El precio de los hoteles repunta un 4% y anticipa el verano más caro de la historia
El coste de una habitación doble escaló hasta los 143 euros por noche entre enero y marzo, nuevo máximo histórico de la serie que analizan trimestralmente Cushman & Wakefield y STR


El estallido de la guerra de Irán a finales de febrero y el incremento exponencial del precio de la energía, con el barril de petróleo superando con holgura los 100 dólares, ya se está trasladando a las tarifas que cobran los hoteles a sus clientes. Entre enero y marzo (pese a que la guerra arrancó el 28 de febrero), el precio medio de una habitación de hotel subió un 4% hasta los 143 euros, lo que supone el nivel más alto de la serie histórica para ese período que miden las consultoras Cushman & Wakefield y STR y lo que anticipa el verano más caro de la historia. “Los datos demuestran una evolución excelente en el primer trimestre a pesar de la situación internacional. Pese a ser el período más bajo de ocupación, hay ocho destinos, como Canarias, Zaragoza, Malaga, Sevilla, Madrid, Valencia, Alicante y Barcelona por encima del 70%”, recalcó Albert Grau, socio y codirector de Cushman & Wakefield en España.
No solo el precio repunta con fuerza. También lo hacen los ingresos por habitación disponible (revpar, por sus siglas en inglés), el principal indicador de rentabilidad de la industria hotelera, que crecieron un 3,8% hasta los 95,19 euros, según la encuesta que analiza datos de 1.425 hoteles con una capacidad alojativa de 184.000 habitaciones.
Frente a aquellos que critican el negocio que están haciendo los empresarios hoteleros con el ciclo alcista de cuatro años que encadena el turismo, estos se defienden argumentando que han realizado multimillonarias inversiones en las reformas de sus hoteles y que las tarifas que cobran en la actualidad están más alineadas con la mejora de categoría experimentada por el inmueble. Entre las empresas cuya rentabilidad despunta, Grau destacó el nivel alcanzado por tres destinos (Canarias, Madrid y Barcelona), donde el citado indicador supera los 100 euros por noche.
Esa buena evolución de los hoteles anticipa un verano histórico, tanto en llegada de viajeros como en rentabilidad y, eventualmente, en los precios que tendrán que pagar los clientes por viajar. “España tiene unos fundamentales muy robustos y se ha convertido en un destino refugio frente a otros enclaves del Mediterráneo. Si no surgen problemas de conectividad aérea, estamos ante un verano muy prometedor con previsiones muy positivas”, señaló Grau.
Exceltur calculó recientemente que el trasvase de viajeros desde Túnez, Egipto o Turquía inyectaría 4.200 millones de euros al turismo a lo largo de este año. El único nubarrón en las previsiones para verano apunta al incremento del precio de la energía, que puede llegar a suponer el 30% de los costes operativos de un hotel, lo que mermará los márgenes de muchos establecimientos.
La resiliencia de la actividad turística, con precios, ocupación y rentabilidad al alza pese a la incertidumbre internacional, ha disparado el apetito inversor por seguir comprando activos hoteleros en España, tras cerrar el pasado año con 4.200 millones de euros. “Entre enero y marzo han llegado 1.000 millones, lo que supone prácticamente el doble de los 590 millones del mismo período de 2025. No solo ha habido más operaciones, sino también se ha producido una apreciación del 28% del precio medio por habitación adquirida desde los 170.000 a los 221.000 euros”, apuntó Bruno Hallé, socio y codirector de Cushman & Wakefield en España. El 54% de los activos adquiridos en el primer trimestre de 2026 fueron hoteles de lujo.