Torres ganó un 14,75% más en el BBVA en 2025 pese al fracaso de la opa al Sabadell
El banco propondrá una nueva política de retribuciones a la junta que supondría nuevas alzas en el salario del presidente


El presidente del BBVA, Carlos Torres, cobró en 2025 un total de 9,1 millones de euros por estar al frente del segundo banco español, un 14,75% más que en el año anterior. Y esto, pese a que en ese ejercicio tuvo lugar un gran tropiezo: el fracaso en la opa sobre el Banco Sabadell, que lideró el ejecutivo del banco de origen vasco durante 17 meses. Además de este extra por lo que ya pasó, la entidad prevé someter a la votación de su junta de accionistas una nueva política de retribución de su consejo, incluido el presidente, que supondrá incrementos tanto en los emolumentos fijos como en los variables.
Torres, de acuerdo a la comunicación remitida por el banco a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), generó una retribución en efectivo total de 4,71 millones. La cifra, en este apartado concreto, es un 0,2% inferior a los 4,72 millones del año anterior. Este emolumento está compuesto por un sueldo de 2,9 millones, un bonus a corto plazo de 821.000 euros y otro a largo plazo de 927.000 euros. Y todas estas cifras se refieren al importe devengado por el banco; es decir, los emolumentos generados en el último año, pero que según su política de retribuciones, se irá cobrando a lo largo de los próximos ejercicios.
La gran diferencia de un año frente a otro está en la valoración de la cartera de acciones del BBVA que recibe como parte de su bonus. Por este lado percibió otros cuatro millones de euros. También recibió pagos en acciones por la liquidación de varios bonus a largo plazo del banco. Los títulos de la entidad se dispararon un 112% en 2025, con una subida especialmente relevante en los últimos meses del año, tras el fracaso de la opa.
Paralelamente, el consejero delegado, Onur Genç, también vio cómo se elevaban un 11,16% sus retribuciones cobradas en 2025, al embolsarse un total de 8,14 millones frente a los 7,32 millones del año pasado. De esta cifra, 4,74 millones corresponden con los pagos en metálico, un 0,8% menos que en el año anterior, y otros tres millones con la tasación de sus acciones. De las retribuciones en metálico, el componente fijo del salario fue de 2,17 millones, a lo que se sumaron 614.000 euros en bonus a corto plazo y otros 701.000 euros a largo.
El banco atraviesa un momento clave. El 2025 fue el año en el que se resolvió la larga y controvertida opa hostil por el Banco Sabadell. Si bien el BBVA lanzó la oferta en mayo de 2024, no fue hasta octubre del año siguiente cuando se vivió el plazo para que se pronunciasen los accionistas del Sabadell y tras el que rechazaron la oferta, toda vez que no se superó el mínimo del 30% de aceptaciones. Esta barrera era el mínimo para que el BBVA pudiese seguir adelante, con una segunda opa, si bien por debajo del 50% mínimo que se marcó como objetivo. No obstante, ninguno de los bonus de la directiva del banco estaba vinculado con conseguir que la opa tuviese éxito.
Pese a todo, el banco ha lucido unos resultados récord en el año, del mismo modo que ha hecho todo el sector en España. Ha registrado unas ganancias de 10.511 millones de euros en ese ejercicio, un 4,5% más que en el año anterior. Esto le ha permitido abonar el mayor dividendo de su historia, por un total de 5.200 millones, tras aprobar el consejo de administración el abono de 0,6 euros por acción, que se suma a los 32 céntimos que pagó en noviembre. El consejo de administración, además de aprobar las cuentas y la convocatoria de la junta, también dio luz verde al calendario de este pago complementario. El último día de cotización de las acciones con derecho a él será el 7 de abril y se descontará al día siguiente.
Nuevos sueldos
Paralelamente, la entidad someterá a su próxima junta de accionistas una nueva retribución para sus consejeros, de cara a los ejercicios de 2027, 2028 y 2029. Esta supondrá nuevos incrementos, tanto en la retribución fija como en el variable de los dos principales ejecutivos del banco. Como principal elemento, el banco pasará a dar más importancia al bonus a largo plazo, que a partir de ahora se repartirá al 50% con el de corto plazo en el cálculo del variable. Antes, el largo plazo pesaba apenas un 36%.
Por el lado de la retribución fija, el BBVA plantea que Torres se embolse 3,1 millones, un 5% superior a la vigente hasta ahora. En cuanto a Genç, el sueldo fijo sube un 1%, además de integrar en sus ingresos fijos el complemento por movilidad que cobraba hasta ahora. Así, esta cifra pasará de 2,18 a 2,71 millones. También se modifica el pago en efectivo que sustituye al plan de pensiones (cash in liu of pension, en la jerga) del 30% al 25% del sueldo fijo.
Sobre el importe total, el fijo pesará un 43% por un 57% de la retribución por variable objetivo. Este variable se fijará de acuerdo con el cumplimiento de una serie de criterios propios y en comparación con sus principales competidores. De este modo, en el caso de un cumplimiento del 100% de los objetivos, la retribución en efectivo de Torres subiría un 10% y la de Genç, un 17%.
Esta nueva política de retribuciones corresponde al nuevo plan estratégico de la entidad. El banco presentó su nueva hoja de ruta en verano por sorpresa, en plena opa al Sabadell. En este plan, el banco prometía a sus accionistas pagos por 36.000 millones entre dividendos y recompras. También se comprometía a alcanzar un beneficio acumulado para entonces de 48.000 millones, una rentabilidad media en el periodo del 22% y una ratio de eficiencia del 35%. Asimismo, confiaba en una fuerte generación de capital que alcanzará unos 49.000 millones de capital CET 1, con 39.000 milones de generación de capital. De este modo, espera dedicar 13.000 millones de ese capital a crecimiento, a los que se suman esos 36.000 millones disponibles en retribuir a los accionistas, divididos en 24.000 millones por los resultados ordinarios y 12.000 millones de exceso de capital.