se normalizaría en Europa hasta dentro de dos o tres meses.

En respuesta a una pregunta de un accionista, y a la vista de la situación de Irán, Libia o Venezuela, Imaz no descartó una revisión del plan estratégico aprobado este año. Respecto a la deuda de Venezuela con el grupo, tras el secuestro de Nicolás Maduro y la intervención de Estados Unidos en el país, el ejecutivo de Repsol reconoció que el cargamento que ha traído a España desde el país latinoamericano, y otros en marcha, sirven “para pagar las facturas” de lo que se produce, pero no la deuda. “No es el momento de cobrar la deuda pasada, que está ahí”, dijo en alusión a que no renuncian a su cobro. “En Venezuela, se ha abierto un tiempo nuevo mejor, para tener un futuro social y económico mejor”, opinó Imaz.

En su intervención, Brufau reiteró que “en Europa no hemos sido capaces de recuperar la competitividad y garantizar el suministro, era mejor comprar el gas barato a Rusia, pero con la invasión de Ucrania hubo que cambiar la estrategia”. Ahora, en su opinión, “hemos delegado el coste de nuestra seguridad en estados Unidos”. En este sentido, fue muy crítico con las políticas de descarbonización" y mostró una serie de datos: El peso económico e industrial de Europa en el mundo ha pasado del 22% al 17,5% entre 2020 y 2024; las emisiones han aumentado, especialmente en China (un 29,20%); Europa (un 5,95%) y Estados Unidos (el 11,11%).

La economía, según Brufau, sigue “anclada” en los combustibles fósiles: la demanda de petróleo ha aumentado un 30%; el del gas, un 50% y el carbón, un 80%, pues dos tercios del consumo está en países en vías de desarrollo. En tanto, la electricidad apenas ha pasado del 21% a 22%. Y reivindicó “las moléculas de gas y petróleo” porque forman parte “de nuestra vida cotidiana”. La solución está “en desacoplar el crecimiento económico al energéticos”, con una mayor eficiencia, energías y combustibles renovables y captura de carbono.

El dividendo sube un 7,8%

La junta de Repsol ha aprobado las cuentas del año pasado, que se saldaron con un beneficio neto ajustado de 2.568 millones de euros, y un dividendo de 0,551 euros brutos por acción con cargo a los resultados del año pasado, que se pagará el próximo 8 de julio. Este pago, sumado a lo ya abonado en enero, 0,50 euros, supone una retribución total de 1,051 euros por acción, con un aumento del 7,8% respecto a 2025. Asimismo, los accionistas han dado el visto bueno al reparto de otros 0,53 euros por acción con cargo a reservas libres, que se pagará en enero de 2027. La junta también ha respaldado una reducción de capital mediante la compra del equivalente a 350 millones de euros y delega en el consejo la facultad de ejecutar reducciones de capital adicionales por el 10% del capital social.

Entre 2026 y 2028 Repsol destinará entre el 30% y el 40% del flujo de caja de las operaciones a retribuir a sus accionistas, incluyendo dividendos y recompra de acciones. “Como resultado de las reducciones de capital asociadas a estas recompras, el dividendo por acción aumentará entre un 6% y un 9% anual hasta 2028″, explicó Imaz.

En el repaso del negocio, el CEO de Repsol señaló que cuenta ya con una cartera de renovables 6.000 MW, más del 40% eólica y fotovoltaica en España. En comercialización, la compañía ha sumado 500.000 nuevos clientes eléctricos el último año, hasta 3,5 millones, lo que la sitúa en el cuarto operador del sector.

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