El preacuerdo entre Galp y Moeve para explotar gasolineras y refinerías preocupa al Gobierno de Portugal
El Ministerio de Economía luso afirma que afecta a “la soberanía energética nacional”, mientras la titular de Energía defiende la concentración

La decisión de Galp y Moeve de sumar fuerzas para explotar conjuntamente las gasolineras y refinerías que ambas tienen en la Península Ibérica no ha contentado al Ministerio de Economía y Cohesión Territorial de Portugal. Aunque de momento solo se trata del anuncio de una negociación que podría acabar en la creación de dos nuevas empresas participadas por Moeve y Galp, en Portugal ha removido a varios ministerios. Y no todos piensan lo mismo.
Economía ha emitido un comunicado donde recuerda que el Estado portugués tiene un porcentaje significativo en Galp a través de la sociedad pública Parpública, del 8,24%, para dejar entrever que tienen peso en la decisión que se adopte sobre la fusión de negocios. El ministerio señala que seguirán de cerca la evolución de las negociaciones al considerar que están en juego activos estratégicos importantes para “la soberanía energética nacional, la sostenibilidad ambiental, la competencia y la defensa de los consumidores”. “Sin prejuicio de que se trate de un potencial negocio entre empresas privadas, el Gobierno permanece atento al desarrollo de las negociaciones”, señala la nota.
El mensaje divulgado este miércoles por Economía contrasta con la valoración realizada el día anterior por la ministra de Medio Ambiente y Energía, Maria da Graça Carvalho, que consideró que el acuerdo sería positivo a pesar de sus posibles desventajas. La ministra subrayó que el acuerdo beneficiaría a Galp al convertirla en una “gran empresa a nivel ibérico y mundial”, además de recordar que la concentración de refinerías ha sido una constante en Europa. “Ha habido una disminución importante del número de refinerías europeas. Tener un grupo fuerte, grande, para defender las refinerías es muy importante”, indicó el martes en una entrevista a Eco/Capital Verde.
Carvalho considera que disponer de una empresa de gran dimensión acarrea más ventajas para la inversión, la creación de empleo y de riqueza. Ante las críticas sobre la pérdida de control de Galp sobre la refinería de Sines, ya que la portuguesa podría quedarse solo con el 20% de la nueva empresa que gestione los activos de Moeve y Galp, la ministra destacó que Galp pasará a tener control sobre dos antiguas refinerías españolas ubicadas en San Roque (Cádiz) y Huelva. Carvalho, además, subrayó que el acuerdo no está cerrado y que los detalles serán negociados a lo largo del año.
Lo que ha trascendido hasta ahora es el preacuerdo para crear dos nuevas empresas independientes pero con los mismos accionistas (Galp y Moeve). IndustrialCo, dirigida a consumidores industriales, se centraría en el refino, química, comercialización, hidrógeno verde y combustibles bajos en carbono. El 80% estaría en manos de Moeve y el 20% en manos de Galp.
Por su parte, RetailCo ofrecería servicios a clientes minoristas y de movilidad como la venta de combustibles fósiles y renovables o recarga de vehículos eléctrico a través de una red de gasolineras que ahora mismo suma 3.500 puntos en toda la península (2000 de Moeve y 1.500 de Galp). Esta sociedad estaría en manos de la portuguesa y la española a partes iguales.
Suma empresarial
En cuanto a lo que atañe de manera más inmediata al consumidor, que son las gasolineras en las que podrá repostar, en Portugal hay un total de 3.260 estaciones de servicio, de las que 706 pertenecen a Galp, lo que supone un 21,6% del total, según los datos de la patronal portuguesa Epcol. En segundo lugar figura Repsol, con 512 (un 15,7% del total), seguida por BP, con 466 (un 14,2%). Moeve no aparece hasta el quinto puesto, con 252 puntos (un 7,7% del total, por debajo también de Shell.
Si se suman las estaciones de servicio de ambos países, Repsol acumula 3.738 puntos de venta, un 23,5% del total, y la suma de Moeve (1.736) y Galp (1.409) arrojaría un saldo de 3.145 estaciones de servicio, un 19,7% del total. De esta manera, Repsol aún contaría con 593 gasolineras más frente a la suma de Moeve y Galp aunque su hasta ahora dominio absoluto en la península se vería discutido.
En cuanto a quién está detrás de cada una, Moeve está participada por dos grandes accionistas: Mubadala, el brazo inversor del fondo soberano de Abu Dabi, con un 67% del capital, y el fondo británico Carlyle, con un 37% restante que adquirió en 2019. Por su parte, la portuguesa Galp cotiza en la bolsa portuguesa a través de un 55% de sus acciones, mientras que el otro 45% restante se lo reparten entre Amorim Energía, con un 36,7%, y la sociedad estatal Parpública, con un 8,2%.