Digi rechaza las acusaciones de aplicar precios predatorios ante la CNMC
La operadora rumana atribuye sus bajas tarifas a la integración vertical y la reducción de costes tras registrar un récord de portabilidades


Digi Communications España ha rechazado formalmente las acusaciones de precios predatorios que ha denunciado la Asociación Nacional de Operadores Locales de Telecomunicaciones (Acutelan) ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). La compañía de origen rumano atribuye su política comercial de bajos precios a una estructura de costes eficiente basada en la integración vertical y el uso de personal propio, negando que sus tarifas de fibra óptica se sitúen por debajo de los costes de producción para expulsar a competidores.
La denuncia de Acutelan sostiene que las ofertas de Digi, especialmente en sus segmentos de fibra de 500 Mbps y 750 Mbps bajo la red “Smart”, resultan económicamente no replicables para un operador igualmente eficiente. Según la patronal de operadores locales, esta estrategia de precios podría comprometer la viabilidad de las empresas que operan en zonas rurales. La CNMC ha confirmado la recepción de la documentación y se encuentra actualmente en una fase de análisis previo para determinar si procede la apertura de un expediente sancionador.
Portavoces de Digi indicaron este jueves que la sostenibilidad de su modelo de negocio se apoya en una gestión directa de las infraestructuras que reduce la dependencia de redes de terceros. La empresa señaló que sus precios de 10 y 15 euros mensuales por servicios de fibra se aplican exclusivamente en zonas donde cuentan con red propia desplegada. Según datos de la compañía, el coste de despliegue de sus redes de fibra óptica es inferior a la mitad del coste histórico registrado por sus principales competidores en el mercado español.
La expansión de la operadora ha generado una respuesta conjunta de los principales actores del sector. Digi se enfrenta actualmente a la competencia tanto de los grandes grupos consolidados —Telefónica (Movistar), MasOrange y Vodafone— como de los operadores locales y regionales. El foco del conflicto reside en el ritmo de captación de clientes de la firma rumana, que se ha consolidado como el operador con mayor crecimiento comercial en el país, impulsado principalmente por el mecanismo de portabilidad, que permite cambiar de compañía conservando el número.
En el primer trimestre de 2026, Digi sumó un total de 492.000 portabilidades, lo que representa un incremento del 22% respecto al mismo periodo del año anterior y un récord histórico. Solo durante el mes de marzo, la compañía procesó más de 174.000 cambios de operador, de los cuales 147.000 correspondieron a líneas móviles y 27.000 a servicios de telefonía fija. Con estos resultados, la empresa acumula diecinueve meses consecutivos superando los 100.000 cambios de línea mensuales, según sus informes operativos.
La operadora vincula esta capacidad de crecimiento a una inversión constante que ha superado los 1.000 millones de euros en España durante los últimos tres años. Solo en el ejercicio de 2025, la inversión alcanzó los 468 millones de euros, destinada a la expansión de su red de fibra “Smart” —que ya alcanza los 13,7 millones de hogares— y al desarrollo de su propia infraestructura de red móvil iniciada en el segundo semestre del año pasado.
A diferencia del modelo de subcontratación predominante en el sector, Digi mantiene una plantilla de más de 11.000 empleados contratados directamente. La dirección de la empresa sostiene que este modelo de empleo propio facilita el control de la calidad y de los costes operativos. Al cierre de 2025, la operadora reportó una base de 10,8 millones de clientes en España, distribuidos en 7,26 millones de usuarios de telefonía móvil, 2,58 millones de fibra, 815.000 de telefonía fija y 172.000 de televisión.