Cellnex disparó sus pérdidas netas hasta los 361 millones en 2025 pero creció en el negocio ordinario
La torrera se alía con Telefónica para instalar una red de baterías anti apagones en todo el país


La compañía de infraestructuras de telecomunicaciones Cellnex cerró 2025 con unos números rojos de 361 millones de euros, cifra que representa un incremento sustancial frente a las pérdidas de 28 millones registradas el año anterior, multiplicando por trece el resultado negativo debido a diversos factores extraordinarios y contables, según la información remitida este viernes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
A pesar de la magnitud de estas pérdidas netas atribuidas, el grupo subraya que el balance refleja el impacto puntual de su ambicioso plan de reorganización en España y diversos deterioros de valor. El beneficio operativo se situó en 476 millones de euros, una cifra que más que duplica los 197 millones obtenidos en 2024, con crecimiento en la rentabilidad de sus actividades principales.
La cifra de negocio de Cellnex, el principal operador europeo de infraestructuras de telecomunicaciones, experimentó un crecimiento orgánico robusto —excluyendo el efecto de las divisas y los cambios de perímetro—, gracias al dinamismo de la demanda en sus mercados clave y a la indexación de sus contratos a la inflación. No obstante, los ingresos totales reportados alcanzaron los 4.418 millones de euros, lo que supone un retroceso del 1,5% respecto al año anterior, debido principalmente al impacto de las desinversiones estratégicas de activos realizadas durante el periodo para fortalecer su balance.
Este dinamismo ha estado liderado por el segmento de las torres de comunicaciones, núcleo central de la actividad del grupo, que generó 3.225 millones de euros tras experimentar un crecimiento orgánico del 5,5%. Otras áreas de negocio también mostraron una evolución positiva: los servicios de DAS (sistemas de antenas distribuidas) y small cells aportaron 272 millones, mientras que la división de radiodifusión ingresó 264 millones. Destaca especialmente el comportamiento del área de fibra, conectividad y servicios de alojamiento, que escaló un 16,1% hasta los 234 millones de euros, impulsada por proyectos estratégicos como el despliegue de Nexloop en Francia.
Desde la perspectiva de la rentabilidad operativa, el resultado bruto de explotación (ebitda) ajustado se elevó un 2,1%, alcanzando los 3.317 millones de euros. El crecimiento del ebitda tras arrendamientos (ebitdal) avanzó un 4,1% hasta los 2.484 millones de euros. Esta mejora ha permitido elevar el margen operativo hasta el 62,2%, superando el 60,6% del año anterior, un hito que la empresa atribuye al éxito de las medidas de eficiencia desplegadas en todos sus mercados europeos.
En palabras de su consejero delegado, Marco Patuano, el ejercicio 2025 marca una transformación hacia la mejora estructural del flujo de caja libre, confirmando la solidez de un modelo de crecimiento basado en la optimización de activos y la disciplina financiera.
Plan antiapagones
Por otra parte, Telefónica y Cellnex han alcanzado un acuerdo para dotar de elementos de resiliencia energética (baterías eléctricas o generadores) a más de 2.000 emplazamientos radioeléctricos (torres y azoteas en los edificios) de los que el grupo de torres tiene alquilados a la operadora de telecomunicaciones, según consta en la presentación que ha hecho Cellnex con motivo de sus resultados anuales.
El acuerdo es el primer movimiento que se produce en el mercado a raíz de la decisión del Gobierno de obligar a las operadoras a proporcionar un respaldo energético a las torres de telefonía móvil para prevenir que las telecomunicaciones móviles se caigan en el caso de un apagón parcial o total como el que ocurrió el pasado año. A consecuencia del apagón del 28 de abril de 2025, las redes móviles dejaron de funcionar muy rápidamente en la mayoría de los casos. Eso provocó la irritación del Gobierno, especialmente del ministerio responsable del sector, el de Transformación Digital.
Esa irritación, junto con la poca predisposición de los operadores a comprometer de antemano inversiones en baterías y generadores —aunque Telefónica ya había puesto en marcha un plan propio—, agravó el enfado del ministerio, que finalmente cristalizó en una propuesta que los operadores consideran muy agresiva, ya que estiman que puede suponer costes de más de cien millones de euros para cada una de las tres telecos.
Bajo estos requisitos muy agresivos, el pasado diciembre, el Ministerio para la Transformación Digital que lidera Óscar López, publicó un borrador de real decreto de Resiliencia de las Redes, en el que se establecía la obligación de que, en caso de apagón, el 85% de la población debería estar cubierto por torres y antenas que tuvieran autonomía mínima de funcionamiento —con baterías o generadores— de cuatro horas. También establece otras dos categorías más críticas, las infraestructuras de “primer nivel” que deben durar 24 horas y las de segundo nivel con aguante operativo de 12 horas. Ahora, los tres grandes operadores (Telefónica, MasOrange y Vodafone), han enviado sus aportaciones a la consulta pública que estableció el Gobierno antes de aprobar definitivamente el real decreto.
Y en esas contribuciones, los operadores apuestan por reducir significativamente la huella de torres que deba aguantar esas 4 horas, rebajando el requisito de población del 85% al 70%. Fuentes del sector señalan que esa rebaja se podría traducir en un ahorro importante de la inversión (capex) necesaria en baterías y generadores para garantizar esas cuatro horas, que podría suponer un ahorro muy importante de los costes, estimado entre el 25% y el 50% del total.
Deuda y liquidez
En cuanto a la salud financiera del grupo, la deuda neta se situó en 20.818 millones de euros al cierre de diciembre, una cifra ligeramente superior a los 20.765 millones del año anterior, pero acompañada de una mejora en el ratio de apalancamiento sobre Ebitda, que descendió de 6,39 a 6,28 veces.
La posición de liquidez de Cellnex se mantiene robusta, con 4.900 millones de euros disponibles entre caja y líneas de crédito no dispuestas. Esta estabilidad ha permitido a la compañía cumplir con sus compromisos de remuneración al accionista, completando un programa de recompra de acciones por 1.000 millones de euros y activando en enero de 2026 el pago de un dividendo anual de 500 millones.
De cara al futuro inmediato, Cellnex ha reafirmado su hoja de ruta y sus previsiones para 2027, ajustadas a los cambios en el perímetro de la empresa. Para el ejercicio 2026, la compañía proyecta unos ingresos de entre 4.075 y 4.175 millones de euros, con un flujo de caja libre que podría situarse entre los 600 y 700 millones de euros. Estas guías confirman la apuesta del operador por consolidar su liderazgo en Europa mientras transita hacia una fase de mayor generación de valor para sus inversores, apoyada en la estabilidad de su cartera de clientes y la eficiencia de su red de infraestructuras.